¿Cómo empata la teoría de los universos paralelos con la teoría de un Dios?

En mi pasado artículo, escribí sobre diferentes características que tienen los universos paralelos que podrían existir en lo que se denomina teóricamente como un multiverso; la necesidad de trascender de las dimensiones del espacio y del tiempo para accesarlos; maneras de verlos, como los sueños y los pensamientos- pues todo lo que imaginamos mientras sea lógico y posible está, de hecho, pasando en otro universo, y cómo entonces todo esto puede explicar lo que desconocemos (que muchas veces hace que recurramos a la religión y a la filosofía inventiva para dar explicaciones no probadas mientras la ciencia logra explicar con precisión que los causa).

Y este es mi punto en este artículo: ¿pueden empatar los universos paralelos con las creencias religiosas? Creen los religiosos en la teoría multiversal a su manera, o no pueden ser compatibles? Si se prueba finalmente la existencia de dimensiones alternas, ¿podremos finalmente deshacernos de las creencias en lo sobrenatural o seguirá esa necesidad de creer intacta, negando lo que se ha probado, como pasa hoy día con la teoría de la evolución?

Vida Eterna

El concepto de los universos paralelos es una “forma” de vida eterna. Algo que no mencioné en el pasado artículo es que existe la posibilidad de que al morir, nos corresponda “nacer” en el próximo universo. Esto no es precisamente reencarnación, al menos no como se conoce en ciertas filosofías porque el nacimiento ocurriría en otro universo paralelo, posiblemente para el mismo intérvalo de tiempo en el que nacimos aquí- lo que significa que siempre estaríamos naciendo en el siglo XX o en el siglo XXI de la Tierra correspondiente en los universos paralelos donde nos toque nacer; ello explicaría lo que comenté sobre energía de la memoria que cuando morimos, se sale de la realidad 4D y es capturada por el alter-ego del siguiente universo. Si la energía y materia que componen el universo es infinita, entonces la cantidad de universos paralelos sería infinita y habrían versiones infinitas de nosotros; claro, si el multiverso es infinito pero los universos no, y estos se repiten, “circularmente”, repitiríamos vidas después de haber vivido todas las versiones que hay de nosotros después de morir aquí; esto sería como una forma de vida eterna, aunque claro- no tan atractiva como la del cielo nuevo y tierra nueva del cristianismo. Sin embargo, físicamente, es más probable que la de la teología cristiana. En algunos universos paralelos seremos mejores personas que como somos aquí, en otros lamentablemente no. En uno seremos seres detestables, en otro seremos famosos, en otro seremos casi-santos, etc.

El concepto del cielo y del infierno

En varias religiones tenemos un concepto de “justicia” y “recompensa” según como vivimos. Pero sin embargo, la evidencia es contundente: no existe ningún tipo de efecto de recompensa por hacer el bien o castigo por hacer el mal. Nuestra existencia se basa en la suerte y es así en todos los posibles universos paralelos. Sin embargo, que cada uno de nosotros nos veamos obligados a vivir todas las versiones posibles de nosotros- así sea un googolplex de versiones- hace justicia a todos por igual: nuestra existencia absoluta en el multiverso es exactamente igual entre todos: todos hacemos las mismas cosas buenas y las mismas cosas malas en todos los universos donde existamos. Aquello que te da terror o temor ser aquí puede ser tu modus vivendi en otro universo paralelo. Puedes ser cristiano en este universo y satánico en otro; puedes ser heterosexual aquí, y homosexual en otro; puedes ser un millonario baloncelista aquí, y un deambulante en otro. ¿Por qué existe gente mala, pobre, miserable, con problemas, criminal, etc.? No te preocupes… que “vivirás todo eso” en carne propia en otro universo, ya sea en el próximo o dentro de 1000 vidas.

Por tanto, no existe un cielo o infierno (entiéndase como se explica en la religión): en algunos universos tu vida será un paraíso, en otras será un infierno, y en otras algún punto neutral entre ambos. Y será de manera aleatoria: en esta te tocó ser una buena persona, quizás en el próximo universo seas malo o mala. Aunque sea una teoría muy poco atractiva en este sentido, la realidad es que el multiverso es justo si nos obliga a vivir de todas las maneras posibles en cada universo que existimos.

Espiritualidad

La espiritualidad yo personalmente la defino como la habilidad de una persona de tener contacto con su propia conciencia. Esto significa que no hay que ser religioso para ser espiritual. Pero retomando lo que hablé en el pasado artículo, nuestra conciencia podría tener la capacidad de revivir vivencias de universos paralelos pasados (o futuros, o presentes, realmente no hay efecto del tiempo en cuanto a vivir en múltiples universos) y por eso si tomamos el tiempo para concientizar sobre todo aquello que “vivimos en otros universos”, que nos trajo consecuencias negativas en esos universos, podemos evitar repetir el error en este universo. Por ejemplo: si yo imagino que uso drogas y termino deambulando y terminando muerto por hambruna y malas condiciones de salud, eso significa que en efecto, en otro universo eso sucedió; por tanto, no quiero que pase en este. Revivir la experiencia de otro universo paralelo para corregirlo en este y no tener la misma vivencia, nos hace ser espirituales. Los cristianos lo llaman hablar con/seguir a Dios, pero es básicamente lo mismo. Si se sigue un camino religioso moderado, se evitan problemas que ocurrieron en otro universo.

