Religiones: fantasías y creencia en lo irreal por parte de personas adultas

Algo que es típico en los niños, especialmente los más pequeños, es la imaginación. A muchos nos gustaban los cuentos, fábulas e historietas que sirven para guiones para películas de Disney. Creemos en las cosas que ahí se cuentan hasta que llega el momento en que nos damos cuenta de que relatan cosas imposibles y después optamos por ir más a lo real, y enfocarnos en cosas que sí existen y afectan nuestra vida emocional y social… excepto cuando se trata de creencias indoctrinadas por parte de adultos: lo que se cuenta de las religiones (la mitología religiosa).

En el cristianismo, la religión que predomina en Occidente, hay un sinnúmero de características con elementos irreales y absurdos que cientos de millones consideran como “real”. Empezando por la creación, los días claros (el día cuando hay iluminación) vinieron antes que el sol, una serpiente habló, un hombre consiguió una esposa que no se sabe de dónde salió y por ahí siguen una serie de relatos absurdos y totalmente fantasiosos e irreales exactamente igual a lo que leemos en historias como Cenicienta y Blanca Nieves: palos que se convierten en serpientes, aguas que desafían la gravedad, rocas que obedecen mandatos orales, hombres que no se queman en medio de fuego ardiente, y otros relatos que violan las leyes de la física, energía y termodinámica entre otros. Lo sorprendente es que al indoctrinar a los niños tal que cuando son adultos siguen creyendo que estas cosas ocurrieron en la realidad, sea solo un puñado de personas las que se atreven a cuestionar (y descartar) todas estas cosas y se percatan que lo que se cuenta en estos relatos no tiene ningún sentido ni lógica. ¿Por qué?

Creer fervientemente de adulto en cosas totalmente imposibles, normalmente si no se trata de religiones, socialmente se ve como un trastorno mental. Por ejemplo, si vas caminando y de repente viene una persona y empieza a hablar contigo y en medio de la conversación te viene con que sabe que los humanos pueden volar (sin ningún objeto o ayuda artificial), que puede viajar al pasado o teletransportarse, o visitar universos alternos o hacer algo que físicamente no es posible, reaccionarías con asombro y hasta con un poco de preocupación. Ahora, si en lugar de esto esa persona te habla de la Biblia y que cree que Dios encarno en un humano, que caminó sobre el agua, convirtió el agua en vino, multiplicó comida y resucitó físicamente al tercer día de fallecer, si eres cristiano tu reacción será de aceptación y es como si te contaran un evento complemente posible. Esto a pesar de que ambos relatos tienen el mismo nivel de ilogicidad y absurdo.

Lo anterior sucede porque la religión tiene un efecto social muy poderoso; simplemente por el hecho de que en nuestra sociedad los eventos y sucesos absurdos relatados en la Biblia se consideran verdaderos e incluso indebatibles, la psicología interna que pide ser aceptada por dicha sociedad entonces los aceptos con acertados. Si nuestros padres creen en estas cosas, de niños es más difícil el no hacerlo (especialmente si dichos padres son fanáticos de la religión) y se incrusta en las mentes de tal forma que de adultos siguen pensando igual y le pasan esa doctrina a sus hijos y así, lo que ha hecho que esto dure siglos y siglos aún cuando la ciencia continúa contradiciendo las “verdades” de la doctrina cristiana. Hay quienes niegan cosas que no pueden ser debatidas porque ya las ciencia las ha confirmado… ¿convendría en un futuro considerar la creencia en la mitología religiosa como un trastorno mental?

Para los tiempos que estamos viviendo hay que notar que la Biblia no fomenta una sociedad justa y sana: se promueve de forma incontrovertible la superioridad del hombre sobre la mujer (lo que explica gran parte del machismo que prevalece en Puerto Rico y otros lugares de Occidente), tanto en el Antiguo como el Nuevo Testamento; se fomentan los prejuicios, el que unos pueblos sean más importantes para “Dios” que otros, lo cual se usa en ocasiones para justificar genocidios e infanticidios en las historias del Antiguo Testamento. Incluso el incesto abunda en el libro de Génesis. Se muestra un “Dios” implacable, injusto, iracundo e inmisericorde a lo largo de dicha parte de la Biblia e incluso en partes del Nuevo Testamento. El Antiguo Testamento en general tiene muchas historias donde se podía ver la preferencia de “Dios” por su “pueblo” Israel, y esta mentalidad de favoritismo fue heredada por los cristianos, especialmente el ala fundamentalista, quienes se consideran los “escogidos” o “elegidos” y los demás son impíos e inferiores a ellos.

