La televisión y el mercado de video juegos de hoy día

Cuando yo era pequeño, para eso de los finales de los ’80 y la primera mitad de los ’90, programas como El Chavo del Ocho, El Gran Bejuco, Wilson Wilson, Minga y Petraca, Contra el Reloj con Pacheco, Telecómicas, Dame un Break, Qué Vacilón y La Pensión de Doña Tere, entre otros, fueron los que marcaron gran parte de mis recuerdos de la televisión puertorriqueña. En general, los bloques consistían de la semana: caricaturas en la mañana y en la tarde, programas especiales más tarde en la mañana, shows de entretenimiento al mediodía, novelas en la tarde temprana y después en las horas de la cena y finalmente shows de comedia y entretenimiento en las noches. ¿Cómo ha cambiado los medios con el tiempo y podemos decir que la sociedad ha decaído a base de lo que podemos apreciar en la televisión?

Para mí el año 1997 fue uno de unos cambios astronómicos, aunque puede haber influido el que mi vida también cambió para ese año. La música de reggaeton comenzó a tomar fuerza y la mentalidad que todo lo que venía de Estados Unidos era de mejor calidad que lo local tomaba fuerza, además que ya las generaciones estaban cambiando en términos de los gustos. Para nosotros los que pertenecemos a la generación Y juegos como Super Mario Bros., Zelda, Metroid y Contra marcaron nuestra niñez, las gráficas de 8-bit y 16-bit ofrecían diversión y acción diferente a la de hoy con los sistemas poderosos de 512 bits y aún más. La televisión empezó la transformación con la introducción de programación enlatada de Miami y México y llegó el momento en el que el taller local se afectó tanto que aunque recientemente está habiendo un resurgir, prácticamente desapareció entre el 2003 con la llegada de una novela mediocre llamada Gata Salvaje, y el año 2011. El taller local trató de subsistir pero los bloques cambiaron para favorecer a un público en específico: el público adulto joven. A los niños les quitaron los bloques de muñequitos en las tardes (por la mañana están en la escuela comoquiera). Además, comenzó el mercadeo explosivo de productos para adultos, y tanto es así que ahora a todas horas promocionan dichos productos.

Sin embargo, hay algo que ha permanecido relativamente constante en los medios locales; el doble sentido y la chavacanería en las comedias del patio, tanto las de antes como las de ahora. Casi todos los chistes tienen algún tipo de contenido sexual y muchos de una forma peyorativa. Como seguimos siendo una sociedad homofóbica, las comedias que envuelven a personajes que ridiculizan a las personas de la comunidad LBGT siguen ahí, y esto es lo que tengo que decir: mientras los medios alimenten la necesidad de la basura en el pueblo, se puede decir que aportan al degenere social. Aunque el contenido de las telenovelas ha permanecido relativamente estático a través de los años y solamente unas pocas han evolucionado positivamente, ¿qué aprende la gente de éstas? Las novelas tratan de presentar una cadena de sucesos que entretengan al público pero caen en unos elementos que dan, a mi entender, risa. Empezando por el empleo de nombres completos cada vez que un personaje llama a otro: “Carlos Alejandro, José Miguel Altamira, Regina Santa Cruz, etc.” cuando en la vida real la gente se llama a otra por uno solo de sus nombres e incluso apodos; el uso de ropa de gala en las casas, por favor, ¿quién anda en su casa todo el tiempo con ropa formal? Todos los actores y actrices jóvenes son guapos y lindas, consiguen el amor de manera absurda, y esto es lo que ha alimentado la mente de muchos televidentes por años largos. Algunas incluso tienen un tono extremadamente machista, donde el hombre trata a la mujer como basura y ésta al final lo perdona porque “en el corazón no se manda”. Yo creo que las telenovelas han sido un componente de importancia en el decaimiento de la sociedad, por lo menos desde la perspectiva de relaciones matrimoniales y de pareja. La gente realmente piensa que lo que sucede en éstas es real.