Recordemos que todo lo imaginado son recuerdos o memorias de otros universos en ésta teoría

Si se siguen las leyes de la física de manera seria, nuestras memorias son energía, de alguna forma, y la energía no sale de la nada, por lo tanto, esas cosas que imaginamos no son conceptos literalmente creados. Nuestro subconciente captura y guarda información que viene extradimensionalmente de otros universos para reconfigurarla y cada vez que pensamos, procesamos esa información. Si pensamos en “lo que hubiese ocurrido si hubiéramos hecho tal cosa” eso significa que sabemos que pasó- en otro universo. No queremos que vuelva a suceder. Por tanto, la capacidad de pensar es una forma de “arreglar errores del pasado”, aunque realmente no es el pasado, sino una realidad alterna.

¿Dónde queda Dios en todo esto?

La teoría de universos paralelos convierte a Dios en un concepto multiversal, y por tanto cae bajo la categoría del panteísmo. Obviamente achacar el multiverso a un dios local, como Jehová, Alá o Brahma es absurdo, pero si recordamos el hecho de que la conciencia nos permite “recordar eventos de otros universos” para no hacerlos igual en el nuestro, significa que la conciencia tiene una relación muy estrecha con el multiverso. En pasados artículos y comentarios que he hecho en mi página de Facebook y otros foros, “Dios” como concepto genérico tiene un componente cósmico y un componente conciente; el multiverso es el que contiene los universos paralelos y la conciencia podría ser el puente para accesarlos. Es decir, definitivamente Dios sería la combinación de esos dos componentes. Orar o meditar equivale a procesar información de universos paralelos.

¿Qué pasan con los libros sagrados y los dogmas?

La teoría de universos paralelos se puede probar o desprobar- contrario al concepto antropomórfico de un Dios “humanizado” que obliga la fe y la convicción sin pruebas. Por tanto, los libros sagrados quedan como libros “corrientes” como cualquier otro- recuerden que en otro universo la Biblia puede tener otro contenido, de manera que no se puede usar la Biblia (u otro libro sagrado) de forma multiversal. En otro universo paralelo quizás la figura de Jesucristo es mala, mientras que la de Satanás es buena y podría haber una Biblia Satánica en lugar de una Biblia Cristiana. Nuestras creencias no aplican en otros universos, pero conceptos morales y valores en general que pudiésemos encontrar en los libros- incluyendo los sagrados- pueden ayudar a fortalecer nuestro espíritu o contacto con la conciencia, pudiendo entonces absorber más información de otros universos. Lo mismo aplica con los dogmas.

¿Entonces pueden empatar las religiones con la teoría multiversal?

Literalmente, no. No se pueden poner preceptos literales que nuestra capacidad humana limita a cuatro dimensiones a mundos y dimensiones diferentes. Pero si se pueden hacer asociaciones y analogías que permitan que entendamos que aunque no existe un dios local como Jehová, si existe una “fuerza” multiversal que se comunica a través de la conciencia, a la que podemos llamar, si queremos, Dios.

Universos paralelos: ¿Explicación a lo desconocido?

Muchas veces nos suceden cosas o creemos en cosas que no tienen, por el momento, explicación científica o si la tienen es insuficiente. Los misterios de la vida, el cosmos, y la gran cantidad de cosas que aún no conocemos con detalle nos hacen pensar que hay algo más allá de lo que voy a denominar la realidad cuatro-dimensional o 4D (por las tres coordenadas de espacio y la dimensión del tiempo) que es lo que rige nuestra detección del universo.

Existen cuatro cosas que apuntan a la posibilidad de que estas cuatro dimensiones no sean las únicas que existen y varios aspectos aún dentro de la ciencia que no se conocen del todo y podrían estar fuera de las leyes de la física. De esto partiré para hablar del concepto del multiverso- una de las teorías que podrían explicar la existencia de nuestro universo, su origen y posiblemente el origen de todo.

1. Universos paralelos

En la ciencia se le llama hipotéticamente universos paralelos a los universos que podrían existir fuera de la realidad 4D de nuestro universo- el universo observable. En estos momentos desconocemos si existen y por tanto es pura especulación y teoría, pero muchos científicos serios analizan la posibilidad y hasta casi aseguran su existencia debido a que si analizamos comedidamente la teoría de un universo que surgió de la “nada” es absurdo, ya que la nada absoluta no puede crear nada, ni originar ni mantener nada- violaría las leyes físicas de nuestra realidad. En un universo paralelo podrían haber otras leyes pero es muy probable que hayan las mismas leyes físicas que rigen nuestro universo pues el nuestro es uno “regulado” por leyes inviolables- como por ejemplo, fuerza es igual a masa por aceleración, energía es igual a masa por el cuadrado de la velocidad de la luz o 1 + 1 = 2. Si existe un universo paralelo donde existan otras leyes que para nosotros serían absurdas entonces es muy posible que nunca podamos detectar- por más que la tecnología se refine- los universos paralelos pues en nuestra capacidad limitada no podemos detectarlo absolutamente todo. Pero si se cumplen las mismas leyes físicas entonces es posible que en algún momento dado del futuro quizás se pueda encontrar alguna forma de detectar una quinta coordenada o más que nos permita alcanzar una realidad alterna.