De esta manera, estas fantasías y relatos absurdos en el cristianismo hacen que sus seguidores tengan una mentalidad inapropiada y por esto muchos consideran la religión en general como un mal social. Lo triste es que dependiendo de su carácter, los adultos en general se aferran a sus creencias más allá de razonamiento posible.

¿Cómo se puede vivir si no se vive según el status quo?

En nuestra sociedad se nos inculca que hay que vivir, preferiblemente, según como se dicta en la cultura y tradición de un lugar- ya sea a nivel de país o a nivel de algo más local. No podemos tampoco olvidar el factor religión en esto. En resumen, por lo menos aquí en Puerto Rico y en Latinoamérica y países de Occidente en general, se asume como “correcto”lo siguiente, entre otras cosas:

  1. Ser criado bajo los preceptos cristianos (por un padre y una madre, preferiblemente casados)
  2. Estudiar una carrera socialmente aceptada como algo “de alto nivel” (ejemplo en Puerto Rico- medicina, leyes/derecho o ingeniería)
  3. Casarse (con alguien del sexo opuesto)
  4. Tener hijos

Se espera que las personas cumplan con expectativas que se consideren como “cristianamente aceptables” como éstas, pero no entendemos que no todos los seres humanos son iguales y por tanto no todos realmente se van a sentir felices y plenos cumpliendo con todo lo que se espera a nivel social. De hecho, es aún cuestionable que las personas en su mayoría sean felices cuando viven según dicta el status quo, ello debido a la cantidad de problemas sociales que hay a nuestro alrededor y la abundante infelicidad en la sociedad.

Nuestra cultura puertorriqueña lamentablemente no fomenta el desarrollo del intelecto humano más allá de lo que se hace individualmente para propósitos de empleo o academia. Muy pocas personas aman la lectura y prefiere entretenerse con cosas rutinarias y que realmente no instruyen la mente, y es por eso que en foros y cualquier medio escrito cuando uno lee personas comunes escribiendo es relativamente normal ver errores ortográficos en ocasiones en palabras usadas con mucha frecuencia, lo cual es preocupante. Al mismo tiempo se puede notar un uso desmedido y consecuente de palabras soeces y los temas de conversación tanto verbal como escrito se reduce a tonterías como farándula, chismes y otros temas que no son de nuestra incumbencia y no fomentan la educación intelectual. Podemos notar una sociedad que se resiste al cambio, especialmente cuando se trata de tecnología- muchas personas no se actualizan y prefieren seguir en lo que ya se puede considerar como arcaico. También en el ámbito social hay resistencia- aquí todavía prevalece la homofobia, el sexismo y una mentalidad que solo admite la religión cristiana como la única verdad (supuesta) aceptada. Y los medios, por miedo a perder seguidores, alimentan esta mediocridad, adoptando programas que en lugar de fomentar el cambio, fomentan que se siga con dicha mentalidad.

Vemos también un aumento dramático en el individualismo y aislamiento de la gente a consecuencia de la tecnología. Aunque ésta tiene cosas muy buenas, el uso que se le da en ocasiones no es el mejor o el más que fomente el desarrollo intelectual; se prefiere mayormente el consumo de páginas de faranduleo, redes sociales para perder el tiempo, pornografía o medios para noticias negativas, escándalos o sensacionalismo sin fuentes. Tenemos una cantidad alarmante de adultos que tienen mentalidad de niños o adolescentes, lo cual a la vez representa un serio problema para las nuevas generaciones que se crían en hogares sin preparación adecuada para su crianza.

Puerto Rico (y otros países con el mismo o similar problema) necesita urgentemente cambios en sus programas de educación, que fomenten el intelecto emocional y social y no se limite tanto a lo académico pues es obvio que muchos hogares, que se supone son los encargados de la crianza fuera de éste ámbito, no lo están haciendo de forma adecuada y es un riesgo para la sociedad en general. La psicología parental debe ser desarrollada, por ejemplo, que se ofrezca ayuda profesional adecuada a personas que esten en el proceso de tenero ya tengan hijos y sientan que les falta parte de lo necesario. Y los medios, si realmente quieren ser más útiles, deben cambiar para ayudar al cambio que necesita la sociedad en lugar de, por mantener sus ratings altos, seguir alimentando dicha sociedad con basura.

¿Quiénes son los seguidores y simpatizantes de Donald Trump?