¿Y los videojuegos? Antes, la competencia era Nintendo vs. Sega; Mario vs. Sonic. Ambas consolas ofrecían variedad, tanto para niños como para adultos. Para el 1997 llegó Sony, con su primera consola, la cual en mi opinión fue muy buena, pero comenzó a introducir títulos más fuertes, el cual fue del agrado del público de la generación Y que empezaron a dejar atrás los juegos familiares por unos más adultos. Títulos como Tomb Raider, Metal Gear Solid, Final Fantasy y otros comenzaron a adquirir adeptos. Fue una etapa intermedia. Sony sacó varios juegos de contenido familiar como Crash Bandicoot, Spyro the Dragon (que cuenta con música espectacular producida por uno de los integrantes de la banda de The Police, famosa en los ’80), Ape Escape, Croc y otros. Estos juegos fueron más bien intentos para destronar a Mario, e incluso algunos tenían su mismo estilo solo que con personajes y “ítems” diferentes.

Después vino la segunda generación de Sony. Sega ya había retirado sus consolas y Nintendo estaba comenzado a perder seguidores, pero los juegos de Mario en particular seguían teniendo una buena acogida. El PlayStation 2 marcó lo que para mí representa el final de la oferta de juegos familiares de Sony. La Generación Y que creció de niños con Mario y Sonic se entregaron a los juegos de adultos los cuales estaban empeorando en su contenido. Pero el PS2 trató de mantener un poco de variedad con Crash y Spyro e introdujo un nuevo juego familiar: Jak and Daxter, cuya franquicia cambió a una adulta desde la secuela con el empleo de armas y lenguaje soez. Ya se estaba notando el cambio de contenido. El GameCube de Nintendo mientras, estaba teniendo problemas.

Ya entonces cuando llegó la generación siguiente hubo un poco de resurgir en el estilo familiar pero básicamente exclusivo de Nintendo; Sony y Microsoft se entregaron totalmente a lo adulto y lo familiar simplemente fue la optimización a la alta definición de títulos del PS1 y PS2. El Wii revivió la franquicia de Mario con juegos como Super Mario Galaxy, New Super Mario Bros. Wii y Mario Kart Wii, así como juegos de Donkey Kong y Kirby. Pero el Wii fue solo algo temporal, ya la generación Y decidió irse con la sangre y las matanzas del PS3 y Xbox 360.

Quizás soy yo, por lo general cuando uno crece uno como que ve lo de antes como “mejor” que lo de ahora. Pero a decir verdad ya podemos ver los grandes cambios en nuestra generación y los tiempos.

¿Cómo podemos cooperar los no-creyentes para una mejor convivencia con la mayoría creyente?

Durante muchos años he estado debatiendo en diversos foros sobre asuntos religiosos; antes cuando era creyente con los ateos y agnósticos, y ahora como agnóstico con los creyentes y ateos, aunque con los últimos me siento relativamente identificados sobre todo con respecto a las religiones.

Sin embargo, sabemos que los debates relacionados a creencias y religiones no suelen ser “de paz”. Y no voy a negar que yo he incurrido a veces en estilos que no son el mejor, tanto antes como creyente como ahora siendo agnóstico. También sabemos que la fe de los creyentes (independientemente de que quizás en su subconciente tengan dudas) no es fácil de hacerlos cuestionar y dudar y se afianzan a ella como si cuidaran de ella como un hijo, por lo cual debemos preguntarnos: ¿valen la pena estos debates? Y si la respuesta es sí, ¿cómo podemos ser nosotros los que cooperemos para que un debate no se torne en uno de ataque de parte y parte?

Cada uno de nosotros tenemos que entender que no podemos controlar ni esperar de otra persona lo que nosotros deseemos. Habrán personas que no importa cómo uno se comunique con ella propiciarán un diálogo inútil; pero otras simplemente escucharán y respetarán aunque no cedan. Otras, especialmente los que estén abiertos a pensamientos diferentes, quizá propiciarán un diálogo donde cada una de las partes estén dispuestos a aprender y a cuestionar. Al final es mejor simplemente ignorar la idea del debate con los primeros dos.

Si hay algo que me he dado cuenta jamás funcionará para fines de convencer o persuadir a una persona a salir de lo que entendanos es un error es el de ofender, insultar, burlar una idea o lo que conocemos como trollear. Estos estilos lo que hacen es alimentar el estereotipo que sufrimos tanto creyentes como no-creyentes: si un ateo se burla de un creyente, el creyente dirá “se burlan de uno porque no son felices y quieren ver a uno igual que ellos”, lo mismo si un creyente se burla de un ateo. Estos estilos debemos eliminarlos.