2. ¿Qué hay en los universos paralelos, si existen?

Como indiqué para poder detectarlos, tendrían que obedecerse las mismas leyes físicas de materia y energía. A continuación estaré explicando como cosas como la materia y energía oscura (conceptos físicos desconocidos), así como los fenómenos déjà vu, los sueños y la imaginación creativa pueden tener vínculos con los universos paralelos bajo la premisa de que obedezcan leyes inteligibles. Pero es importante entonces teorizar lo que hay en estos: básicamente, lo mismo que en nuestro universo- posiblemente algunos siendo copias exactas. Si el multiverso es infinitamente grande, y contiene una infinita cantidad de universos, habrán una cantidad enorme- inimaginablemente enorme- de universos, pero llegará a una cantidad finita en la que varíen (estamos hablando de números ridiculamente grandes como el llamado googolplexian) y entonces se empezarían a repetir, circularmente y a la vez infinitamente. Es decir: si hay una cantidad infinita de universos paralelos, y estos son variaciones de nuestro universo, entonces habría una cantidad de versiones de nosotros donde seremos de todo- desde seres lo más buenos posibles hasta los más malos posibles: vamos a asumir a una persona de nombre José. En este universo, el que vivimos, José es un reconocido atleta. Pero en un universo alterno B José es un poeta, en uno C es un ingeniero, en uno D es abogado, en uno E es un pillo, en uno F es un violador, en uno G es un sacerdote o pastor de una iglesia, en un H es un reconocido filántropo, etc. Para cada uno de nosotros hay una versión alterna- positiva o negativa, en cada uno de los universos, hasta que cuando se den todas las posibles versiones, repitamos, o sea que en un universo número n podríamos ser exactamente igual a como somos aquí. ¿Podrían haber versiones de nosotros donde podamos hacer cosas que no podemos como por ejemplo, volar o respirar bajo el agua? Quizás, pero no es tan viable si esos universos tienen las mismas leyes físicas que nuestro universo- tendrían que haber unas condiciones físicas posibles que lo permitan. Las mismas variaciones aplican a nuestro planeta; en un planeta América del Norte podría estar haciendo frontera con Antártida, o China con Francia, mientras la Tierra siga siendo compuesta de los mismos elementos químicos cualquier arreglo es posible. Por eso la cantidad de versiones de los universos paralelos es casi infinita, pero no infinita si obedecen las leyes físicas a través de todo el multiverso.

3. ¿Se pueden solapar o interactuar entre sí?

Por el momento, científicamente no se sabe si hay universos paralelos, de nuevo. Pero asumiendo que existan, una de las preguntas que podríamos hacernos es si hay “choques” entre ellos- interacción de alguna forma. Definitivamente por el momento no hay manera en que las tres coordenadas del espacio y la coordenada del tiempo- la realidad 4D- tenga interacción con éstos- por lo menos en cuanto se refiera a la materia observable. Pero existen varias cosas que podrían permitir una posible o potencial interacción entre universos paralelos, y lo explicaré a continuación:

Materia y energía oscura

Ahora mismo, nuestro universo se compone en un 95% aproximadamente, de estas dos cosas que son un misterio en la comunidad científica. Quizás anteriormente se entendía que el universo solo se componía de un vacío (vacuum en inglés) con energía y materia observable por medio de planetas, estrellas, asteroides, agujeros negros, luz que viaja en el vacío, polvo estelar, quasares y en resumen- de átomos. Pero se ha sabido que hay fuerzas más allá de todo eso que hacen que existan cosas como la gravedad y que el universo se expanda aceleradamente, sin que por el momento se llegue a un punto de deceleración donde en un momento se empiece a encoger para volver a ser una singularidad. La materia oscura es responsable de la gravitación en el universo, y se compone de algo desconocido- no de átomos, ni de nada que se conozca. La energía oscura por otro lado se ocupa de su expansión. ¿Tendrán que ver estas dos cosas con algún o algunos universos paralelos ejerciendo algún tipo de influencia en el nuestro? Si un universo paralelo “choca” contra el nuestro, pero sabemos que no pertenece a la realidad 4D, entonces puede afectar nuestro universo sin que nosotros lo podamos percibir porque la realidad 4D es solo un reflejo de nuestra capacidad limitada de entender el cosmos. De manera que la materia oscura podría ser materia en otro universo que influye en la nuestra, solo que no influye de forma visible, por lo menos con lo que tenemos ahora no lo podemos ver. La energía oscura por otro lado podría ser “gravedad” o energía expansiva fuera de los universos paralelos, en cualquier “espacio” que haya dentro del multiverso infinito que hace que los universos se expandan sin cesar. La energía oscura dentro de universos solapados podría traducirse en materia oscura. Estos son solo especulaciones, pero no imposibilidades.

