Influencia negativa de los medios de Puerto Rico en la sociedad

He estado discutiendo en los artículos sobre cómo se encuentra nuestra sociedad en la isla, que bien es similar a la que vive la sociedad en general alrededor del mundo. He discutido como la manera en que vivimos, cómo nuestro sistema tanto en lo político como en los económico no está resultando prometedora para nuestro futuro.

Puerto Rico es una sociedad que se acostumbró durante décadas a un estilo de vida sedentario, en el que la llegada de las ayudas cortesía del status colonial que actualmente vivimos, hizo que las personas desvalorizaran el sentido de trabajo y ahora muchos prefieren sencillamente seguir tomando las ayudas puesto que además, el sistema resulta más negativo para la persona que trabaja y gana un mínimo en comparación a lo que se recibe en ayudas cuando no se trabaja.

Esto ha hecho a nuestra sociedad una que simplemente está asimilada en lo que se conoce como “zona de comodidad” y hoy día es más la gente que posiblemente no trabaja que la que trabaja. Todo esto ha creado una sociedad que ha desviado su atención a lo que no genera ningún tipo de beneficio: faranduleo, chismes, noticias negativas- asesinatos, crímenes, pleitos y politiquería. El pueblo se adaptó a esto y los medios, con tal de recibir ganancias, mantienen al pueblo en este estado de admiración a lo que no tiene ninguna relevancia para el mejoramiento de nuestra sociedad- lo que se llama un estado de ignorancia.

Los medios de televisión se han acostumbrado en lo que se refiere a lo producido localmente, a la basura. Doble sentido donde todo es sexual, homofobia, xenofobia, violencia y sexismo (especialmente machismo) entre otros. Nuestro pueblo ríe a carcajadas con comedia que utiliza este tipo de elementos, lo cual combinado con la negativa influencia del fundamentalismo religioso, hacen de nuestra sociedad una altamente intolerante e irrespetuosa a minorías (homosexuales, dominicanos, etc.) y también a las mujeres.

Hace unos días pasó muy de cerca el sistema tropical Gonzalo, el cual era huracán cuando pasó al noreste de la isla. Como ha sucedido con los últimos sistemas no nos han impactado directamente o no han causado grave daño, los fundamentalistas y algunos cristianos agradecieron al dios cristiano por haber cuidado la isla, a pesar de que al mismo tiempo un supertifón embestía a Japón causando heridos… Pero bueno, sabemos que muchos creyentes sencillamente creen en un dios con favoritos y usan todo tipo de excusas baratas para justificar la teoría absurda del cuidado de Dios sobre la isla por esta dizque estar bendecida. Pero en fin, al par de horas de haber visto estos comentarios, el medio Primera Hora puso un artículo en Facebook de un niño (menor de edad) bailando amaneradamente en una entrevista en la ciudad de Las Vegas en Nevada. La reseña burlona de unos de los medios más mediocres que hay en la isla incitó a decenas de comentarios homofóbicos e insultantes hacia el menor de edad (afortunadamente no los lee, aunque posiblemente si leyó comentarios similares en otros medios que quizá él siga). Yo me dispuse a cuestionar la supuesta creencia de los creyentes al burlarse del niño, y el medio decidió suspender mi participación en su página de Facebook, borrando mi crítica.

Es obvio que los medios están ajustados para la opinión que actualmente tiene el pueblo y no buscan ni les importa hacer de nuestro pueblo uno más educado y más respetuoso a las minorías y sobre todo cuando se trata de menores de edad que aún no conocen lo cruel que este mundo y quizás están siendo educados con una mentalidad que al leer comentarios fuera de lugar, avalados por los medios, los puede confundir y deprimir.

Sabemos de jóvenes que tras ser víctimas de bullying y no tener las herramientas emocionales necesarias para ignorar y/o soportar la actitud inmadura de una sociedad enferma, toman decisiones muy tristes y que pueden incluso representar un peligro para la sociedad, desde suicidios hasta actitudes psicópatas. Los medios, como un modo de comunicación pública, nunca pueden patrocinar la continuación de una práctica como el bullying y mucho menos a los niños. Aunque considero que Primera Hora es uno de los peores medios que hay en la isla no solo por esto sino porque suele publicar estupideces, otros no se quedan atrás, como el Vocero. Y esto aplica a otros países cuyos medios tampoco son lo profesional que se espera.

Lo mismo en la televisión: ¿cómo vamos a combatir la homofobia cuando las comedias insisten en seguir usando doble sentido con epítetos conocidos para referirse a la comunidad homosexual? Antier veía en el segmento de “Men in the City” como un personaje homosexual se refería así mismo como “pato”. Aunque las comedias han bajado un poco el nivel de doble sentido homofóbico, aún persiste el uso de esta palabra como también “loca”, y esto en medio de un momento en el que por fin la homofobia está siendo contrarrestada fuertemente en el país al cual pertenece Puerto Rico (Estados Unidos).

Concluyo que todo este discrimen que tiene su raíz en la influencia fundamentalista del cristianismo tanto católico como protestante y que avalan los medios me hace pensar que nuestro pueblo realmente tiene una influencia del fundamentalismo enfermiza, la cual controla los medios; éstos no se atreven ir en contra de una corriente malsana e inapropiada basada en inventos mitológicos de hace siglos y percepciones absurdas. No podemos seguir dejando que el fundamentalismo siga ejerciendo influencia en nuestro país. No podemos seguir siendo tan intolerantes y los medios son los primeros que deben atreverse a enfrentarse a los pelafustanes que siguen inyectando miedos tontos a nuestra sociedad. En muchos de estos medios trabajan personas con mentalidad liberal con lugares que no existen. Estados Unidos es cada vez más liberal y si queremos realmente ser estado o que los estadounidenses nos respeten más podemos empezar por detener la influencia negativa de la mentalidad fundamentalista. Que un medio decidiera suspenderme de opinar en su página por desenmascarar a los fundamentalistas es clara evidencia de que los medios en la isla necesitan un cambio y es ya. Tiene que entrar gente dispuesta a no tolerar más los comentarios insultantes innecesarios. Referirse a un menor de edad como pato, loca, pluma pluma gay, maricón y otras expresiones, no borrarlas y penalizar a quien critica ese tipo de expresiones dice mucho de qué clase de personas trabajan en ese medio. Así mismo se puede referir a otros que hacen lo mismo en otro tipo de industrias. Si la razón es rating y vender, definitivamente como ciudadanos no deberíamos patrocinar este tipo de medios que no educan y no edifican en nada.

Los cambios en las personas: cuando alguien simpático se torna antipático y viceversa

Prácticamente todos hemos pasado por la triste experiencia de que personas que en algún momento dado nos cayeron bien e incluso llegamos a construir una buena amistad con ellas cambiaran de manera negativa y a veces de manera súbita e inesperada, y puede que algunos incluso se hayan vuelto fuertes detractores y enemigos; pero también muchos de nosotros hemos pasado por la experiencia de aprender a conocer personas que nos cayeron mal en un principio y que incluso de manera mutua se dio una actitud negativa al inicio y después cambiaron positivamente. Esto es el simple cambio que dan las personas y debemos explorar que lleva cada uno de estos casos para intentar entender.

A lo largo de mi vida he conocido muchas personas; algunas se han retirado, quizás para siempre o quizás regresen en un futuro no determinado. Otras siguen ahí, aunque no todos de la misma manera; y otros siguen ahí de alguna manera teniendo que aguantarlos porque no son sencillos de descartar (familiares, amistades de amigos mutuos, etc.). Y la experiencia me ha llevado a aprender a ser mucho más juicioso y precavido a la hora de conocer personas, observando su comportamiento para determinar de la mejor manera posible si son personas de confianza o si son personas que ocultan, tapan o sencillamente traman algo o simplemente buscan algo que uno no les puede dar y se tornan hostiles como una forma de represalia (conocidos como falsos e hipócritas).