El mundo entero se ha estremecido ante la victoria en la contienda presidencial de un hombre que durante los últimos años ha hecho un sinnúmero de cosas realmente repugnantes- comentarios despectivos hacia las mujeres, hispanos, musulmanes y otros grupos; ha sido abiertamente descarado, está siendo acusado de fraude y de abuso sexual a menores, ha fracasado en varias ocasiones en sus finanzas e incluso en su carácter personal no simpatiza aún con muchos de su propio partido. Donald J. Trump, un hombre que ha sido conocido desde hace décadas por sus cadenas de hoteles y casinos, que ha incursionado en ambos partidos principales y que ha utilizado un estilo poco ortodoxo para dirigirse a la nación, hoy día, es presidente electo; aún no está en la oficina pero ya en dos meses y varias semanas, tanto él como el resto del gobierno controlado por el GOP auguran un futuro dantesco para Estados Unidos y al menos inicialmente, para el resto del planeta, en lo que los demás países se aislan y lo dejan solo para proteger sus economías.

Pero bueno ya en los medios pueden buscar información sobre este personaje; la pregunta es, ¿quiénes son sus seguidores? ¿Quiénes votaron por él?

Además de la gente ignorante que vieron en él una esperanza ante medidas de los demócratas cuestionables e irresponsables (porque el partido demócrata no está compuesto por santos y de hecho, Hillary NO era una buena candidata) como el aumento en la prima de Obamacare, el asunto de los e-mails de Hillary, y el abandono de los sectores rurales de Estados Unidos, donde hay mucha pobreza aunque al pitiyankee promedio esto le sorprenda, tenemos a los siguientes sectores:

1. El sector racista. A pesar de que estamos en el 2016, en Estados Unidos- especialmente en los estados del sur, sureste, centro y algunos del centro oeste, hay un racismo rampante. Aunque no todos son abiertamente racistas, el trato que le dan a las minorías es diferente a los de la mayoría blanca.

2. El sector supremacista. Grupos como el Ku Klux Klan y simpatizantes, aunque sean una raquítica minoría de todos los simpatizantes, motivaron a personas racistas a que votaran en masa.

3. El sector fundamentalista. Como es de esperarse de este repugnante sector que defiende todo lo malo usando el nombre de Dios, y que se compone de un inmenso número de personas, casi todos le dieron su apoyo.

4. El sector islamofobo. Con todo lo que ha acontecido con ISIS y otros grupos terroristas, el sector que pone a todos los musulmanes en el saco de papas podridas entiende que Trump con su política anti-islámica los va a proteger, especialmente aquellos cristianos que rivalizan ferozmente con este sector religioso.

5. El sector ignorante. Aquellos que no leen, que se dejan comer los oídos, que justifican el comportamiento deplorable de Trump. Los que minimizan su comportamiento poniendo por encima de eso su simpatía por la discriminación contra los ilegales. 

Además de estos grupos, que aunque parezcan ser una minoría, son una grande ya que son la mayoría en los estados anteriormente mencionados, lo peligroso de esto es que la ignorancia de estas personas antepone ante los que pensamos y razonamos un futuro lúgubre, pues tanto Trump como el Congreso republicano no se preocupa para nada en el ambiente, antepone lo militar ante todo, son conservadores acérrimos, no se extrañen que intenten revertir muchos de los derechos logrados durante la administración de Obama. Y lo peor de todo: motivados por un presidente abiertamente racista, el sector supremacista, fundamentalista y racista ahora serán más descarados a la hora de discriminar; si a usted le toca un jefe racista en su trabajo, no se extrañe que empiece a discriminarlo abiertamente sin preocupación. Verá a las autoridades encargadas de la seguridad persiguiendo ilegales como cuando los Nazi perseguían a los judíos en Alemania durante la década del ’40. Lo del muro no creo que vaya, pero la idea del muro ha cementado el racismo y discriminación por parte del sector que apoya a Trump. 

Y los latinos que lo apoyan, son una vergüenza para la comunidad latina en general. Traidores, sin dignidad alguna, vendidos por dinero y una mentalidad materialista, son los peores enemigos de los latinos que serán perseguidos durante los siguientes cuatro años.

¿Qué es el mal?

Desde que somos niños se nos enseña sobre dos fuerzas “poderosas” que hay en el universo: el bien y el mal. Pero, ¿Por qué se les llama fuerzas? En realidad, ambas tienen que ver con el principio de supervivencia que rige en los organismos vivos. El bien se puede definir como todo aquello que envuelve un sentido de complacencia y tranquilidad mental; el mal básicamente es la ausencia de ello; el mal se define como aquello que causa malestar, dolor y sufrimiento en las personas.