Agujeros negros

La cosmología de los agujeros negros teoriza que los universos paralelos pueden ser conectados a través de agujeros de gusano, los cuales ahora mismo, son conceptos especulativos y no hay evidencia de éstos. Sin embargo, si analizamos lo que hay dentro de un agujero negro y el hecho de que las leyes de la física de nuestro universo cesan dentro de la singularidad final en el agujero negro, esto significa que todo lo que entra en éste o se destruye, o se transporta, pero si se transporta, no se podría transportar a otro lugar del universo, sino que “saldría del universo” hacia otro. Fíjense que el multiverso no necesariamente consiste de espacio entre universos sino que podría ser simplemente un concepto teórico en la que todos los universos paralelos están “pegados” o incluso solapándose y estos se conectan en tiempo y espacio a través de agujeros de gusano. Como algunos universos paralelos serían copias exactas del nuestro, es posible que algunos agujeros negros en el universo conecten a esas copias exactas y aparezcamos en otro momento del tiempo dentro de este universo, mientras que otros agujeros negros conectan con los universos con versiones alternas de nosotros- pero como son todos independientes, no ocurriría nunca lo que se conoce como la “paradoja del abuelo”- es decir, si un día te transportas a un universo donde te ves de pequeño, pero sabes que es el mismo tú con las mismas vivencias, no importa realmente si interactúas con él porque es un universo independiente al nuestro. La paradoja del abuelo aplica si es el mismo universo, pero no si son dos iguales independientes. Al igual que el asunto de la materia y energía oscura, esto es especulativo.

Realidad fuera de las dimensiones del tiempo y espacio

En tiempo y espacio, nacemos, vivimos y morimos. Tenemos una vida, regida por estas cuatro dimensiones y donde nuestras memorias recopilan datos a través de esa vida. Sin embargo, sabemos que hay cosas en la vida que no conocemos, o que nos parecen increíbles o no podemos entender y la ciencia no ha podido comprender. Algunas personas prefieren la perspectiva religiosa o teísta para entender lo desconocido, pero también es posible teorizar el asunto de los universos paralelos para cada uno de lo siguiente.

1. Los sueños y pensamientos: La ciencia no ha podido explicar bien por qué los sueños se dan como se dan. ¿Por qué soñamos? ¿Son las experiencias de los sueños alteraciones de nuestra conciencia y subconciencia? ¿Por qué a veces soñamos con cosas de las cuales jamás hemos pensado o dado importancia? Para muchas personas, los sueños o pesadillas son reflejos del pasado, del futuro, o del presente, pero la verdad es que los sueños podrían tener un componente extra-dimensional en lo que significaría que nuestro subconciente es capaz de detectar universos paralelos donde percibe a todas las versiones alternas que existen de nosotros, ya que el tiempo no sería un problema pues no es la dimensión que se relaciona con dicha detección, y por tanto refleja en los sueños- momento en que nuestra conciencia y subconciencia están en todo su apogeo- todos los eventos alternos y reales de nuestra existencia absoluta. Es decir, en algunos sueños vivimos o “visitamos” lo que hacemos en el futuro, en el pasado, o alternamente. Nuestros recuerdos podrían ser, por otro lado, revivencias en otro universo paralelo de lo que vivimos recientemente- es decir, cada vez que recordamos algo, podría ser posible que estemos viviendo parcialmente en un universo paralelo que es una copia del nuestro, mientras que cuando pensamos en lo que “pudo haber ocurrido” estamos viviendo parcialmente en el universo paralelo alterno. ¿Por qué digo parcialmente? Tanto en sueños como en pensamientos, siempre volvemos a nuestra realidad- ya sea que despertemos o decidamos que hay que dejar de pensar y volver a la realidad. Las fantasías, por tanto, son versiones alternas de nosotros. Sin embargo, esto implicaría que entonces hay universos paralelos donde cambian las leyes físicas pues si pensamos en “volar”, entonces la fuerza de gravedad en otro universo paralelo podría ser menor a la nuestra y nos permite ascender sin problemas. Como la gravedad no tiene nada que ver con el oxígeno estaríamos respirando el mismo aire, pero podemos controlar si nos elevamos o nos quedamos en suelo firme, usando solo un ejemplo. En algunos sueños es posible también que hagamos cosas que no podemos bajo las leyes físicas de la realidad 4D.