Suelen haber muchas teorías de por qué a veces la gente cambia con uno. Si es el sexo opuesto se suele pensar que “buscaban algo a nivel romántico” y como no se les dio, se tornan hostiles y vengativos. Y puede ser cierto, pero no necesariamente siempre es así, porque suele suceder que pasa entre personas del mismo género a menudo, y puede haber muchas otras razones como buscar favor económico, algún tipo de apoyo particular que no siempre es fácil o posible dar, etc. A veces hay personas que toda una vida uno les hace favores, y cuando llega la hora de no hacer un favor que la otra persona entiende crucial, se tornan hostiles como si nada de lo que se hizo antes tuviera peso alguno. Esta es la actitud humana de la ingratitud y que define que solamente está interesada y no aprecia o quiere a nadie en verdad.

La verdad es que cuando una persona se torna hostil sin uno lograr entender el por qué, aunque lo ideal sería hablar con la persona y tratar de “localizar” la raíz del problema, a veces esa raíz obliga a que uno determine que lo mejor es descartar a esa persona. Hay muchas personas en el mundo y siempre habrá quienes no cuadren con uno, y eso se debe a la selección natural: habrá quienes nos caigan y les caigamos bien a unos y quienes no caigan o les caigamos mal a otros; y si los unos se convierten en los otros, a veces es mejor buscar la manera de cortar relación y no dejar que el “odio” de esa persona pueda aumentar. He pasado por la experiencia de conocer gente que al principio lucen chéveres pero después demuestran su verdadera naturaleza envidiosa, celosa, oportunista e hipócrita. Hace unos años conocí a uno; a pesar que de que algo siempre me decía que yo no le caía tan bien, aparentaba ser simpático y era de los que llamaba para actividades y a veces compartía como si yo estuviera equivocado en mi “mal presentimiento” de que algo no cuadraba. Al final me enteré que estaba hablando a mis espaldas y un día, cuando me vio, me viró la cara. A través de esa experiencia de esa persona que obviamente ya no existe en mi vida actual y si algún día regresara jamás le volvería a pisar su casa o dar confianza de ninguna forma, me he armado de sabiduría para detectar a otras personas con actitudes similares tal que las pueda descartar antes de que me hagan formal su traición y falsedad.

Quizás en el caso de las parejas sea algo más doloroso, aunque yo personalmente no he pasado por una traición amorosa pero debe ser aún más terrible pasar por un evento donde uno se da cuenta de una infidelidad o donde alguien que supuestamente te ama de repente te das cuenta que no tanto, e incluso en un momento de confrontación pueda revelar su verdadera naturaleza egoísta, falsa y donde se puede deducir solo estaba buscando ocasión con esa persona que le dio parte de su vida a través de su amor y dedicación.

Pero vamos a ser honestos; si bien a veces nos sentimos que estamos rodeados de gente falsa, hipócrita y oportunista, a veces sucede al revés: hay quienes vemos y nos parecen arrogantes, creídos, no confiables y la verdad es que no son como pensamos y nos damos cuenta de que juzgamos por las apariencias. A veces pienso que cuando uno se predispone, se equivoca en muchas ocasiones; y aún con todo seguimos asociando “simpatía” con las apariencias. Especialmente a la hora de buscar o encontrar pareja a veces por ese prejuicio muchas personas dejan pasar potenciales buenas relaciones para terminar con rufianes, oportunistas y gente que no tienen la más mínima buena intención.

En el caso de las redes sociales esto se puede apreciar también; personas que añadimos o nos añaden, al principio todo chévere y de repente, cuando uno no lo espera, llega la hostilidad. También me pasó con varias personas incluyendo una compañera de escuela, una muchacha que en su tiempo parecía incluso estar interesada en mí; hubo una diferencia en una conversación por un tema de índole social y terminó borrándome de su página de Facebook, y desde ese entonces dejó de existir en mi vida. Otra señora también hizo lo mismo un día empezó a tener algunas diferencias conmigo y un día me borró; y recientemente dos muchachas, las cuales en su inicio prometían ser potenciales buenas amigas; se tornaron hostiles de la nada, de forma súbita e inexplicable, una me borró y la bloquié posteriormente y otra la bloquié antes de que me borrara tras un comentario ofensivo hacia mi persona que hizo de manera discreta (sin decir a quién) pero era obvio que se refería a mí.

De manera que sí, gente… a veces quienes creemos son personas de confianza quizá en un futuro nos traicionen, se tornen hostiles sin que uno sepa por qué. A veces influyen asuntos personales, a veces hay intereses de por medio que cuando ya no están pues resultan en la hostilidad para buscar retirarse; a veces incluso pueden ser problemas de salud mental; es curioso que muchas de las personas que me han criticado por mi supuesta negatividad son personas que también se portan de la manera que critican. Eso se llama coloquialmente “juzgar por la condición propia” (ladrón juzgando por su condición). Es muy usual que quien critique a alguien por ser negativo, o ser pesimista, o ser falso, o ser hipócrita termine siendo eso mismo que está criticando; se está proyectando y culpa a otros de la condición o actitud que ellos mismos tienen; pero muchas veces lo que hacen es buscar un entorno diferente y auto-engañarse y vivir para el agrado de los demás.

Miren, uno es como es. Las personas extremadamente realistas no van a ser ilusorias y alegres todo el tiempo. Sobre todo cuando se sabe y se conoce como es la realidad CRUEL y arbitraria de la vida y del mundo. Por más que uno quiera convertir nuestro bendito planeta en una proyección de Nunca Jamás del cuento de Peter Pan, o de la tierra de Alicia en el país de las maravillas, este mundo seguirá plagado de injusticias innumerables, terribles e infinitas. Usted como persona decide si trata de ser neutral y objetivo, asumir una actitud totalmente pesimista y empezar a ver lo negativo también donde no lo hay, o asumir una actitud fantasiosa donde todo es color de rosa aunque algunas veces las cosas realmente sean lúgubres. Observe que los extremos no son las mejores opciones.

Hay muchas circunstancias que pueden hacer cambiar a las personas también y hay que tomar eso en consideración a la hora de decidir descartar a una persona que se torna hostil; muchas veces no está bajo su control y quizás sea mejor mostrar compasión aunque definitivamente la persona debe buscar ayuda de la forma que lo crea posible. Una persona puede cambiar significativamente cuando pierde un empleo, se divorcia, pierde un hijo o un familiar querido o es diagnosticado con cierta enfermedad, entre otros ejemplos, Y cuando haya personas que nos demuestren que no son lo que pensamos en el aspecto de que sí son bastante confiables, debemos dejar los prejuicios a un lado. Yo toda mi vida de cristiano pensaba que los cristianos eran por lo general gente confiable y leal y los ateos libertinos e indecentes y hoy me doy cuenta de que es, generalmente, exactamente al revés. Ha habido algunos ateos que no son confiables, que por no estar de acuerdo con sus ponencias militantes incluso me han borrado de Facebook y me han dejado de hablar, porque hay de todo en este mundo diverso; pero por lo general son personas que simplemente se atreven a cuestionar lo que el resto fantasioso prefiere tapar y engañarse o creer sin pruebas confiables lo cual a su vez los hace ser quienes son en realidad, y no lo que la sociedad espera de ellos, de manera general.