He mencionado ya en muchos artículos sobre el concepto de supervivencia pero no le he dedicado mucho en cuanto a definirlo; la supervivencia es el instinto principal en todos los seres vivos; lo que hace que se mantengan con vida lo más placenteramente posible. En cuanto a lo físico ésto se consigue a través de la alimentación, la ejercitación y los cuidados de la salud adecuados. En casi todo el mundo la facultad para lograr estas tres cosas es pagando (se necesita dinero para comprar comida, ir al médico, etc.) Pero la supervivencia también requiere de normas para evitar que otras personas y organismos se afecten; sin éstas los humanos vivirían como los demás animales- solo por instintos. Esto significa matarse entre ellos, robar, etc. (lo cual de alguna forma pasa, a pesar de las normas)


Moral y valores

La moral se basa en un principio básico: armonía entre los semejantes. Varía de cultura en cultura, pero el principio que se busca en cuanto a lo que es moral es que se viva en paz y no que estemos en guerra todo el tiempo pues si nos dejamos llevar solo por instintos la realidad a que estuviésemos todo el tiempo en guerra. En general, la moral se define como el comportamiento por el cual un humano preserva la defensa de la armonía, es decir, que una sociedad viva adecuadamente sujeta a unas normas basadas en la lógica y la razón. En muchos países también está envuelta la religión, lo cual hace que algunas normas no estén basadas precisamente en los dos mencionados preceptos. Los valores son la serie de estándares que defienden esa moral. Durante mucho tiempo, por la influencia de ideas basadas en mitos, ignorancia y deseo de control y poder, se ha “expandido” y tergiversado lo que es la moral y valores, como por ejemplo, que aquí en Puerto Rico se considera la homosexualidad como falta de ellos. Los valores no implica obligar a todos los humanos a vivir de la misma manera; esto es control.


¿Es el mal algo relativo?

Lamentablemente en nuestra cultura altamente religiosa prevalece la mentalidad en la que se considera “malo” todo lo que no sigue lo que dictan las normas de la religión (conocido como dogma). De nuevo, la homosexualidad, así como el aborto y la eutanasia se consideran “malos”, y cuando uno pregunta por qué razón se consideran así, con una explicación que sea clara, contundente e indubitable o basada en la ciencia, no pueden ofrecer respuesta satisfactoria- todo se limita a lo que dice un libro sagrado o prejuicios absurdos. Con respecto al tema particular del aborto quiero dar una opinión personal: puede resultar chocante que una mujer quede embarazada luego de haber consentido en una relación sexual, sin protección debida, sabiendo que no está preparada para asumir el rol de madre en ese momento, debido a una muestra de una actitud irresponsable y decida abortar para escapar del problema. Pero la realidad es que en la comunidad médica no se ha visto que un feto tenga capacidad de sentir dolor o tenga siquiera algún elemento de “sentimientos” durante los primeros dos-tres meses, por lo que abortar no le causa “dolor”- el feto no siente vida, por lo tanto no sentiría su muerte. Es por eso que muchos gobiernos permiten el aborto los primeros meses. No es justo tampoco que se obligue a padres a tener un hijo que no está planificado por lo que también el aborto en lugar de un “asesinato” como lo llaman grupos fundamentalistas es un acto de piedad en todo caso. Traer un hijo no deseado a un mundo sobrepoblado de humanos y con cada vez menos oportunidades y recursos no es buena idea. En el caso de la eutanasia, condenar a una persona que tiene asegurada su muerte a agonizar es algo cruel, y esperar por milagros y sanación divina es absurdo; en los muy pocos casos donde una persona desahuciada se salva muchas veces ocurren cambios dentro del cuerpo que permiten esa sanación; si fuese una deidad mágica, mucho más gente se salvaría. La eutanasia es un acto de piedad y misericordia en el que se libra a una persona de agonizar por días o meses. Si lo podemos permitir con mascotas, ¿por qué no con la gente?

La religión tergiversa lo que es verdaderamente malo aplicando lo que es “inmoral” a cosas que no lastiman a nadie pero que se salen de lo “tradicional” o “normal”. Malo es aquello que sin importar edad, raza, cultura o modo de vida, causa dolor. Por regla general podemos sin problema decir que cosas como matar, robar y violar son malos. También el mentir, engañar, estafar, ser infiel, buscar pleito, la envidia, el mal orgullo, el egoísmo, la arrogancia y la apatía son universalmente malos. La homosexualidad, la eutanasia, las relaciones interraciales, y el consumo (moderado) de alcohol se consideran malos solo por un sector mediocre de la sociedad, inspirados por dogmas y prejuicios religiosos.