2. Déjà vu: Otra cosa que puede apuntar a la existencia de universos paralelos- alternos o exactamente igual al nuestro- es el fenómeno de lo que sentimos que hemos visto antes. Estamos llegando a un lugar, y de repente tenemos esa sensación de haberlo visto antes. Pudo haber sido en un sueño, o en un pensamiento- pero definitivamente lo sentimos igual, lo que apunta a lo señalado en el punto 1: si nuestros pensamientos y sueños son vivencias parciales o totales temporales, respectivamente, de otros universos, los déjà vu serían lo inverso a estos: vivir lo que ya hemos vivido. De nuevo, algunos lo consideran alteraciones del conciente y subconciente. Pero esta definición no contradice la posibilidad de que se trate de vivencias en otro universo porque el conciente y subconciente realmente sería lo mismo que estar parcial o totalmente en otro universo. Decimos peyorativamente que “vivimos fuera de la realidad” cuando tenemos expectativas de algo que no es lo que está sucediendo- por ejemplo, pensar o soñar con un mejor Puerto Rico, pero es que literalmente podría ser eso- cuando pensamos en un mejor Puerto Rico (u otro lugar), estamos viviendo en el universo paralelo donde efectivamente este lugar es mejor, libre de muchos males que asedian el lugar en nuestro universo.

3. Imaginación creativa. Recapitulando del punto 1: los pensamientos son posiblemente vivencias parciales entre el universo que vivimos y otro(s). Por tanto, la imaginación creativa podría ser cosas que “inventamos” pero que en realidad son recuerdos o memorias capturadas de otro universo. Cuando inventamos algo, no estamos en realidad creando nada- estamos simplemente re-creando, estamos recordando algo que hicimos en otro universo- que es real en ese universo, pero no en el nuestro.

¿Tenemos entonces la capacidad de crear, inventar o hacer algo de la nada en nuestra mente?

Si todo lo que he mencionado es cierto, entonces técnicamente, no. Y eso explicaría el por qué somos seres limitados en el multiverso. No creamos nada- simplemente alteramos, recordamos, recreamos o reciclamos recuerdos y memorias de otras versiones de nosotros así como de la nuestra propia. Si imaginamos que amamos a alguien, o que hacemos cualquier cosa- buena o mala- pero que en realidad no podemos en nuestra realidad, eso significa que estamos recreando lo que hacen otras versiones de nosotros en otros universos- y en los sueños, los apreciamos de forma “4D”, o sea, accesamos el universo paralelo por cierto tiempo. Como los universos paralelos son independientes de nuestra realidad 4D, el tiempo no transcurre igual en un sueño que en la realidad 4D. Esto concluiría entonces que no existe la ficción: todo lo que imaginamos, pensamos, soñamos, o recordamos, todo- es real en el multiverso. Lo que no es real no lo podemos pensar. Finalmente, entonces, ¿existen los unicornios, Dios, los ángeles, los monstruos, etc.? No en nuestro universo, pero dado que todo lo que imaginamos tiene propiedades físicas- ya sea consistentes con la realidad 4D (realidad de nuestro universo), entonces todo esto puede existir en otro universo paralelo. Si algún día se pudiera probar esto que he dicho aquí, que es especulativo, finalmente podremos conocer lo que es la teoría de todo.

El costo emocional del éxodo masivo desde Puerto Rico

Reportes preliminares indican que poco más de 150,000 personas se fueron de la isla en el recién terminado año 2015, rompiendo un récord de casi el doble del 2014. Sin duda parte de la razón para este frenesí de irse de la isla fue consecuencia de dos factores que acentúan la crisis monumental y caótica que enfrenta la isla: el nuevo impuesto de 11.5% que ha acabado con muchos negocios, tentado a otros a no reportarlo y como consecuencia siendo embargados por el Departamento de Hacienda, y el hecho de que muchas personas minimizen sus compras y que negocios tengan que reducir sus ganancias para compensar con el precio total cuando estaba el IVU del 7%; y la declaración de impago en el mes de agosto que incurrió en el primer “default” en la historia. Esto se añade a un crédito reducido en el 2013 a chatarra. Negocios privados- que hasta hace poco se mantenían relativamente inmunes a la debacle en el sector público han empezado a sentir los estragos de la economía colapsada, y a esto se añade un programa de educación afectado desde hace décadas; las cuotas de las escuelas privadas han tenido que subir para compensar por la pérdida de ingresos por aquellos jóvenes que tienen que irse con sus padres a Estados Unidos y otros países. Pero de lo que no se habla en los medios- quizás porque no es necesariamente tarea de éstos- es del impacto social y emocional de este deprimente éxodo; la separación de familias y amistades y la depresión por la cual pasan muchos residentes puertorriqueños en Estados Unidos por motivos como el frío, la segregación, el individualismo y la mentalidad de solo trabajar para vivir, entre otros factores.

¿Qué implica emigrar?