La integridad del ser humano

Ya he hablado anteriormente sobre la realidad actual del status quo; cómo el mundo siempre ha sido, desde el comienzo de la historia humana, ajustado para satisfacer una mentalidad uniforme, según cada cultura; y cómo quienes no están de acuerdo con el modo del status quo son rechazados y señalados, obligándonos a todos, básicamente, a vivir en una realidad de opresión que nunca ha cambiado, hasta el sol de hoy.

En Puerto Rico, como se definió anteriormente en pasados artículos, la realidad del status quo es heteronormativa, cristiana y capitalista. En otras palabras, se espera que cada ser humano viva según este orden específico y con alguna influencia religiosa, en términos morales se espera que se viva aún más estandarizadamente: casarse, tener hijos, trabajar y suplir a la familia y ésta es la única realidad aceptada. Lo demás es visto como “extraño”, “libertinaje” y/o “pocavergüenza”.

A consecuencia de las mentalidades estandarizadas, vivimos en una sociedad oprimida, donde los ateos tienen que callarse o hacerse pasar por creyentes para evitar problemas en diferentes situaciones ya que obligadamente tenemos que lidiar con creyentes en algún momento de nuestras vidas, mientras estemos en esta isla y en este lado del planeta. Tenemos que casarnos a cierta edad y tener hijos o luciremos raros, no confiables y extraños; tenemos que tener una mentalidad donde lo más que nos importe sobre cualquier otra cosa sea nuestra estabilidad económica. Muchos de nosotros entendemos y sabemos que pensar de esta manera no es la única moralmente válida, pero somos una minoría tan extrema que la presión que ejercemos no es fuerte; somos hormigas tratando de empujar una pared de hormigón reforzado de 5 metros y un pie de espesor. La corriente del status quo, según cada cultura, puede ser tan fuerte que posiblemente la mayoría de las personas acepten este modo de vida aunque su subconsciente no esté de acuerdo; vivimos con una actitud de esclavos, y hemos dejado que nuestros esclavizadores tengan más poder sobre nosotros.

Por ejemplo, la mentalidad que se ha adoptado en la isla- con un punto que se puede entender, es que aquí no hay futuro y que lo mejor para nosotros y para las próximas generaciones es irse de la isla, preferiblemente a Estados Unidos. Es una mentalidad que ha habido desde que tengo uso de razón pero que se ha agudizado a raíz de que las cosas en la isla se han tornado negativas a nivel socioeconómico y político. Lo que muchos no quieren aceptar es que la cosa en Estados Unidos tampoco luce como se pinta, y es aquí donde entra el factor humano de la negación por conveniencia. Nuevamente, la mentalidad concluyente de una mayoría es que allá todo está bien y aquí todo está mal y se espera que todos, aun los que sabemos la verdad (en mi caso he vivido allá), adoptemos dicha mentalidad.

Hablamos de la necesidad de la diversidad, de ser diferentes, pero a la hora de la verdad, el miedo nos gobierna. A la hora de venir alguien con alguna mentalidad “revolucionaria” y diferente, se ve a esa persona como una amenaza y se le segrega; y esto es una situación que sucede a nivel mundial. Queremos cambios, pero cuando llega la oportunidad de un cambio potencial, nos da pánico y preferimos seguir con lo que hay; una mediocridad mental rampante donde todos tenemos que ser como dice el status quo del momento, volviendo a más personas tristes, infelices y amargadas. Y esto se refleja en la sociedad tal que hoy es difícil ver gente sonriendo a nuestro alrededor. Vamos a los centros de compra, a los bancos, a los supermercados, a las playas, y vemos tanta gente con cara de infelicidad… porque hay personas que optan por vivir para complacer a la sociedad y no a ellos como personas; padres de familia que supuestamente son felices pero a la hora de la verdad sabemos que no lo son, que cuando tienen la oportunidad y a escondidas viven otra vida, en la que sí son felices; homosexuales, heterosexuales, ateos, que con sus familias se portan forzadamente de una forma pero en el internet, o cuando están libres o sus familias están fuera, viven su verdadera naturaleza que los hace felices y sentirse satisfechos. Nuestra realidad de opresión hace que muchos vivan una vida de mentira, porque una vida de verdad implica ser señalados, rechazados, marginados y expuestos a situaciones innecesarias. Y en los trabajos ni se diga. Con tan pocas posibilidades de que una persona en estos tiempos pueda ejercer en lo que le gusta porque su carrera ya no requiere tanta labor humana, o porque no está en demanda, tienen que trabajar en otra cosa que no les causa felicidad con el fin de poder sobrevivir y no quedarse en la calle.

Hay veces donde simplemente hay que aceptar que no se puede alcanzar la felicidad y la satisfacción al cien por ciento y ello es porque sencillamente queremos muchas cosas que no se pueden dar al mismo tiempo. Muchas veces queremos un buen trabajo, una buena pareja, vivir en un estado de vida específico y tener una vida específica y en ocasiones no se puede tener todo al mismo tiempo porque la vida es arbitraria. Pero esto no significa que tenemos que aceptar vivir bajo opresión y en falsedad. Sobre lo que mencioné de la gente que se tiene que ir; es una triste realidad que personas emigren de sus respectivos entornos en diferentes países, dejando atrás amistades, familias, recuerdos y otras cosas para irse a un lugar que no conocen y que a veces, dependiendo de cada individuo, nunca satisface a los que se mueven. Y no importa cuán saludable sea su vida social, o si se van solos o acompañados; algunos se acostumbran y viven con nivel de felicidad aceptables, pero otros tienen que oprimirse y vivir una felicidad falsa que se traduce a veces en depresión, mal humor, insatisfacción general, problemas de salud y negatividad constante.

Describir la complejidad de nuestra existencia es complicado y puede ser posible que siempre, no importa en qué circunstancia estemos, estemos insatisfechos con nuestra realidad; aún si fuésemos ricos, tengamos una familia bonita, vivamos donde nos guste, y podamos ser nosotros y no fingir para satisfacer a otros, siempre hay algo que nos falta…

Uno como ser humano pierde la integridad cuando deja de ser uno a voluntad y acepta la opresión y el vivir una vida falsa cuando por dentro el subconsciente se resigna a sufrir y a vivir lo que no quiere. No es fácil vivir con integridad absoluta en un mundo cruel que prácticamente nos obliga a no ser del todo honestos y posiblemente la inmensa mayoría de nosotros, si no es que todos, tenemos que ceder en ocasiones para evitar problemas con el entorno, especialmente en ocasiones como lo es compartir con gente que no es de nuestra misma mentalidad, o cuando vamos a entrevistas de trabajo y tenemos que decir algo para complacer el oído de los entrevistadores y no es realmente lo que sentimos, o incluso cuando nos gusta alguien o estamos ya emparejados con alguien pero sabemos que hay unos defectos que no nos atrevemos a decirle para evitar una discusión que pueda terminar en un rompimiento o un divorcio; pero creo que si todos nos los propusiéramos podríamos minimizar este grado de falsedad en el que tenemos que recurrir en ciertas ocasiones si simplemente aceptamos la realidad de que somos una especie diversa y que con ciertas excepciones extremas, como lo es la gente con instintos asesinos, de depravación sexual o delincuentes, tenemos que aceptarnos como somos y únicamente trabajar con aquellos defectos que inequívocamente afectan a los demás. Y con esto me refiero a daño físico, económico y moral; no incluye personas que “se afectan” sin ninguna necesidad por decisiones ajenas que no le competen ni causan daño en sí como lo es que un padre o una pareja se afecta porque uno no tenga la mentalidad que desea.

O podemos aceptar todo como está, seguir en la opresión social y seguir viviendo como siempre ha sido la historia; pero tomemos en cuenta de que en la medida que nos mantengamos conformes (en colectivo) con esto, las cosas en nuestro mundo no van a mejorar. No se puede mejorar una sociedad donde la mayoría de las personas viven en una mentira.