Para que se considere mala a una persona tiene que haber un elemento claro de ausencia de empatía hacia los demás; una actitud maquiavélica (el fin justifica los medios), y una falta de escrúpulos y disposición a hacer daño. Sin esto, no hay elemento de maldad; muchas veces una persona hace algo malo pero sin la intención, como lo es el caso triste y lamentable de niños que disparan armas dejadas irresponsablemente por sus padres u otros adultos al alcance de ellos y accidentalmente matan a alguien. Tampoco hay un elemento de maldad cuando una persona mata a otra en defensa propia (ejemplo: un portador de arma con licencia mata a un asaltante)


La intención es importante

Por lo tanto, para que algo sea malo, se tiene que tener una intención clara de hacer daño. ¿De donde viene lo malo? Son muchas las personas con aparentes deseos de hacer daño, o que nos les importa lastimar a otros para lograr sus objetivos. ¿Será que el instinto de supervivencia supera la capacidad de razonar? Si usamos como ejemplo la cadena alimenticia, en esta es necesario matar para sobrevivir- ya sean plantas o animales. Esto a la vez sirve de evidencia (de las muchas que hay) de que los humanos somos animales sin importar quien lo niegue. Este es uno de los casos en las que a pesar de que se recurre a matar a otros seres usar el adjetivo de malvado puede ser no muy preciso. La intención es seguir el instinto de supervivencia básico de la alimentación- no hay intención de que otro ser sufra. Otro caso: cuando una persona roba por extrema necesidad. Supongamos que tenemos un hombre desempleado, con familia, que pasa el tiempo y no consigue trabajo y no recibe ayuda de nadie. En el desespero por ver sus hijos con hambre decide robar en un supermercado. Claramente bajo la ley comete un delito, pero, ¿sería justo decir que es malvado? La insensibilidad, la apatía, la falta de misericordia y los perjuicios son cosas que conllevan cierto grado de maldad. Si estuviéramos pasando por la situación de ese hombre cualquiera de nosotros podría hacer lo que él hizo.


Psicopatía

Ahora, hablando de algo diferente; supongamos que tenemos a una persona que nació y creció en un ambiente totalmente disfuncional. Vivió en medio de un patrón de abuso físico y psicológico. No sintió amor en su casa, en la escuela era víctima de bullying y en general sintió que la sociedad lo rechaza. Crece almacenando rencor, resentimiento, deseos de venganza y desconfianza por los demás. Sin la ayuda psicológica necesaria, esta persona muy posiblemente se convierta en un psicópata; una persona carente de sentimientos y emociones hacia los demás. Esta persona hará daño sin temor a nada- ni a la cárcel ni a la muerte. Vemos que a veces la maldad es algo que se forma por consecuencia indirecta o directa de cómo la sociedad nos forma. Las autoridades en muchos países no hacen nada para bregar con este problema, ejemplo- Estados Unidos, donde el número de psicópatas es altísimo y parece ir en aumento, pero cree que la raíz del problema son “las armas”. 25% de la población estadounidense se siente solitaria (en inglés lonely) y la mentalidad individualista aumenta los niveles de ansiedad y depresión en la población, que a su vez termina a veces en psicopatía y suicidios. La falta de espiritualidad (contacto con la conciencia) por el ajoro fuera de lugar de vida aumenta los riesgos de padecer psicopatía.


Negatividad promovida por los medios

Como he mencionado en otros artículos, los medios generalmente enfatizan el morbo y lo negativo y por razones no del todo conocidas pareciera psicológicamente atraídos hacia ese tipo de noticias. Sentimos como esa “necesidad” o deseo morboso de buscar lo trágico y las noticias positivas las encontramos “aburridas”. Y los medios lo saben. ¿Tenemos una naturaleza maligna? Es probable que haya mucho que ver con el instinto de supervivencia; al conocer de cosas malas creamos mecanismos en la mente para enfrentar la adversidad en caso que seamos nosotros los afectados. Pero creo que es importante también que desarrollemos empatía y buscar lo positivo, lo que nos hace sentirnos orgullosos.


La hipocresía y la maldad

En realidad, todos los seres humanos tenemos algo de hipócrita. Solemos juzgar acciones en otros que cometemos nosotros mismos y después no nos agrada que se nos critique. En lugar de enmendar el error, muchas veces optamos por justificar y dar excusas, demostrando así una actitud inmadura e infantil. Esto generalmente es hipocresía accidental- o sea, no es la intención ser hipócrita. Sin embargo, en otros casos hay personas que son hipócritas a lo descarado. En este caso, ya la hipocresía contiene maldad porque la persona lo que busca es hacer daño. Una persona conscientemente hipócrita presenta rasgos de psicopatía, falta de humanidad y maldad incontrovertibles.


Para ser malo, hay que saber que se es malo

En conclusión, una cosa es cometer errores sin intención y otra es hacer algo incorrecto con maquinación y conciencia plena del acto. La maldad es algo que de tenerlo, hay que saber que se tiene. A veces como sociedad, somos los responsables que hayan muchas personas malas, especialmente aquellos que un momento fueron diferentes y por razones diversas, se corrompieron.