Debido a la diversidad y la naturaleza humana de creer en algo (general) siempre habrán creyentes y además recordemos que no todos procesamos las interrogantes filosóficas de la vida de la misma manera. Como puse en el artículo de antier lunes, un ejemplo es el asunto del origen de lo que nos rodea: no todos aceptan la teoría de un universo sin origen, o un universo originado por el Big Bang- porque son teorías, no leyes. Y aún si para muchos de nosotros el creacionismo suene absurdo, lamentablemente hay muchos que aún lo creen con gran fuerza.

Hace unos días alguien preguntó en un grupo que pertenezco cómo sería una sociedad de 100% ateos. La verdad es que personalmente creo que será casi igual a como es ahora. Definitivamente en el sentido “físico” será mejor pues se buscarán soluciones reales a los problemas en lugar de recurrir a oraciones y ritos que no funcionan y son solo “tranquilizadores”, pero seguirán habiendo personas avaras, arrogantes, “cafres y yales”, vagos, controladores y enfermos sexuales por lo cual en términos de males sociales no creo que las cosas cambien mucho en este sentido. Estos males no se resuelven solamente dejando la religión; hay que trabajar con el comportamiento humano de raíz.

Un mundo sin religiones…

Todos conocemos una parte de la lírica de una canción muy famosa de John Lennon, Imagine, en la cual el cantante expresa su sueño de un mundo donde la gente viva sin ningún tipo de “ataduras”, entre ellas menciona las religiones. La canción es prácticamente hoy día un himno de la comunidad ateísta.

Yo fui criado en el cristianismo, y no voy a decir que mi crianza fue negativa; aquí en Puerto Rico se asocia al cristianismo como símbolo de valores, moral y una vida agradable. Pero la verdad es que hoy día me doy cuenta de que las religiones en realidad no son necesarias para criar a un hijo, y se puede recurrir más a una enseñanza de principios y valores con el simple propósito de lograr una sociedad armónica, y no un “premio” en el cielo.

Aunque yo no tengo planes de casarme o tener familia, me pregunto, yo como agnóstico, si me casara con una mujer atea o agnóstica, ¿cómo sería la crianza de un hijo de tenerlo? Yo me crié en la religión, pero definitivamente nuestra crianza sería enfocada en los valores para propósitos de alcanzar una vida de armonía y respeto a los demás. Digo, eso es lo que yo esperaría. Donde no hay una especie de “chantaje” emocional ni un motivo escondido detrás del buen comportamiento. No seguir religiones no significa vivir sin norte y de forma libertina y desorganizada como quizá quieren hacer ver ciertos grupos fundamentalistas. Significa que uno incluso pueda ser hasta más honesto y auténtico a la hora de ser alguien de bien para la sociedad.

¿Cómo sería nuestro mundo si simplemente todos asumiéramos que solo tenemos esta vida para aprovecharla y que es aquí donde debemos cosechar bondad y altruísmo, sin un “premio” que no sea mas que la satisfacción de hacer el bien? Es difícil imaginarlo porque la mayoría de la gente necesita creer en algo y esperar algo a cambio de un acto de bien. Lamentablemente no somos altruistas por naturaleza. Pero si fuésemos capaces de vivir sin necesidad de creer en religiones y dogmas, podríamos actuar más para mejorar el mundo. Yo no voy a criticar a la gente que ora como señal de solidaridad con otras personas porque la verdad es que aveces no podemos hacer nada para ayudar a otros, dependiendo de las circunstancias; pero orar para resolver el problema que sí tenemos a nuestro alcance la habilidad de actuar y tomar medidas visibles, me parece, sinceramente, inútil. Un ejemplo es “orar por un mejor Puerto Rico”. Oramos por un mejor Puerto Rico pero seguimos alabando a Estados Unidos y menospreciando la isla, seguimos ensuciando las playas, seguimos votando por la misma porquería cuatrenio tras cuatrenio, seguimos con la homofobia y el racismo contra los dominicanos… ¿Y así vamos a mejorar la isla? Si no creyeremos tanto en orar, quizás tuviésemos de forma colectiva, mayor intención de ACTUAR para el proceso de mejorar la isla.