Al final todos tenemos fe

La palabra fe para muchos implica creencia religiosa, especialmente en el cristianismo. Pero la fe es algo que no se limita a religiones: la fe es simplemente la necesidad de creer en algo. Entre muchas cosas que puede haber en ese “algo” se encuentra la religión pero también pueden ser muchas más cosas: como la familia, un amigo, una pareja, la humanidad en general, el gobierno, e incluso uno mismo entre otros. Yo diría que todos los seres humanos sí tenemos fe en algo.

Últimamente he debatido “fuertemente” con otros no-creyentes (en las religiones) como yo sobre el aspecto de ridiculizar las religiones; muchos se concentran en el contenido que yo denomino “banal” de las religiones: las figuras mitológicas, los libros sagrados, los cuerpos institucionales que regulan las religiones, y otros aspectos que no van a la raíz del gran problema que se da por las religiones; la verdad es que la raíz del problema del fanatismo e intolerancia religiosa que ha dado pie a guerras y conflictos a través de los siglos viene de la necesidad de creer en algo; al final, cuando ese algo no tiene relevancia real o probable, la gente opta por querer imponer su creencia improbable para sentirse que tiene validez, por lo que le añade unos toques que la hacen atractiva a la gente, o si no le añaden un toque de temor, que es como el cristianismo y el islam funcionan y han tenido acogida; se han vuelto las religiones más seguidas porque desde sus orígenes recurren al miedo para crecer. Y no son las únicas religiones que lo han hecho.

La mayoría de la gente no cree en Dios porque le da la gana. La verdad es que hay dos razones: miedo e/o indoctrinamiento. No, no creen en Dios (de X religión) porque les parece lógico. Una persona puede ser deísta sin tener que ser cristiana o musulmana, o de cualquier otra religión y creer en una energía suprema y sapiente en la cual creer sin darle nombres o características humanas como las que tienen la mayoría de las deidades específicas de las religiones conocidas. Pero cuando una persona defiende a tapa y fondo la existencia de un ser humanizado con unas características específicas (que en realidad han sido designadas para beneficio de los más listos y jaibos en las religiones) hay un miedo incrustado, o un indoctrinamiento severo y difícil de cuestionar o retar.

Pero los ateos tienen fe, solamente que no la tienen en religiones. Los ateos pueden enamorarse y para enamorarse se necesita fe. Todo aquello que requiera confiar en algo sin tener conocimiento claro y seguro de lo que es o representa, requiere de fe. Muchos tenemos fe en nuestros políticos a pesar de que hemos visto como nos fallan una y otra vez.

Muchos incluso confían ciegamiente en la ciencia. Se supone que la ciencia sea totalmente empírica y confiable, imparcial y neutral y libre de “bias”. El problema es que la ciencia que conocemos la estudian y trabajan los seres humanos, y todos sabemos a cierta edad que los humanos no están libres de bias, por lo que creer en la ciencia aunque tenga más sentido que los libros sagrados o filosofías de pensamiento, siempre requerirán de la fe.

El eterno debate entre teístas y ateístas se debe a que ninguna de las partes, en general, quiere dar “el beneficio de la duda”. Al igual que vemos aquí en PR el debate entre populares y novoprogresistas, o en Estados Unidos entre demócratas y republicanos, o en el ámbito de la economía entre capitalistas y socialistas, la mayoría de la gente se concentra en defender y ofender, y no en cuestionar y aprender. La actitud es “yo estoy bien y te toca a tí mostrarme que estoy mal”. Una actitud de arrogancia y prepotencia muy vista en todo tipo de fanáticos. El fanatismo es producto del miedo; la gente, por su orgullo, teme aceptar un posible error en su pensamiento porque siente que si lo acepta es un perdedor y que no tiene credibilidad. En el campo de lo místico y lo físico hay muchas cosas que podemos aprender y decidir si rechazar o aceptar, y tener argumentos sólidos y libres de bias para defenderlos; ¿pueden los humanos hacer eso, o siempre habrá una intervención del sentimiento y deseos internos a la hora de defender o rechazar ideas?

Sí, ateo: usted tiene fe. Si no tuviera fe, dudaría de todo, ni siquiera negaría porque negar sin pruebas consiste de fe: fe en que su suposición es cierta. Toda suposición por la que nos inclinemos y defendamos requiere de la fe. Usted tiene fe cuando cree en la ciencia en su totalidad. Usted tiene fe cuando confía en expertos, porque los expertos no dejan de ser humanos y por lo tanto no podemos estar seguros de que no mienten por algún lado. Observe que muchos “letrados” les da con ser corruptos, no piense que la preparación académica o experiencia de trabajo le quita lo humano. El humano falla, a veces adrede por lo que usted para todos los efectos, tiene que tener fe hasta que pueda probar que la persona realmente es confiable o no lo es. Si usted tiene pruebas de algo, estas deben ser incontrovertibles para que entonces se diga que usted no tiene fe y si está seguro de algo. Todas las personas que se enamoran, tienen fe. Ateos, creyentes y agnósticos por igual; ustedes saben que hay gente al principio todo es color de rosa y es solo cuestión de tiempo para mostrar su realidad, que puede ser que de verdad son personas sinceras o son rufianes que solo quieren usar a otros. Yo tengo fe en algo, y todos ustedes también.

Ahora, para terminar este artículo quisiera opinar un poco sobre una opinión que tienen muchos ateos sobre el no tener que respetar las creencias de los religiosos. Creo que el problema está cuando no se separa el fanatismo religioso del “contenido” de las religiones. Ayer se celebró lo que se llama el día internacional de la blasfemia, en el que se quiere enforzar el hecho de que las religiones no deben ser impuestas a los ciudadanos. Varias personas pusieron memes y fotos que bueno, algunas me parecen (con todo respeto) inmaduras y que se rebajan al nivel de los fanáticos religiosos; otras pues tenían un mensaje un poco más liviano y pasable e incluso fotos cómicas, una la cual yo mismo compartí en el wall de Facebook de una amiga. Al punto: el contenido de las religiones no tiene nada que ver con el fanatismo religioso. Recuerden que la necesidad de la fe es innata en prácticamente todos los humanos y la mayoría no acepta la idea de un mundo accidental. Es la realidad y esto es probado con el hecho de que casi todas las culturas han servido o tenido alguna creencia en alguna forma de deidad. No significa que hayan deidades, pero si que hay una búsqueda de conocimiento que mientras no se tiene la gente prefiere asociar con ideas supernaturales e imaginarias. En la medida que las personas lo hagan sin forzarlo u obligarlo, no veo cual es el problema. Ciertamente las religiones en general a través de la historia han probado ser nefastas y entiendo perfectamente el deseo ateísta de que no existiese la religión, pero ¿la cosa realmente cambiaría si se eliminaran las religiones? Posiblemente se formarán nuevas corrientes filosóficas pues la religión es una forma de aplicar la filosofía, lo único que recurre a elementos que no pueden ser probados o analizados empíricamente. Si los cristianos, digamos, decidieran que van a respetar total y absolutamente la separación de iglesia y estado, no se meten más con los homosexuales, no tapan ni cubren más casos de pedofilia y trabajan arduamente para ser lo menos hipócritas y falsos posibles, yo diría que simplemente los dejemos que crean en lo que deseen. Que sigan orando, congregándose y hacer sus cuestiones en paz. Por lo tanto, si vamos a trabajar en contra de algo de que poseen las religiones no es el contenido de estas. No es poniendo fotos de Jesús en una situación vulgar, o llamadas imágenes herejes; no vamos a deconvertir ni siquiera vamos a hacer pensar a los creyentes de esta manera. Si no queremos que lo religiosos creen un estereotipo equivocado del ateísmo y la no creencia, debemos de dar el ejemplo. Creo que es mejor concentrarnos en el problema contundente que hay en las religiones: la falsedad, la hipocresía, la mentira, la falta de respeto al laicismo, el discrimen, y el estereotipo esperado de que todos tenemos que creer en un ser imaginario o que no se puede probar que existe. Si los creyentes son realmente felices creyendo en Dios, no deben estar preocupándose por lo que hace el que no cree o el que no sigue los estándares esperados del cristianismo, si no perjudica ni causa daño. Más tienen que preocuparse por bregar con el festival de pedófilos, pederastas, hipócritas y estafadores que abundan en demasía en su su institución. Lo mismo aplica a otras religiones como el Islam.