Aunque los puertorriqueños técnicamente no emigran pues son ciudadanos americanos y (por el momento) no necesitan un pasaporte para viajar y cuentan con lo necesario para poder establecerse sin mucho problema (solo necesitan dinero, buen crédito y educación y/o experiencia) en los Estados Unidos, hay que entender que hay unas diferencias significativas, especialmente dependiendo de qué parte de la nación se mudan. Sabemos sobre la diferencia en los idiomas, pero también hay diferencias culturales, de mentalidad, y de cómo se vive. En lo positivo, Estados Unidos ofrece mejores servicios en cuanto a educación, salud, transportación, seguridad (relativo), en ciertos aspectos es más barato, especialmente donde se resida, y obviamente al ser mucho más grande pues ofrece más variedad geográfica y climática y a la vez más oportunidades de empleo y hacer negocio. En lo negativo, sin embargo, prevalece un racismo muy fuerte, las personas que entran generalmente se individualizan y la diversidad no es tan importante cuando hay mucha segregación, hay un ambiente militarista que crea un ambiente de temor, la mentalidad capitalista es prácticamente prioridad sobre cualquier otra cosa; tener familia no importa si trabajas para una compañía que te exige trabajar más de lo debido; y la gente puede ser más “seca” pues su cultura está influenciada por lo militar. En cuanto a problemas sociales, Estados Unidos enfrenta problemas serios con personas depresivas- más que en la isla, en proporción. Tiene la población de presos más grande del mundo, y cualquier ofensa puede ser causa para arresto dependiendo de la actitud del policía y oficial de autoridad. En conclusión, tanto Puerto Rico como Estados Unidos poseen atributos y defectos, por lo que mudarse no puede hacerse, realmente, bajo la premisa que uno es mejor que el otro en general. Si bien es cierto que al momento Estados Unidos ofrece mayores oportunidades de empleo como mencioné, éste no es fácil tampoco de encontrar porque aunque vean muchos anuncios de que se buscan empleados, el proceso de encontrarlos es competitivo y lento. Además, todavía- aunque sean pocos- hay algunos que logran encontrar empleo en la isla, mientras que otros deciden hacer sus propios negocios.

Emigrar es más que mudarse. Especialmente si es por primera vez y también cuando es a algún lugar nuevo, hay un proceso emocional donde ese lugar donde están tus recuerdos más bonitos e inocentes así como los que permitieron ser quien eres, ya no va a estar presente físicamente en tu vida. Te alejas no solo de familiares y amigos sino que dejas atrás la cultura y todo lo que esta conlleva. Es un proceso el cual no todos procesan fácilmente y algunos no pueden al final. Muchos emigran por necesidad y éstos son los que menos habilidad tienen para acostumbrarse totalmente al nuevo ambiente. A veces se acostumbran o se acoplan pero no al 100%. Los que son más afortunados suelen viajar con mucha frecuncia a la isla y por lo menos tienen el consuelo de que cuando se van, regresan pronto aunque sea de visita.

¿Qué factores dificultan el acostumbramiento a Estados Unidos?

1. Idioma. Si no hablas inglés, o lo hablas pero no te gusta, es difícil poder sentirte feliz rodeado de personas que hablan dicho idioma por ser el que se habla de facto y es el usado en el mundo laboral y gubernamental así como en el diario vivir.

2. Clima. Estados Unidos solo tiene un lugar climáticamente similar a Puerto Rico: Hawaii. Florida es llano y no es siempre tan caliente, ni tiene el clima de humedad caribeña. Si eres de los que te gusta sentir el fresco y la brisa del Caribe, ver los mares rugientes, azules y al mismo tiempo llegar en minutos a una montaña con una vista espectacular, Hawaii es tu única opción- la más lejana, y la más cara. Si no te gusta estar de 4 a más meses limitado por un frío incómodo, el norte de Estados Unidos no es para tí.

3. Cultura. Estados Unidos es una mezcla de culturas, y al mismo tiempo multicultural, de manera que no vas a ver el mismo nivel de “festejo”, como por ejemplo en las fiestas de la Calle San Sebastián, o en alguna fiesta patronal, allá. Hay fiestas, pero son diferentes y quizás no te sientas “igual”. Recuerda que debido a su historia y su prioridad por lo militar, las festividades en Estados Unidos tienden a ser más “solemnes”, por eso por ejemplo la música navideña en Estados Unidos no es música de fiesta como la que canta José Nogueras o Plena Libre en la isla.

4. Naturaleza de trabajo. En Estados Unidos lo primordial es trabajar para hacer dinero, no trabajar para sentirse útil y tener un balance de vida donde lo social y lo laboral se complementan adecuadamente. Es muy común ver exigencias para trabajar extra, en fines de semana o feriados y básicamente estar lo que se llama “on-call”. Si es cierto que muchos trabajos por su naturaleza lo exigen, en estos últimos años los trabajos se han buscado consolidar en la medida que también la tecnología (especialmente la robótica) aumenta y por tanto ya eso de tener muchos empleados que puedan cubrirse en caso de que otro no pueda estar está cada vez siendo menos necesaria y mucha gente está haciendo trabajos que antes hacían más porque con la ayuda de la tecnología la eficiencia ha mejorado (además de los ahorros).

5. Mentalidad capitalista. Relacionado al punto anterior, la mayoría de las compañías están para hacer mucho dinero y capitalizar. En Estados Unidos la desigualdad económica es impresionante, y el gobierno no tiene planes de lidiar con ese problema. Más que tu familia, tu bienestar, tu salud y tu tranquilidad, lo más importante es poder hacer dinero. Esa es la realidad en ese país.