Obviamente sin las influencias perjudiciales de los dogmas, seríamos más abiertos de mente y limitar lo inmoral a lo siguiente: cualquier cosa que significa un daño inequívoco a otras personas. Cosas como: violaciones, matar, robar, engañar, corrupción, fraude, abusos, definitivamente seguirían siendo delitos y crímenes en un sistema 100% sin religiones. Cuando no haya consentimiento entre dos o más personas en una acción y este se someta a la fuerza, seguiría siendo inmoral e ilegal. Pero en cuanto a adultos tomando decisiones en su vida, consintiendo con otros adultos en cosas que solamente los afecten a ellos y no a los demás, eso simplemente ya no sería motivo de arrestos, cárcel u oposición social masiva. Sencillamente, cada quien que viva su vida como mejor entienda y ASUMA las conscuencias de sus acciones.

Seríamos mucho más aceptivos y abiertos a los descubrimientos de la ciencia y la apreciaríamos más, posiblemente seríamos personas menos fantasiosas y más “con los pies en la Tierra”. Nuestra naturaleza fantasiosa hace que creamos en cosas que sinceramente, no dan muestras de existir.

Sin religiones, no habría conflctos entre Israel y Gaza, no hubiera persecusión de cristianos, musulmanes, judíos, no habría una cultura islámica tan machista y violenta, no habría sacerdotes pedófilos o pastores farsantes; no habría tanto reperperio por ver a dos hombres o dos mujeres besarse… No habría tanto suicidio de gente que se siente rechazada y condenada por “Dios”; los doctores recibirían el crédito que se merecen cuando salvan vidas tras años arduos de estudios y labor muy fuerte; no habría tanto racismo basado en “superioridad” de razas, creo sinceramente que sin religioses, seríamos más transparentes. No seríamos tan hipócritas. Como dice la canción de John Lennon, viviríamos día a día y la gente no estaría tan aterrada por infiernos o emocionada por paraísos sobrenaturales que no tienen indicio alguno de existir. No habría tanta superstición y la gente viviría más tranquila. Las religiones promueven el vivir con miedo, y la gente se vuelve esclava de mentalidades colectivas dañinas.

No voy a decir que sería un mundo perfecto, pues los humanos son humanos ya sean ateos o creyentes, y sí, seguirían habiendo violaciones, matanzas y males sociales, pero probablemente sería menos el nivel de estos en un mundo donde no hayan estilos religiosos que interrumpan o “estorben” la acción de buscar solución real y visible a los problemas que enfrentamos en el mundo.

¿Es saludable criar a los niños en la religión? ¿Cuáles son los posibles beneficios y peligros de ésta en ellos?

Tenemos que aceptar la realidad de nuestro país: somos una sociedad extremadamente fundamentalista, de hecho en algún momento leí que más que el estado de Alabama en Estados Unidos (uno de los estados más cristianos). Por lo tanto, criar a un niño en la isla lejos de la influencia del cristianismo es prácticamente imposible. Aún en las carreteras vemos pancartas y letreros que nos instan a creer en Dios y ya sabemos de los decretos de oraciones y ayuno en muchísimos pueblos, aunque también sabemos que si se usan fondos privados para estos decretos (si es que realmente cuesta dinero) los alcaldes en su carácter personal lo pueden hacer.

El cristianismo es la religión de mayoría (por mucho) en la isla y tenemos un porcentaje de creyentes en casi un 100%. Por lo tanto, la norma es que todos seamos cristianos para efectos sociales; dondequiera que vamos se nos habla como si fuéramos todos creyentes. El ateísmo no es visto como una mentalidad apropiada y se asocia con “coraje con Dios”, rebeldía y confusión. Por eso, mientras el nivel de creencia sea tan alto en nuestra isla, nuestras futuras generaciones prometen mantener la religión en un nivel alto.

Ahora, ¿realmente es negativa o positiva la influencia de la religión en los niños? ¿Qué positivo se puede sacar de la religión y que negativo se puede sacar? Bien, en realidad tenemos que ser objetivos; aún cuando la historia temprana del cristianismo lo hacer ver como una verdadera monstruosidad y quizás para algunos lo siga siendo por ser una religión que (junto al Islam) promueven la creencia en un dios preferencial, hitleriano, inmisericorde y con deseos de destruir a la humanidad que te manda al infierno por “default” a menos que aceptes a una figura exagerada sobre un hombre que no hay evidencia contundente que haya existido aunque probablemente sí existió como tu salvador (y en esto no todos los cristianos están de acuerdo), hoy día hay unos elementos que asocian con el cristianismo y son el valor de la honestidad, los valores y los principios morales: ayudar al prójimo, ser altruista, pensar en los demás, no engañar a otros, no mentir, no ser injusto, ser vertical, ser dedicado y perseverante, ser valiente… En fin, estos atributos positivos que es lo que se conoce tradicionalmente como principios cristianos. Estos no son exclusivos del cristianismo y ni siquiera de la religión, pero por lo general son principios que mucha gente necesita cultivar “a cambio de algo”… ¿Qué es ese algo? El favor de Dios.