Los trabajos a tiempo completo serán cosa del pasado

Anteriormente he discutido sobre las consecuencias nefastas de la invasión tecnológica en términos de desempleo, pero muchas personas quizá no comprenden la magnitud de la situación que pronto se dará cuando se decida sustituir dentro de lo mayor posible la mano de obra humana (la que queda) por máquinas, computadoras y robots.

Quizás aún no se ve como se dará en el futuro porque las generaciones mayores todavía prefieren y confian más, generalmente, en la capacidad de una mente humana sobre una máquina, la cual no puede razonar; pero la habilidad con la cual los humanos están perfeccionando la programación de elementos tecnológicos hará que eventualmente pueda haber una mayor confianza en estos aparatos que de por sí son más eficientes y por lo tanto, menos humanos serán necesarios, para prácticamente todas las carreras que existen.

Ya puse anteriormente un ejemplo de como eran las cosas antes; con la ausencia del Internet y aún antes, cuando no había tanto aparato eléctrico y automatizado, había prácticamente trabajo para todo el mundo. Éramos menos gente y había mucho campo en el cual el humano trabajaba con su intelecto solamente; hoy día hay muchas cosas programadas que hacen un trabajo con menor posibilidad de error que antes, y por tanto nuestro sistema actual preparativo para la vida de trabajo se acerca cada vez más a algo obsoleto.

Por alguna razón la sociedad no quiere aceptar que las cosas no son como antes. Las universidades siguen ofreciendo una educación que da la impresión que todos los que se graduen y preparen encontrarán el modo de subsistir con un trabajo de acuerdo a sus estudios. Hay millones de personas que gastan miles de dólares en una carrera la cual no ejercen después no porque encontraron otra vocación que les gusta más sino porque tienen que hacerlo para poder subsistir. Mucha gente se gradúa de carreras las cuales ya se están optimizando con computadoras y programas pre-hechos tal que ya la necesidad de intelecto y razonamiento humano no es tan importante como antes. Lo que antes tomaba días, semanas y meses hoy solo toma horas, e incluso hasta minutos. La gente no tiene que esforzarse tanto como antes porque ya hay maneras de minimizar errores a través de la tecnología. Si antes no se graduaban tantos y tenían que competir para un puesto de trabajo una vez graduados, los cuales muchas veces eran locales porque no había la facilidad que hay ahora de aplicar lejos, ahora que muchas veces es mandatorio aplicar online con tanta gente graduándose de la misma carrera la competencia se ha vuelto una lotería.

Pero todo esto será un proceso transitorio y quizá por eso mucha gente no le da importancia, además que pues la gente prefiere negarlo y asumir una actitud optimista de que las cosas van a cambiar para bien; bueno la verdad es que ya la situación ha ido “evolucionando” en desfavor de los humanos. Si las máquinas y computadoras son más eficientes y confiables, significará que los despidos via “lay-off” aumentarán; y los que queden, trabajarán menos, a tal punto que eventualmente posiblemente no hayan más trabajos de 40 horas semanales. Muchas personas son capaces de terminar un trabajo en el día en un lapso de cuatro horas, usando las otras cuatro para actividades no laborales. Muchos trabajos pagan actualmente poco, y si sólo hay trabajo a tiempo parcial con los sueldos que hay hoy en día y el costo de vida actual, sencillamente al gobierno no le quedará otra más que mantener a la ciudadania a menos que se exponga a que mucha gente entonces trabaje en algo ilegal para poder subsistir.

La tecnología nos ha facilitado la vida en una parte pero la ha perjudicado en otras, y la gente sigue trayendo hijos como si todo estuviera brillante y prometedor para el futuro. Hay más desempleo, menos espacio para profesionales, menos necesidad de labor humana, por lo que algo tendrá que suceder para evitar un caos como no se ha visto en la historia.

Y aquí es donde entra la naturaleza. El humano se ha empeñado en alterar el mundo tal que solo unos pocos quepan cómodamente en él. Se sabe que en todo el planeta está aumentando la brecha entre el pobre y el rico (o sea, aumenta el tercermundismo), pero no se ve acción colectiva al respecto. Por tanto, la naturaleza como siempre ha sucedido en la historia, posiblemente “tomará” acción para que volvamos al balance. Los humanos no parece que vayan a dejar de reproducirse descontroladamente, las compañías no se ve que vayan a cambiar su metodología de ofrecer empleo a los millones de personas desempleadas y el sistema académica sigue igual, como si todavía no hubiera internet y tecnología avanzada, sobre todo en Puerto Rico donde todavía se usan sistemas de hace mucho tiempo y la gente se resiste al cambio. Hay muchas formas en que la naturaleza se puede manifestar para crear balance, como el aumento de fenómenos naturales cada vez más poderosos; enfermedades peligrosas que serán más difíciles de combatir, aumento en la criminalidad en la medida que los pobres se desesperen para poder sobrevivir, y por ahí también hay varias teorías de conspiración que aunque parecen no tener mucha credibilidad o por lo menos no tanta por el momento, es obvio que se tomarán medidas para contener el disgusto de la creciente clase pobre en el mundo. Por tanto, hay dos caminos por tomar: hacer algo para ayudar a volver al balance, o esperar que la naturaleza se encargue, y no necesariamente de una manera agradable y llevadera.

El problema de la psicología moderna

Sabemos que vivimos en un mundo cada vez más complicado, en el que es más difícil sobrevivir; como he discutido en otros artículos, hay un problema severo con la economía, las relaciones humanas y el sistema actual que nos obliga a depender de la suerte para poder vivir con tranquilidad. Todos estos asuntos han creado un problema severo en el comportamiento psicológico de los seres humanos.

Cuando estudiaba mi bachillerato en el Colegio en Mayagüez, hace 10 años, tomé como electiva socio-humanística el curso de psicología. Cuando yo era niño fui en par de ocasiones a un psicólogo clínico en Caguas, y aunque al principio si hacen unas pruebas cognoscitivas al final el tratamiento consistía de diálogos abiertos; ese tratamiento psicológico me ayudó mucho a poder desenvolverme cuando era joven. Por tanto, pensaba que la clase que tomé iba a ser más o menos dentro de la línea de lo que yo vi cuando tomé mi tratamiento. Sin embargo, me sorprendió que pareciera una clase de medicina combinada con biología.

Claro, la razón es porque el campo de la psicología es muy abarcador y mi tratamiento se basaba en una subdivisión de ese campo. Pero si he podido darme cuenta con el tiempo, que la psicología ha cambiado a ser algo mucho más estandarizado y sistemático, y aunque desconozco si ahora hay tratamientos a través de hablar y dialogar en algunas clínicas donde trabajen psicólogos, la verdad es que el enfoque que he podido ver es uno medicinal y preventivo en el nivel químico y no en el nivel emocional. A lo que me refiero es que ahora las personas que confrontan problemas de comportamiento y de actitud son tratadas de manera sistemática y medicinal, como si se tratara de chikungunya, fiebre o algún virus. Cuando personas muestra señales de problemas psicológicos, es tratada como si fuera exclusivamente un problema físico, y se resuelve todo con pastillas, medicinas y otros elementos que usan drogas recetadas; es como si los psicólogos no estuvieran dispuestos a hablar y dialogar con las personas con problemas para entonces buscar un solución más definitiva.