El problema con la astrología

En pasados artículos he escrito bastante sobre los temas del alma, las dimensiones alternas y como el multiverso, de existir, consiste de todas las variaciones posibles, permitiendo que todo lo que imaginamos en realidad consisten de “memorias” de vivencias en otros períodos de tiempo y universos.

Existe algo que relaciona lo que sucede a nivel cósmico con lo que vivimos: la astrología. Nominalmente podemos considerar la astrología como una teoría sobre la relación del cosmos en general con nuestra vida. Pero, al igual que como sucede con la teoría teológica, la astrología carece de evidencia o sustento razonable científico, por lo que no es posible saber si realmente hace sentido, y de la forma en que se trata esta teoría, ésta es principalmente adoptada por estafadores y charlatanes.

Los horóscopos

Los horóscopos son un invento absurdo empleado por gente ridícula e infantil para hacer creer a otros que la posición de un astro en el espacio influye en todas las personas nacidas en un intérvalo de tiempo en el año. No podemos decir si hay una influencia hiperdimensional entre un cuerpo en el cosmos y una persona en específico, pero es absurdo que haya dicha influencia con millones de personas.

No todas las personas que pertenecen a un signo zodiacal pasan por las mismas circunstancias. Cuando uno lee los horóscopos se da cuenta de que hay que tener un reducido nivel de intelecto para creer en lo que dicen. “Tendrás a alguien en tu vida que te amará”… ¿acaso todas las personas de ese signo están solteras y sin compromiso? Lo mismo aplica a dinero, salud y otras áreas tratadas comúnmente en los horóscopos.

Espiritismo

Como discutí en pasados artículos, cuando una persona muere, su alma posiblemente se fragmenta en unidades de energía que se desplazan hiperdimensionalmente. Por lo tanto, que hayan supuestos “médiums” entre seres vivos y “almas ambulantes” no hace mucho sentido. No existe modo en el que se sepa si hay personas con habilidades psíquicas de conocer otras realidades y por lo que se ha visto tradicionalmente, hay muchos espiritistas y videntes que son simplemente charlatanes y estafadores que buscan hacerse de dinero de gente necesitada emocional y espiritualmente.

Energía mística

A la energía que no se puede medir y que es completamente hipotética y se le asocia con cosas como magia lo sobrenatural se le llama energía mística. No podemos decir con precisión que no existe, pero como se describe en la astrología es absurdo. Considerando que el universo (y probablemente el multiverso) es predominantemente aleatorio, si existe una energía desconocida no es lógico pensar que ésta funciona según creen los humanos. Por lo tanto, eso de que hay una energía que “te favorece” es absurdo.

Destino

El principio del destino es que todo lo que pasa ya está predeterminado- es decir, lo opuesto a la naturaleza aleatoria. Aún si existiese una energía mística o hiperdimensional, no significa que ésta opera con una “conciencia” que sería la que causa el destino. Los astrólogos emplean métodos cuestionables en los que asocian eventos positivos o trágicos al destino y hay que tener cuidado de no permitir que la charlatanería de algunos causen un sentido de falso entusiasmo o angustia innecesaria.

Cartas

A menudo muchos astrólogos usan las famosas cartas (tarot, briscas, etc.) para simular un supuesto contacto con fuerzas místicas o hiperdimensionales. El problema es que sería totalmente lógico pensar que se usen signos de antemano para “adivinar” un evento en el futuro, o simplemente se sacan predicciones de la “manga” para engañar a personas ingenuas y crédulas.

Predicciones

Nadie en el mundo ahora mismo tiene la habilidad de predecir el futuro; lo único seguro para el ser humano en cuanto al futuro (a partir de 1.0 x 10 a la -infinito segundos hasta años despúes del presente) es la muerte. Todo lo demás puede ser impedido por ésta. Todo lo que sea “predicho” por alguien que dice conocer el futuro es muy probablemente mentira.

En conclusión, la astrología no es ninguna ciencia, y lacera mucho la seriedad con lo que se trata temas relacionados como la astronomía, la psicología y la filosofía. Es un modo de algunos de aprovecharse de la necesidad emocional y espiritual de otros.

¿Qué es la madurez?