Por mi experiencia personal como ex-cristiano, como mencioné hace tiempo, ser cristiano no te hace necesariamente, para nada, ser una persona de bien. Seguimos viendo en las noticias a pedófilos y ofensores sexuales que están activos en la religión; estafadores, gente arrogante que se cree que su deidad los prefiere a ellos, y yo diría que alguien que se las echa de cristiano es en realidad alguien que no es confiable. Pero vamos a separar a los cristianos farsantes (que quizás sean la mayoría o la minoría de los cristianos en el mundo, no podemos saberlo con precisión) de los cristianos de buen corazón.

No todos los cristianos son farsantes, o hipócritas o falsos. Estamos acostumbrados a la fama que han creado algunos como Wanda Rolón, Joel Osteen y otras figuras que hacen que uno piense que Dios es un ser que escoge a gente para vivir como ricos, pero también tenemos pastores y líderes que incluso saben como muchos de los suyos lo que hacen es hacer a la gente abrir los ojos y cuestionar las religiones y sobre todo a los religiosos. Muchos de estos no tienen malas intenciones, y se meten enla cuestión de las iglesias con la intención de hacer una diferencia positiva, pues sabemos que la sociedad hoy día ve las iglesias como lugares muy positivos donde la gente va a buscar paz espiritual y emocional. Estos promueven más los valores y los principios morales e incluso evitan caer en prejuicios típicos de otras iglesias que lo que tienen por líderes son a buitres y serpientes.

Si un niño es criado en una iglesia “light”, entiendo que será criado en un ambiente positivo, pues aunque crea en algo que no sabemos con evidencia empírica que existe, por lo menos aprende a respetar a quien opina o piensa diferente. Ahora, cuando un niño es criado en un ambiente “fundie” donde aprende a mirar a los homosexuales, ateos, musulmanes y todo tipo de gente que no es la norma como seres “del infierno”, “confundidos”, “terroristas” o “en pecado”, lo que podemos esperar es que la isla siga en la debacle social que está. Que siga teniendo gente hipócrita y falsa a granel, a personas entrometidas y que aporten a los males sociales indirecta o directamente; en otras palabras, los fundamentalistas religiosos son de los mayores exponentes de los males en la sociedad, irónicamente y contrario a como ellos piensan.

De manera que podemos concluir (digo, esta es mi opinión) que la religión per sé NO es un elemento que perjudica o ayuda a un niño a desarrollarse, sino el ambiente que vea en medio de un lugar donde se practique la religión. Yo no estoy en contra de la religión aunque no la sigo, pero sí estoy en contra de los fundamentalismos intolerantes que desgraciadamente son los que más ruido (y por lo tanto, más influencia) hacen. Si usted quiere criar a su hijo en la religión y entiende que hará bien- considere evitar un lugar donde los enseñen a ser intolerantes, prejuiciosos, arrogantes, creídos y totalmente opuestos a los que supuestamente Jesús representa.

El caso de la Doctora Ortiz: Arrogancia vs. Ordinariez

Esta semana una de las noticias más comentadas ha sido el video de la doctora Gloria Ortiz “insultando” a unos pacientes en el hospital regional de Bayamón. Ya prácticamente todos ustedes que sucedió y posiblemente han visto el video.

Hay una mitad de gente a favor de la doctora mientras otra mitad está en contra y yo en mi caso estoy en un punto neutral ya que tanto la actitud de la doctora como la de los pacientes no fue la adecuada; tenemos un grave problema de actitudes y salud mental en la isla con las personas que alardean con sus logros y títulos para menospreciar a quienes pertenecen a una clase que no es profesional y también de gente ordinaria y vulgar (cafre) que fácilmente le agotan la paciencia a los demás como hicieron con la doctora.