6. Mentalidad individualista. Suele ocurrir que muchos emigrantes- y hablo en este caso de muchos ejemplos de puertorriqueños, cuando se van a Estados Unidos, reducen su mundo a trabajo-casa-trabajo-casa…, y si acaso iglesia y solo cuando pueden, hacen actividades libres. Cuando yo viví en Virginia habíamos un grupo grande de puertorriqueños, y cuando me tuve que ir todavía se reunían pero con el pasar del tiempo me di cuenta que muchos se dispersaron y solo se reunen en ocasiones muy reducidas. Así mismo vi en Florida que aunque hay mucho puertorriqueño y latinos en general, se tiende a que cada quien se preocupa por lo suyo y aunque eso es bueno en parte, la tendencia a socializar es menor y hay un porcentaje alto de personas que ni siquiera conocen a sus vecinos.

7. Entretenimiento caro. El cine, los parques, las playas, los museos, los monumentos y todo tipo de atracción turística suele ser más caro en Estados Unidos- asi mismo los restaurantes, los circos, los teatros y los conciertos entre otros. Aquí en la isla aún se paga menos con todo y el alza del IVU.

8. Lejanía de familiares. Esto se da más en la gente soltera, pero aún pasa en casados y personas que se van con sus familias (maridos/mujeres e hijos). Sencillamente una persona que acostumbra tener una vida social activa en la isla cuando se muda a Estados Unidos dependiendo del área se le puede hacer difícil acostumbrarse. Ya eso de salir con los primos, los panas, todo eso queda reducido a contacto a larga distancia. A veces debido al paso del tiempo esas relaciones se deterioran.

9. Decepción. Vamos a la realidad- no todo el que se muda a Estados Unidos tiene éxito en sus planes. Arrogante e ignorantemente muchos juzgan a la persona y la responsabilizan por la decepción, pero tenemos que entender que no siempre se es lo que se espera. Los trabajos inestables abundan en el país y el proceso de conseguir trabajo consiste mucho en panismo e influencias al igual que pasa en la isla. Si la cosa estuviera tan buena y fuera como se pinta en los medios, los puertorriqueños se estarían yendo a todos los estados y no se estuvieran concentrando la mayoría en ciertas zonas, especialmente si son zonas saturadas y sin muchas oportunidades de crecimiento debido a la alta competencia. Ocurren despidos por “reestructuración”, cierre de empresas y todo lo que afecta a la isla aunque sea a menor escala.

10. Racismo. En Puerto Rico hay racismo, pero cuando comparamos con Estados Unidos, el racismo en la isla es relativamente limitado y es menos consecuencial que en Estados Unidos, donde tenemos un candidato a la presidencia que abiertamente muestra prejuicios infundamentados contra mexicanos, musulmanes y otros sectores, incluso burlándose de un discapacitado. Hay grupos supremacistas organizados que entienden que el color del piel aún importa para efectos de quién es mejor que quién. No todos experimentan racismo, pero hay quienes lo experimentan de forma muy cruda y triste.

Estos son solo algunos puntos a considerar. En Estados Unidos se da mucho el efecto del “loneliness” que se traduce en personas que pueden volverse psicópatas y vemos cosas como las matanzas que han ocurrido desde hace años donde gente inocente es asesinada al azar por personas que están enojadas con la sociedad por su sufrimiento o enfermedad mental. En la isla el crimen normalmente aún permanece dentro del sector del bajo mundo y los riesgos para una persona inocente siguen siendo bajos.

La actitud de muchos que se mudan delata su infelicidad- actitudes hostiles, renuencia a compartir con gente nueva- aún si son de su país, aislamiento social, caras largas o angustia notable. Hay quienes se acostumbran y les gusta Estados Unidos, pero no todos los que se están yendo para allá- especialmente ahora, están preparados porque carecen de objetividad y solo se van por sentir que están en un lugar libre de problemas. Nada más lejos de la verdad que eso: muchos ni siquiera ven noticias locales pero no se despegan de las noticias de la isla porque aunque se engañan con que les gusta donde viven, sus mentes siguen en la isla.

No significa esto, claro, que debemos ignorar lo que está sucediendo en la isla a nivel de decadencia económica y social. Con la llegada del IVA en abril, el cierre de varias tiendas que llevaban tiempo operando, el impago, la amenaza de apagones selectivos por carencia de dinero para pagar la Autoridad de Energía Eléctrica y otros asuntos es obvio que la isla cada día se hunde en problemas y muchos no ven otra salida mas que irse y buscar mejor calidad de vida. Pero no podemos perder de vista los asuntos que afectan el lugar donde vayamos a mudarnos, porque entonces uno cae en el sensacionalismo y en la exageración, convierte medias verdades en verdades completas y convenientemente se divulga información a medias. Hoy día por ello Orlando es uno de los peores lugares para vivir en Florida, por cómo ha aumentado el crimen y los problemas por el aumento poblacional que experimentó el área después de desarrollados los parques de Walt Disney y Universal Studios.