Madurez… una palabra ambigua. Dícese de maduro en referencia a un fruto sobre un estado en el que se encuentra en la condiciones adecuadas para consumo. En el ser humano, en una definición análoga, madurez se refiere a un comportamiento que ha alcanzado un nivel de conocimiento y experiencia lo suficiente como para poder actuar de forma justa. La madurez es algo que ningún ser humano alcanza en su nivel óptimo (las personas continúan aprendiendo a lo largo de su vida), pero una persona puede alcanzar un nivel madurez suficiente en ciertas áreas. Es importante recalcar que no se tiene que ser maduro en cuanto a todo; la madurez académica, profesional, intelectual, emocional y espiritual son independientes. Puedes ser maduro intelectualmente, pero ser inmaduro espiritualmente.

Madurez académica

Se refiere al nivel cognitivo máximo con referencia a conocimientos académicos. No existe un nivel óptimo porque una persona puede seguir aprendiendo materias en diferentes campos toda la vida.

Madurez profesional

Se refiere a la capacidad máxima de una persona para realizar una labor, especialmente si se prepara para ello. Como en el caso de la madurez académica, existen variaciones para siempre mejorar el desempeño, por lo que no existe un nivel óptimo de madurez profesional.

Madurez emocional

Ésta es la más difícil de definir porque suele estar relacionada a cómo es una persona referente a la cultura y sociedad en la que se cría. Por regla general, madurez emocional se refiere a la capacidad de afrontar cualquier tipo de situación sin perder la compostura, actuar precipitadamente, y asumiendo responsabilidad. Una persona emocionalmente madura sabe que la vida trae problemas sin provocarlos y que “no todo lo que brilla es oro”. Da consejos basados en experiencias personales o didácticas, reconoce cuando necesita ayuda, no presume, reconoce errores sin salir con excusas infantiles y trilladas como “soy humano”, “la carne es débil” o “todo el mundo lo hace” y sobre todo tiene criterio propio.

Madurez espiritual

Se refiere a la capacidad de hacer “contacto” con la conciencia propia. Todos los humanos poseen la capacidad de razonar y meditar, pero las situaciones del diario vivir, los problemas, las tensiones de la vida y otras cosas hacen que las personas no se preocupen por ellos mismos. La madurez espiritual implica sacar un tiempo ocasionalmente para hacerse un análisis sobre el comportamiento y mejorar en lo necesario.

Es difícil alcanzar un adecuado nivel de madurez en estas cinco áreas al mismo tiempo, pero no imposible. Muy a menudo (yo diría en todos los casos) para lograrlo hay que pasar por experiencias en la vida desagradables y crisis; una persona que nace en cuna de oro, que todo se lo dan, y no enfrenta mayores problemas en la vida muy difícilmente adquiere lo necesario para madurar emocional y espiritualmente y es normal que carezcan de empatía y siempre se proyecten en otros, creyendo que todo el mundo debe operar como ellos (desarrollan arrogancia). La capacidad de empatía es requisito para la madurez emocional. Tampoco la madurez espiritual tiene necesariamente que ver con algún precepto religioso. Si bien es cierto que algunas instituciones religiosas pueden ayudar en el proceso de maduración emocional y espiritual, no siempre es así- especialmente en las instituciones que fomentan el fanatismo religioso.

El lenguaje complicado de la ciencia

Una de las cosas que muchas personas como yo nos preguntamos es ¿por qué con tanta información que hoy día está al alcance de nuestras manos en las computadoras, tabletas y teléfonos inteligentes, hay aún tanta gente con un intelecto mediocre? La realidad es que a pesar de que haya más información disponible sobre tantos temas, a veces el lenguaje es tan complicado que incluso mucha gente con intelecto avanzado no lo entiende. Una matemática complicadísima que apenas algunas mentes privilegiadas pueden visualizar, el uso de comparaciones que no son comunes en el diario vivir, y métodos que parecen que están diseñados para que una élite científica sea la única que la entienda. Al no intentar simplificar el lenguaje científico hacemos que la población común no se interese en adquirir conocimientos valiosos basados en evidencia creíble.

Cuando cursamos materias básicas en ciencias, el lenguaje usado es uno simple; se evita el uso de expresiones matemáticas avanzadas como ecuaciones diferenciales, tensores y matrices; sin embargo, en cursos universitarios apenas algunos logran visualizar la matemática abstracta en aplicaciones de la ciencia. Considerando que por lo menos en Puerto Rico más de la mitad de la población no se gradúa más allá de escuela superior, y que se conforman con una vida basada en el status quo, entonces la teoría preferida para explicar y entender el universo es la teología. Con la matemática complicada usada en explicaciones científicas, se quedarían igual.

Es a mí que me gusta la ciencia y hay conceptos matemáticos que no logro visualizar. Los científicos profesionales componen una minoría diminuta de toda la humanidad y la mayoría no puede visualizar lo que ellos pueden, por lo que es preciso que usen un lenguaje simplificado o la gente en su mayoría nunca sentirán atracción a la ciencia. Algunos tratan, pero terminan usando ejemplos que solo entienden sus colegas. ¿Será que no quieren compartir los conocimientos de manera justa con todos?