No, la doctora no debió ser despedida, pero sí debió ser reprendida y advertida que esa reacción no es la correcta. La señora posiblemente como muchos de nosotros está cansada de tanta ordinariez (cafrería) pero no supo expresar su coraje de forma adecuada. En el gobierno tienen que entrenar a la gente a ser paciente con la ciudadanía especialmente si mucha está descompuesta emocionalmente. Llamar ignorantes a las personas que no entienden la complejidad en un hospital para poder atender a los pacientes aunque sea acertado no hace que estas personas comprendan.

Creo que se le debe revertir el despido y devolvérsele el trabajo pero con la advertencia que las actitudes hay que controlarlas y sobre todo en el trabajo.

Cuando las personas cambian…

Los seres humanos somos seres cambiantes en ciertos sentidos. Por lo general nuestra personalidad y carácter no tienden a cambiar a menos que ocurra un evento casi siempre traumático- como lo que si puede generar cambios es cuando una persona normalmente feliz y efusiva es víctima de alguna situación de violencia o abuso; pero las ideas y manera de pensar muchas veces si cambian de forma más natural, ya sea por diferentes causas como edad, experiencia de vida, cambios en el ambiente familiar, nuevas amistades y/o relaciones y otros.

Muchos de nosotros hemos sido víctimas de alguna forma de traición o estamos notando cuando gente que apreciamos toma una actitud hostil y negativa hacia uno. No hace mucho yo tenía a una muchacha en Facebook que al principio, durante los primeros meses, me pareció respetuosa, amigable y muy madura, solo para después casi de manera súbita y sorpresiva asumir una actitud hostil y grosera, hasta que finalmente me borró porque todo lo que yo escribía, según ella, era negativo. También hace muchos años una muchacha que estaba conmigo en escuela elemental tuvimos una diferencia sobre un tema relacionado a Puerto Rico y terminó borrándome de la red social. Muchos de ustedes posiblemente han pasado por algo similar. Y no solamente en las redes sociales- también en persona, uno nota como cada vez te llaman menos hasta que te das cuenta de que el mensaje que te están dando es claro: “ya no me interesa tu amistad”.

Hace algún tiempo escribí sobre el principio de la amistad. Esperamos de los amigos una confianza y un cariño que se supone no cambie, pero a veces ignoramos qué es lo que rodea la vida de una persona que te saca el cuerpo sin realmente entender el por qué. Tomando el ejemplo de la primera muchacha arriba: yo sé que yo posteo en Facebook noticias que como ustedes saben muchas no son positivas. Pero sé también que comparto cosas positivas, aunque puede ser que deba postear un poco más de estas últimas. El problema es, como mencioné en un reciente artículo, no soy persona de postear cosas estilo fresita. No soy persona de ilusiones ópticas, delirios o pensamientos positivos que no se basan en la realidad. Si esto me hace alguien desagradable para otros, esta es la realidad: nadie es 100% simpático, y además, me he dado cuenta de un detalle sobre estas personas que se alejan de otras por ser supuestamente negativas todo el tiempo: son personas que tienen vidas negativas en sí mismos y/o han preferido seguir viviendo una vida basada en mentiras y falsedades que es lo que muchas veces lo que promueve la decadencia de la sociedad actual.

He oido y leído personas que prefieren no leer o escuchar noticias para no llenarse de negatividad. Pues esta es la realidad: ver series de mentira en la TV, novelas, películas rosadas y alienarte de la realidad no va a cambiar la realidad de la vida. De hecho puede ser incluso contraproducente: si en tu comunidad aumentan los casos de asaltos y robos domiciliarios de forma tremenda y no lo sabes porque no quieres ver noticias porque siempre hablan de crimen y cosas malas, no te vas a poder preparar bien. Como he dicho: los problemas no se resuelven tapándolos. El “approach” de la mayoría de la gente ha sido “amiplín con los problemas de los demás” y nos hemos vuelto más y más individualistas, egoístas e incapaces de sentir empatía por los demás. Todo esto en una sociedad que se supone sigue una religión cuyo mensaje es el de amar al prójimo.