Esto es como el que decide auto-administrarse drogas, lícitas o ilícitas, para relajarse o estimularse. Aunque siempre la humanidad ha recurrido a buscar algún tipo de estimulante o relajante natural para desempeñar de manera positiva, la verdad es que hemos decidido que los problemas que nos agobian nos sigan afectando desde su raíz. Un ejemplo es cuando una persona está pasando por un proceso de divorcio, o es despedido de su trabajo; el comportamiento psicológico de la persona está en un proceso de alteración donde necesita ayuda. Pero nuestra sociedad, egoísta y prejuiciosa, no aporta a esa ayuda significativamente. Si bien hay amigos y familiares que puedan servir de ayuda en el proceso de curación por el evento triste, la verdad es que hay una inestabilidad que debe ser tratada de manera más contundente.

Ayer en mi Facebook expresé cómo el gobierno estadounidense no está reciprocando de manera adecuada y justa el servicio de los soldados que sirven en las zonas de guerra y aún en los adiestramientos y servicio militar en general. Hemos visto como muchos veteranos de guerra llegan destruidos emocional y psicológicamente, porque aunque para uno no pareciera tan importante, ver compañeros de servicio y civiles morir a veces de maneras trágicas, destruyen al ser humano por dentro y no importa cuán rígido y fuerte sea el entrenamiento, los seres humanos tienen sentimientos y aparte, no solo pasan por esos traumas, también son afectados ellos mismos- pierden partes del cuerpo, son maltratados psicológica y a veces física y sexualmente, dejan sus familias atrás y no pueden comunicarse con ellas por meses largos, no todos pueden llevarse sus familias- y lo menos que estas personas merecen si sobreviven a situaciones bélicas es un trato preferencial sobre la población civil por el servicio dado a la nación (esto aplica a otros países con milicia).
Hemos visto lo que ha pasado; veteranos deambulando, en la calle, sin trabajo, viviendo con otros, y a veces el dolor es tanto que se suicidan o se desequilibran y cometen actos como lo que hemos visto en casos como Fort Hood en Texas. De manera que la sociedad y el gobierno estadounidense sí tienen culpa de estos eventos tristes de gente desequilibrada que se cansan de tanta mentira que concluye es el servicio militar para la supuesta libertad de la sociedad americana. No solo merecen ser tratados con dignidad, recibiendo el derecho básico a vivienda y servicios incluyendo médico, sino que merecen el mejor tratamiento psicológico disponible y este no puede consistir solo de pastillas y medicamentos recetados. Estos son “controladores”, no solucionadores.

La verdad es que una de las mejores formas de poder mejorar psicológicamente es expresando y hablando desde lo más profundo de nuestra mente todo lo que nos afecta, agobia, preocupa o asusta. “Aguantar” no es un atributo que tienen todos los humanos. Queremos y pretendemos que todos sin importar nuestras personalidades aguantemos y traguemos como si estos problemas desaparecieran como por arte de magia. Se puede administrar tratamiento medicinal para ayudar en el proceso, pero no se puede reemplazar el hablar con medicinas. Si es por eso entonces la psicología como campo de estudio no es tan importante es cuestión de que la persona busque estimulantes y relajantes y así bajan sus problemas psicológicos y ya. No creo que esto sea una buena idea para mejorar nuestra sociedad.

¿Cúantas orientaciones sexuales hay? ¿Qué tipos de orientaciones sentimentales existen?

Ayer se celebró el día de la bisexualidad, una orientación sexual de la cual no se habla mucho y que para algunas personas es irreal y confusa. Vivimos en una sociedad heteronormativa, ello a causa de ideales inculcados por las religiones y la cultura, además de que por naturaleza la mayoría de los seres humanos tienen una tendencia heterosexual, aunque bien se puede cuestionar si realmente la mayoría de las personas son totalmente heterosexuales.

Conocemos principalmente dos orientaciones comunes: la heterosexualidad y la homosexualidad. Aunque se supone que sepamos bien que significan, vamos a definir lo que correctamente son para dar paso a describir otras orientaciones poco usuales pero que existen en el orden de millones de personas alrededor del mundo: la heterosexualidad consiste del deseo sexual de una persona hacia el género opuesto. A veces se añade el “estar enamorado” de alguien del género opuesto, pero esto es otro tipo de orientación: la orientación romántica. Notaremos que en términos de sentimientos afectivos hacia otra persona hay tres principales vertientes: sexual, romántico y platónico. Hay otras formas de atracción pero ya no tienen que ver con sentimientos, como lo es la orientación estética. La homosexualidad se define igual que la heterosexualidad pero contrario a ésta, es hacia el mismo género, o sexo. En un lenguaje más claro: el heterosexual siente atracción sexual, o sea el impulso de querer tener sexo o sentir placer sexual (físico, entiéndase oral, anal, penetración pene-vagina, etc.) con alguien del sexo opuesto y el homosexual lo siente hacia alguien del mismo género. No pare más.

Por lo tanto, “enamorarse” de alguien no tiene nada que ver con sexualidad. Y aquí entra otra orientación de la cual se habla menos que la propia bisexualidad (una persona heterosexual y homosexual al mismo tiempo): la asexualidad. Si a los homosexuales le atraen (sexualmente) las personas del mismo género y a los heterosexuales las personas del género opuesto, y a los bisexuales ambos, entonces hay quienes se pueden esperar no sientan atracción hacia ninguno de los dos. En una sociedad hipersexualizada, la asexualidad suena como un disparate, un invento el cual algunas personas incluyendo profesionales en la conducta sexual consideran una “represión”, un “trauma” o una negación de cualquiera de las otras tres orientaciones aceptadas. La verdad es que si somos capaces de pensar más allá de la caja, la asexualidad es tan posible y lógica como la homosexualidad, heterosexualidad y bisexualidad.
Y finalmente, tenemos la bisexualidad, que ya definimos como una combinación de alguien homosexual y heterosexual al mismo tiempo. Hay personas que simplemente se sienten atraídas sexualmente a ambos géneros y no debe resultar nada extraño; de hecho, el reconocido psicoanalista Sigmund Freud dijo que los seres humanos son (generalmente) bisexuales. Y esta aseveración tiene cierto sentido; tenemos que, para entender esto, separar las diferentes orientaciones sentimentales para conocer si realmente tenemos cierto grado de bisexualidad. De hecho hay una escala que mide la orientación sexual desde heterosexual hasta homosexual, con la bisexualidad partiendo como “gradación” entre los límites de la escala, conocido como la escala Kinsey.

Ahora voy a ir entrando en ciertos temas y explicando lo que he observado y lo que puedo decir desde el nivel personal, como persona asexual que soy.

¿Es contranatura la homosexualidad?