Lenguaje científico vs. lenguaje tradicional teológico

Para explicar nuestro entorno por lo general contamos con dos tipos de métodos: el método científico y el método teológico. Éste último era el preferido por la humanidad cuando todavía no habían herramientas para entender misterios. ¿Qué es un misterio? Es todo aquello que sabemos existe pero no podemos darle una explicación lógica o razonable. El campo de la filosofía se encarga de exponer las preguntas a estos misterios y las teorías que se van respaldar un entendimiento posible del misterio se exponen. Debido a la curiosidad del primate homosapiens, estas preguntas no van a pasar por alto.

El humano tiene dos componentes: el cuerpo y el alma. Esta última regula el razonamiento y el análisis crítico profundo. A falta de conocimientos científicos el humano necesita dar alguna explicación a cualquier misterio, por lo que escoge el normal en la teología: explicaciones sobrenaturales. Los fenómenos atmosféricos, las sequías, los terremotos, las erupciones volcánicas o el impacto de un asteroide eran tradicionalmente explicados como “castigos” o señales divinas- hoy día aún muchas supersticiosas así lo creen a pesar de todo lo que se ha conocido desde la perspectiva científica. Sin embargo, el ser humano tiene una intuición innata de la importancia de objetos fuera de nuestro planeta, por lo que no resulta extraño que las primeras deidades que adoraban los humanos fueran (o estuvieran basados en) el sol, la luna y y las estrellas, y luego con el pasar del tiempo fueron personificándose/humanizándose para dar paso a deidades imperceptibles. La ciencia moderna no tuvo unos inicios fáciles especialmente cuando el método teológico incluso formó parte de lo político (teocracia), pero eventualmente mentes brillantes como las de Galileo, Copérnico, Descartes, Da Vinci, Newton, Leibniz, Faraday, Maxwell y Einstein entre otros, desarrollaron modelos empíricos confiables, desplazando eventualmente el método teológico por lo menos en el mundo cristiano y otros lugares.

El lenguaje sin embargo era tan complejo que incluso muchas de estas mentes no pudieron dar todas las explicaciones sobre sus postulados. Como saben la matemática usada por ellos no era precisamente 1 + 1 = 2. Hoy día y esto es mi opinión pero es lo que percibo: muchos científicos arrogantemente se resisten a usar un lenguaje más comprensible por la masa de la gente. Esperan que sean éstos los que surja ese interés, de la nada, y eso no va a suceder. La mayoría de la gente está acostumbrada a lo simple; si toda la vida han creído en un Génesis literal para explicar nuestro origen y pretendes usar matemática avanzada (o lenguaje complicado en general) para explicarles sobre la evolución, no se van a ir a lo complejo (al menos no a la mayoría)

Ideas para simplificar el método científico

Aquí menciono algunas sugerencias:

1. En textos generales, evitar lo mayor posible la matemática avanzada: ecuaciones diferenciales, gradientes, números complejos, álgebra avanzada, trigonometría hiperbólica y otros. Si se tuviesen que usar alguna de estas formas, ofrezcan ejemplos que no solo puedan ser comprendidos por científicos en CERN o la NASA.

2. Usar ejemplos que fácilmente una persona pueda emular en su mente- usar ejemplos prácticos.

3. Ofrecer información gratuita en la web. Muchas agencias que trabajan en ciencia ofrecen información que es cara o requiere de suscripciones que no son asequibles por la gente común.

4. Cuando se ofrezca un curso de ciencia en la universidad, empezar a usar ejemplos simples para entender la matemática envuelta. Eventualmente el estudiante programa su mente para conceptos más complejos.

5. Evitar una actitud de obligación a los estudiantes (especialmente en las escuelas) tal que le tomen apatía a la ciencia. Usar un método recreativo en estudiantes de grados elementales en lugar de tratarlos como genios. 

Muchas veces se piensa que usando un lenguaje simple en la ciencia se pierde seriedad o credibilidad y se mantiene un estereotipo de que ésta no puede simplificarse. Pero este pensamiento hace que para muchos los temas científicos resulten aburridos prefiriendo el faranduleo, la vulgaridad sexual y otros asuntos sin sustancia. Y preferirán creer en lo que dice la biblia, el corán y otros libros basados en superstición y religiosidad que en lo que es realmente lo que ocurre, porque prefieren algo simple que algo como f(x) = ln(x) + grad n sin (theta) + (d/dx)t^n (expresión inventada, pero que es del estilo de lo que se ven en libros de ciencia avanzada).