Cuando uno es niño, los adultos le pintan a uno un mundo donde cuando uno sea grande si uno se propone las cosas, las logra. Un mensaje que es positivo, pero no te dicen los detalles de la vida adulta y cuán complejo es lograr unos objetivos cuando hay tantas personas que están compitiendo por un lugar en la sociedad. La vida cambia cuando uno se da cuenta de diferentes realidades y se van “eliminando” las ilusiones que uno tiene de más joven (en otras palabras cuando uno va perdiendo la inocencia). Una persona cambia cuando pasa por un divorcio, un despido de un trabajo o se entera de un problema de salud severo entre otros ejemplos. A veces nos sorprende cuando un “mejor” amigo se enamora de la novia de uno, o crea un chisme sobre uno que es falso, o simplemente te falla atrozmente (adrede) y uno no entiende por qué. A veces alguien que parece bien amigable no es más que un “espía”, alguien que solo quiere usarte para luego desecharte cuando no seas más útil. Vivimos en un mundo donde la hipocresía es impresionante, pero tampoco debemos generalizar; al día de hoy yo sigo en contacto con gente que conozco desde niño, es decir, han probado su confianza, aunque muchos han cambiado por diferentes razones pero son cambios entendibles y que uno tiene que procesar.

En Puerto Rico pasa mucho que la gente cambia cuando se casa o entra en una relación. Evidentemente, una persona joven y que está aprendiendo a vivir experimentará diferentes cosas, y comúnmente los solteros pues tienen un poco más de tiempo para compartir con amigos, familia y personas en general que una persona en una relación o casada y aún más cuando hay hijos que requieren un tiempo indispensable. Mucha de la gente que he conocido obviamente no es la misma desde que son padres de familia, pero los cambios son positivos en casi todos los casos. Seguimos compartiendo y hablando con un tiempo un poco más limitado, pero no han habido cambios que creen problemas como lo ocasionaría que una persona cambie de ser alguien simpático a alguien antipático.

Duele cuando nos traicionan, pero ¿saben qué? Al final, los traidores no valen la pena. Es natural por ejemplo en una relación de pareja que si alguien te engaña, te duela y te sientas mal. Pero no hay que deprimirse por ello; al final piensa ¿realmente una persona infiel vale la pena un sufrimiento? Puedes pensar en qué hiciste mal y si encuentras que algo en tí pudo haber influido, buscar ayuda y mejorar para una potencial relación nueva en el futuro. A veces uno sin darse cuenta hace que otras personas cambien con uno. Yo he decepcionado varias personas desde que me volví agnóstico (aunque sorprendentemente no han sido tantas y las que han sido no son personas de tanta relevancia, de hecho casi nadie me ha borrado de mi Facebook personal aún cuando a veces pongo cosas que sean no del agrado de mis amigos y familiares que siguen el cristianismo). ¿Pero me pongo a pensar que puedo hacer para no decepcionar? No puedo volver a ser creyente. Pero si puedo evitar caer en una conducta de insultos, dimes y diretes con creyentes en temas que realmente no son de importancia. Generalmente me limito a atacar el fanatismo religioso- no las religiones per sé. Hay otros que sí lo hacen y son mucho más militantes no solo en contra del fanatismo sino de las religiones. Lo mismo sucede con mi pensar independentista y socialista-democrático. Soy una minoría y las personas que prefieren seguir el status quo algunas he notado como ya no son conmigo como antes e incluso a veces me tiran o me comentan su desacuerdo, pero eso es parte de la vida. Mi experiencia de vida me ha cambiado, quizá si otra fuera mi experiencia ahora mismo seguiría siendo cristiano, de mentalidad capitalista y estadista. Cada quien es lo que es según su experiencia, lo que no existe es una verdad absoluta.

Como humanos a veces nos molesta oir o leer cosas que chocan. Como recientemente leí en un comentario de una creyente: “los ateos no tienen normas y viven haciendo daño a otras personas”… Cuando ayer salió la noticia de un cura pedófilo que aceptó su participación en un caso de tráfico de menores. Los ateos no son mejores que los creyentes ni los creyentes son mejores que los ateos. Cuando uno lee una barrabasada como la que puse de que los ateos son malas personas uno ve como la ignorancia se apodera de muchos y esa ignorancia es la que los hace seguir una vida de mentiras, falsedades y estereotipos, por eso hay que tener cuidado de quién uno toma consejo y quién está maquinando para controlarnos como si fuéramos títeres. Me da mucha pena ver adultos ya crecidos y a veces con edades ya en los 40’s y 50’s repitiendo lo que dicen otras personas sin capacidad de criterio propio, solo por seguir el status quo.