Empiezo con el tema de las orientaciones sexuales que caen en el rango de los seres sexuales; compuestos por aproximadamente el 97-99% de los seres humanos. De la heterosexualidad no hay mucho que describir pues es la orientación estándar a nivel social, cultural y religioso: nace ser humano, se cría, llega a la pubertad, tiene curiosidad por el género opuesto, se va definiendo su esencia heterosexual y eventualmente tras un proceso de apareamiento conocido como romance llega al sexo con alguien del género opuesto. Todos conocemos este proceso y no es tanto lo que se puede decir que no sepamos; los sexólogos y personas profesionales en los temas sentimentales están ya repletos de información de interés sobre la orientación heterosexual. El punto es como la estandarización de esta orientación afecta la visibilidad y aceptabilidad de las otras orientaciones. La que más seguimiento se le ha dado desde el enfoque profesional, social y religioso es a la homosexualidad. Aunque yo soy asexual voy a decir esto en mi carácter personal: veo la homosexualidad aparte de una orientación legítima como una orientación que naturalmente tiende al balance. Es decir: los heterosexuales por la naturaleza de posibilidad de reproducción entre hombre y mujer estimulan la continuidad de la especie humana; la homosexualidad estimula el balance de la población. Jamás la homosexualidad ha sido más del 10% de la población humana, que es lo que se estima contando tanto a homosexuales abiertos como homosexuales dentro del armario. Por lo tanto, la homosexualidad en cierto punto es necesaria en algunos humanos para que la población se pueda mantener, teóricamente, en un nivel de balance y no haya una sobrepoblación (que comoquiera ya hay). Y por tanto, no es una orientación contranatura amén de que se puede apreciar en otras especies.

¿Se puede volver alguien heterosexual en alguien homosexual?

Quizás como asexual no me corresponde contestar la pregunta de manera definitiva, pero en mi opinión, como persona heteroplatónica (después hablo de las orientaciones platónicas) la lógica dice que no. Si una persona siente un nivel de atracción hacia alguien del género opuesto que se da de forma espontánea, no tiene sentido que decida cambiar su naturaleza porque la naturaleza no se puede “decidir” así porque sí. Dudo que a una persona que le encanten sexualmente las mujeres, que les guste su piel suave, su voz dulce, su sensibilidad, y todo lo que coloquialmente le atraen a los hombres de éstas, a no ser que sienta una tendencia sexual existente a los hombres también (ejemplo de un bisexual) de repente le empiecen a gustar los pelos, las barbas y el “mal olor” y lo tosco de los hombres. Lo que quiero ilustrar es que la preferencia sexual no se puede cambiar como si fuera algún objeto trivial.

¿De dónde sale la noción cultural y religiosa de que la homosexualidad es pocavergüenza?

Aquí vamos a hablar de homofobia: muchas personas se expresan de una manera muy ofensiva sobre los homosexuales y ello se puede explicar desde un punto de vista que puede indicar dos cosas: o indoctrinamiento, o una potencial naturaleza homosexual reprimida. Cuando una persona se encuentra en una posición donde se siente amenazada de poder aceptarse ante los demás a veces recurre a la actitud defensiva, donde ataca eso que es para auto-creerse ser algo que no puede ser desde su subconciente. Es normal que a cada rato escuchemos casos como el de Roberto Arango, personas que atacan con apasionamiento a los homosexuales y después se les descubre que en efecto ellos mismo son homosexuales. La realidad es que el origen religioso de la homofobia posiblemente sale de esto mismo: personas que por dentro se sentían atraídas hacia gente del mismo género pero como no podían reproducir entre sí pues se sentían raros y se auto-reprimieron.

También es posible que no haya homofobia pero si ignorancia e indoctrinamiento, por lo que muchos heterosexuales que están solo en ambientes donde solo se ve un comportamiento heterosexual (no tienen amistades gays, son bien heterofílicos, etc.) cuando ven un comportamiento que se espera de homosexuales (dos hombres agarrados de mano, dándose un beso en la boca, etc.) se extrañan. En estos tiempos ya sorprenderse por eso es un poco tonto, pero las religiones y la cultura típica se encargan de mantener una mentalidad heteronormativa, por ello algunos salen con disparates de que eso trauma a los niños.

Yo de pequeño, como crecí en un ambiente heteronormativo y perdí muchos años en las iglesias, era homofóbico. De hecho recuerdo que en el barrio donde vive mi abuelo en Hormigueros en una casa vivía una pareja de gays y a mí me daba miedo pasar cerca. Hoy día puedo perfectamente quedarme hospedado en una casa de alguna amistad gay de confianza que viva con su pareja. Pero lamentablemente no todos logran salir del marasmo cultural y religioso que persiste en nuestro país.

¿En qué afecta la conducta homosexual a los heterosexuales?

La respuesta es muy simple: la homosexualidad no afecta en absolutamente nada a los heterosexuales. Un hombre heterosexual seguro de sí mismo, por ejemplo, seguirá sintiendo atracción sexual por los senos, las piernas de una mujer, sus pompis y su rostro. En nada le afecta que a otro hombre le gusten los pechos con cabello y las barbas de otro hombre. En el caso que un homosexual le haga un acercamiento sexual a un heterosexual, la respuesta debe ser un simple no, como se lo daría a una mujer casada o alguien con quien no pueda o quiera estar. No hay que formar peleas ni reperperios; el homosexual debe respetar la orientación del heterosexual y seguir su camino. Un heterosexual que se moleste y actúe violentamente ante un acercamiento gay, algo no está bien con su heterosexualidad. Algo no está cuajando. Ciertamente si un gay insiste y se vuelve hostigador se deben tomar medidas LEGALES, pero si no hay hostigamiento, pues un no y ya, y se sigue de largo.

¿Qué pasa con los bisexuales? ¿Están confundidos o estamos cayendo en cerradez de mente con ellos?

La bisexualidad es una orientación que para muchos resulta confusa y ciertamente, hay casos donde en realidad no hay bisexualidad en quien lo reclama; pero no significa que no haya bisexuales. La atractividad sexual de una persona no tiene nada que ver con quien esté de pareja; ¿o un heterosexual por estar casado dejará de mirar otras mujeres y fantasiar con ellas? Hay que ser bien ingenuo si se cree que una pareja es 100% fiel (o sea, incluyendo en la mente). Una persona bisexual seguirá teniendo sus fantasías sexuales con hombres y mujeres aunque ya esté con alguien; al final sabemos que la fidelidad pura o perfecta no existe en los seres humanos. Además la mayoría de los humanos tienen muchas parejas a lo largo de su vida; no necesariamente tienen que ser todos del mismo género. Los bisexuales pueden estar estables en una relación con una persona del género opuesto, dejarse por razones variadas y después darse una oportunidad con alguien del mismo género.

El problema es que el bisexual es visto como una persona infiel por “default”. Como se siente atraída a ambos géneros pues se piensa que engaña a alguien con otra persona del género opuesto al de la actual pareja. Pero esto se da perfectamente similar en el caso de los heterosexuales y homosexuales. De hecho, en proporción la infidelidad es más común en la comunidad heterosexual.

¿Qué es la pansexualidad?

Se define alguien pansexual a una persona que se siente atraída a TODOS los géneros humanos; en realidad es una forma más completa de la bisexualidad. Mientras la bisexualidad se limita a hombre y mujer, o masculino y femenino, hay casos donde sabemos hay transgéneros, hermafroditas y otras formas donde la gente prefiere no adjudicarse el masculino o el femenino. Están los llamados andrógenos, los intersexuales y personas neutras y “agender”. En lo personal se puede considerar como alguien bisexual para efectos de lo que se conoce como la realidad de que no hay un tercer género completamente irrelacionado a femenino o masculino; pero se respeta quien prefiera usar el término pansexual y no bisexual.

¿Qué es la asexualidad?

La asexualidad en realidad no es una orientación similar a las comunes ya descritas. La persona asexual no tiene ningún tipo de atracción sexual hacia hombres, mujeres o cualquier tipo de género humano. Por lo tanto, los asexuales carecemos de una atracción que nos lleve a fantasiar sexualmente o a querer tener intercurso sexual ya sea con un hombre o una mujer. Nada tiene que ver la asexualidad con no enamorarse y no necesariamente un asexual no tiene sexo; asexualidad no es celibato o abstinencia sexual.