Pero al final, tenemos que aceptar los cambios de los demás, positivos, negativos o neutrales. Usted tiene todo el derecho de descartar a alguien que entiende no aporta para su vida, independientemente de que su vida se base en la realidad o en la mentira. Puede pensar como la creyente que dice que todos los ateos son malas personas, como puede pensar que la gente de x religión, raza o cultura es de x manera: pero sepa que si usted pretende creer en algo ignorante, no se puede permitir que la ignorancia tome lugar a nivel de estado y sociedad, el mundo cambia, las mentalidades cambian y en la medida que se va conociendo más de nuestra naturaleza humana, muchas ideas que tengamos se fortalecerán o perderán credibilidad.

Somos una sociedad de hipócritas y falsos

En el día de hoy, Metro Puerto Rico puso un artículo sobre una maestra en Estados Unidos de 28 años que fue arrestada por haber tenido relaciones sexuales con un joven de 15 (menor de edad). En la foto se puede apreciar que es una mujer elegante y guapa.

Como siempre sucede cuando sale alguna noticia así, los comentarios de los hombres no se hicieron esperar, la inmensa mayoría expresándose en favor de esta relación de alguna manera u otra. Comentarios como “¿Por qué no me pasó a mí?”, “se jartó el nene”, “tiene que ser maricón” y hasta “si fuera hijo mío lo premiaba” son los que predominan (casi 1,000) en esta noticia.

No creo que sorprenda descubrir o ratificar lo podrida y enferma que está nuestra sociedad. Porque sabemos muy bien que si la noticia fuera la misma pero cambiando los papeles de los sexos (maestro hombre y joven alumna) los comentarios serían totalmente diferentes. Aquí la situación es, ¿por qué los medios no exponen la hipocresía de la sociedad para que esta se de cuenta lo falsa que es? El sexismo es increíble aún cuando supuestamente estamos avanzando en los derechos de las mujeres en comparación con los hombres.

Aquí poco importa las enfermas fantasías de potenciales pedófilos y gente sexualmente trastornada. Los menores de edad NO PUEDEN CONSENTIR. ¿Por qué no pueden consentir legalmente aunque quieran? Porque no tienen la capacidad emocional y la experiencia necesaria para saber lo que es una relación seria. Porque vivimos en un mundo sobrepoblado y no necesitamos más gente con padres que al menos uno de ellos no tiene la capacidad de criarlos. Porque a la hora de la verdad la mayoría de los menores no entienden las implicaciones de tener sexo. Y el sexismo que promueve el pensar que un niño puede tener relaciones con una mujer adulta porque son “machos” es sencillamente asqueroso: cualquier persona que esté de acuerdo con una relación pedófila necesita ver urgentemente a un profesional de la salud mental. No sería raro que un hombre que sienta envidia por un niño como el caso de esta noticia termine buscando algo con una niña.

Naturalmente practicamente todos los seres humanos tienen impulsos sexuales desde edades tan bajas como 12 años en promedio. La llamada pubertad no se “realiza” teniendo sexo y menos con gente mayor de edad que sabe que está mal a nivel emocional y legal. El sexo se hace entre dos personas adultas y responsables. El que un varoncito que apenas muestre cambios corporales que poco a poco lo hacen un hombre (adulto) y empiece a adquirir interés en la féminas (si es heterosexual) u otros machos (si es homosexual) no significa que se les va a permitir tener algo tan íntimo y complejo sin la responsabilidad adquirida que se obtiene ya cuando se es adulto.

Si los hombres que salen con niñas son unos puercos, cerdos, asquerosos y merecen ser castrados y torturados como se lee en los comentarios de noticias de hombres arrestados por relaciones “consentidas” con muchachitas menores, entonces es lo mismo en el caso de las mujeres con niños. Esto es solo un ejemplo de la hipocresía en nuestra sociedad, que se puede probar también a la hora de hablar de religiones y como algunas personas quieren imponer sus creencias pero no se puede estar en contra de esas creencias. A mi me entristece saber que nuestra sociedad está por debajo del nivel del betún leyendo comentarios como los que leí en esta noticia, sobre todo el que dijo que premiaría al hijo. Las relaciones pedofílicas no son nada nuevo y consistentemente se ve lo mismo en los comentarios: hombre-niña está mal, mujer-niño está bien. ¡No!