¿Cómo es que existimos los asexuales? ¿No seremos personas sexuales reprimidas, con trauma o sencillamente estaremos locos?

La asexualidad no se reconoce profesionalmente como una orientación normal, desgraciadamente. Hay un movimiento fuerte sobre la visibilidad de la asexualidad liderado por un muchacho de San Francisco, California: David Jay. Poco a poco se ha ido dando a conocer sobre esta orientación que en realidad, es una realidad que conlleva diferentes tipos de personas y es quizá en este renglón donde podemos apreciar mejor las diferencias de las orientaciones sentimentales que describen a los humanos a la hora de establecer relaciones íntimas entre sí. No podemos confundir asexualidad como orientación con asexualidad como lo que se conoce en la biología como la capacidad de reproducirse de un organismo sin necesidad de interacción con otro organismo. Una persona asexual simplemente no tiene ese llamado, esa necesidad “biológica” que tiene el 97-99% de la humanidad de aparearse con otra persona para tener sexo. Un asexual puede vivir perfectamente sin tener sexo, por días, meses y años, incluso toda la vida, no se va a morir por eso, no se va a traumar y no se va a desesperar como en el caso de las personas sexuales.

¿Puede un asexual enamorarse?

Claro que sí. El enamoramiento no surge del deseo de tener sexo con alguien. Cuando una persona solicita los servicios de un escort o una prostituta, ahí no hay nada de amor. El cliente paga y la persona que se prostituye ofrece el servicio sexual. No hay amor por ningún sitio ahí. Igualmente sabemos de muchos rufianes que fingen amor a una mujer sin sentirlo y se ponen “románticos” hasta que logran el objetivo de tener sexo, después cambian y el “amor” desaparece. No hubo amor ahí. El enamoramiento surge cuando una persona demuestra un interés especial y sin un propósito premeditado, por lo que un asexual puede enamorarse de acuerdo a su orientación romántica; un asexual heterorromántico se comporta como un heterosexual, pero sin el deseo sexual; lo mismo un asexual homorromántico, birromántico o panromántico en analogía a un homosexual, bisexual y pansexual, respectivamente. También hay asexuales arrománticos, como yo; personas que no se pueden enamorar, que no sienten ninguna “necesidad” de incurrir en elementos románticos que son esenciales para la formación de una relación de pareja. En otras palabras, los asexuales arrománticos como yo somos los que estamos garantizados en que no podemos tener una relación de pareja, teóricamente.

¿Qué tipos de orientaciones sentimentales hay?

Ya hemos visto como no todo tipo de atracción tiene que verse desde la perspectiva “sexual”. Ya describimos como en las personas asexuales hay una gama de diversidad a la hora de entablar relaciones o no entablarlas según su preferencia sentimental. Un asexual heterorromántico puede formar una relación con una persona heterosexual y el grado de éxito de la relación radica en cuán flexible puede ser la parte asexual de ceder y ofrecer sexo a su pareja sexual así como la parte sexual no caer en el deseo enfermizo de sexo todo el tiempo tal que sea el sexo lo que nutra la relación. En lo personal entiendo que el sexo no puede ser la parte “core” de una relación de pareja, ya que el sexo es un elemento que de por sí es solo físico, y sería tanto como que una relación dependa de la cuenta bancaria o del tipo de carro que tenga una pareja.

Pero los asexuales arrománticos como el caso mío no necesariamente somos “robots” que no sentimos nada de atracción hacia otras personas. Por lo tanto hay una tercera y última forma de atracción a describir: la orientación platónica. El sentimiento platónico se conoce simplemente como la idealización secreta sobre otra persona. Si bien no tengo ningún deseo sexual o romántico (ganas de tener sexo, besar, acariciar, sentir el cuerpo de otra persona en mí) sí siento atracción platónica y me puede atraer una mujer al punto de ponerme nervioso en cierto grado o sentirme diferente y con ganas de actuar especial si me atrae. Algunas personas pueden pensar de nuevo en la “represión” y que una persona que solo se limita a tener atracción platónica no es completamente feliz y debe explorar más y expresar más sus sentimientos. En realidad es algo demasiado complejo por lo cual muchas personas no les gustan ser expresivos o fingir algo que no sienten o quieren sentir.

Yo confieso que el que ocho muchachas de manera corrida me rechazaran entre los años 1996 y 2009 contribuyó enormemente a que ya no sea una persona romántica. Fui de los que escribía cartas, daba flores, incluso una vez escribí un libro y todo (el libro se lo di a una maestra de español en décimo grado y nunca más lo pedí), fui detallista, invité a salir aunque si fui tímido hasta que la última me rechazó de manera hiriente y fulminante diciéndole a un amigo que yo la estaba asustando. Eso fue el inicio de un proceso que terminaría en mi apatía a lo romántico, aunque respeto quien lo sea y no lo veo tampoco como algo malo. A eso después se le añade las observaciones individuales que hecho de la mayoría de las parejas que conozco en el plano personal así como en los medios tanto a nivel de celebridades como otras personas conocidas pero que no están en la farándula per sé. Me volví arromántico porque es demasiado de muy poco lo que puedo ver en cuanto a “amor verdadero de pareja” y entiendo que no vale la pena el trabajo excesivo y que personalmente encuentro hasta ridículo que hay que tomar para lograr conseguirlo, además que al nunca haber tenido una relación me acostumbré a mi estado actual el cual se ha convertido en mi estado base, contrario a la mayoría cuyo estado base es el de estar con alguien (la mayoría de la gente que han tenido pareja y se deja, puede ser que estén un tiempo bien sin nadie pero generalmente después lo extrañan y se desestabilizan emocionalmente si no tienen a nadie, eso según he observado). Pero mi atracción platónica hacia las mujeres está ahí y seguirá ahí hasta el día de mi muerte. A estas alturas aunque socialmente he ido siendo un poco más “atractivo” (o sea hago amigos más fácilmente que antes, ello porque también han ocurrido otros cambios en mí que incluyen el volverme agnóstico luego de años perdidos en el cristianismo) generalmente estoy ya muy acostumbrado a mi vida solitaria y no hago daño a nadie por lo cual prefiero simplemente conservar amistades sin intención de llegar a nada más allá con nadie.

En conclusión, ¿es posible el respeto mundial en medio de lo compleja y diversa que es la naturaleza sentimental del ser humano?

Cuando uno se mantiene aferrado a creencias por miedo y temor, cuando se incrusta el fanatismo religioso es difícil poder lograr la armonía necesaria para respetar toda la diversidad que hay aunque en el carácter personal haya dudas sobre esta. La verdad es que tampoco ha habido una cooperación completa por parte de las minorías para que haya una aceptación como la que se desea. Ejemplo es cuando el homosexual Lance Bass (ex integrante de la banda N’SYNC) se hizo pasar antes como asexual, fortaleciendo un estereotipo equivocado de que los asexuales somos gays en el closet; así mismo muchos hombres que llegan a edades como la que tengo actualmente sin pareja y en efecto están envueltos en relaciones homosexuales, lo cual en sí no es malo pero indirectamente crea el estereotipo equivocado de que quienes llegamos a cierta edad especialmente si nunca hemos tenido una pareja del sexo opuesto pues es que somos necesariamente gays. Así también la cantidad de homofóbicos que eventualmente salen del closet e incluso, gente de las mismas comunidades minoritarias que se atacan entre sí, como un ignorante que ayer puso que era gay pero que les daban asco los bisexuales y que eran “patos de closet”. Los estereotipos son signo de gran inmadurez y en muchas ocasiones todos caemos en juzgar a otros en base a estereotipos inmaduros, por lo que todos debemos poner de nuestra parte para abrir totalmente nuestra mente.