El éxodo afecta la economía y el gobierno de alguna manera auspicia éste, en lugar de evitarlo. En abril, como mencioné, llega el Impuesto del Valor Añadido, el cual aunque el ciudadano no tiene que pagar per sé al comprar productos, el comerciante se ve obligado a subir precios para compensar por ese nuevo impuesto. Algo que está sucediendo desde el aumento del IVU es que muchos negocios han tenido que bajar los precios de lo que venden; aunque puede ser que bajando precios puedan generar más (más caro = menos gente = menos dinero; más barato = más gente = más dinero), el éxodo frena las ganancias de estos comerciantes porque mucha de la clientela que han perdido ya no están en la isla y aunque “regalen” las cosas, esta clientela no vuelve. De manera que tienen que buscar otros mecanismos como, por ejemplo, ver si pueden exportar sus productos para que la clientela sea recuperada desde la diáspora. Otros en la medida que ven una acumulación considerable de puertorriqueños en una región (como por ejemplo, el  corredor de la Interestatal 4 en Florida, que tiene cerca de 1 millón de puertorriqueños entre Tampa y Daytona Beach, con otros también un poco al norte y un poco al sur) deciden llevar sus franquicias a estos lugares, como lo ha sido el caso de El Mesón y próximamente Me Salvé. Como son comerciantes locales, parte de las ganancias que obtienen en estos lugares van a a la isla aunque los impuestos del local se queden en Florida. Y al vivir aquí, estos comerciantes invierten aquí.

Pero en conclusión, el problema más grande que hay con el asunto del éxodo es la amenaza del final de nuestra cultura y nuesta idiocincracia. No podemos negar que al irnos a diferentes partes de una nación multicultural, la cultura puertorriqueña se diluye; y aunque las generaciones de los que se van, muchos intentan mantenerla intacta, lamentablemente sus hijos, las generaciones que ya nacen y se crían allá, o nacen en la isla pero se van a Estados Unidos a edades como de 1 mes a 3 años, no conservan siempre esa identidad, algunos ni siquiera aprenden español y formamos una nueva generación de descendientes de puertorriqueños que en realidad no están interesados en la historia y cultura de la isla. Algunos sí- algunos aún creciendo en Estados Unidos aprenden y dominan el español, lo cual es espectacular, pero entonces tienen sus hijos y tienen que pasar su cultura a ellos, y así poco a poco de aquí a 10 generaciones, si la isla no mejora, veremos que nuestro país finalmente ha perdido su identidad para ser sustituída por la de que aquellos que desde otros países decidieron rescatar la isla porque los puertorriqueños no pudieron.

Está en nosotros evitar o permitir esto.

Cómo psicológicamente la negatividad constante nos afecta

En este año 2016 que acaba de iniciar me tomé como propuesta intentar ver menos noticias negativas y dejar de enfocarme en las tragedias y eventos lamentables que pasan a nuestro alrededor, aunque no está bien que me “encajone” en un mundo ficticio por lo que mantengo el verificar en prensa escrita las noticias “mainstream” pues es necesario mantenernos informados de lo que sucede a nuestro alrededor.

Pero, ¿es bueno el ver tanta noticia? ¿Cuál es el beneficio de mantenernos informados constantemente si sabemos que la mayoría de las noticias que se reportan son relacionados con situaciones como crímenes, corrupción, violencia doméstica, abandono, maltrato de niños y animales y demás? En Puerto Rico el bombardeo de negatividad debido a éstos y otros tipos de asuntos como la crisis económica que nos asedia y el problema político que lleva al menos 43 años ha hecho que nuestro pueblo se vuelva uno más hostil, deprimido y angustiado. Se ve dondequiera las caras largas de la gente, los padres impacientes con sus hijos, conversaciones sobre como “hay que irse de la isla”, “la isla no sirve”, “esto no tiene solución”, y demás frases que reflejan una actitud de un pueblo rendido y sin esperanza. ¿Se puede entender este tipo de pensamiento? Sí: la realidad es que vivimos tiempos críticos, el empleo no abunda, la crisis en el gobierno aumenta, y mucha gente se ve forzada a buscar oportunidades en otros lugares para sobrevivir. Muchos no lo hacen porque por experiencia de haber vivido en otros lugares así como responsabilidades que tienen en la isla, no pueden irse tan fácilmente. Pero ciertamente Puerto Rico no es el único lugar (incluso en Estados Unidos) que enfrenta dificultades sociales de importancia, por lo que parte de la solución a alejarse de ciertos problemas no es razonablemente moverse a otro que los tiene también o que tiene otros incluso peores. Para propósitos de trabajo, asuntos de tratamiento o algo similar, emigrar es razonable. El asunto es que no se puede seguir viendo esa como la única solución ante el problema qu enfrenta la isla porque si todos concluyésemos que la única opción es salir, entonces definitivamente la isla está condenada a seguir su camino de deterioro y de final colapso absoluto, que seguramente signifique que otro grupo de personas retome la isla y ésta pierda su identidad y cultura presente.

Soluciones hay y algunas están discutidas en el blog en artículos pasados. Lo que no parece haber es voluntad porque la depresión colectiva en la isla es severa. De costa a costa la infelicidad, la queja y la dejadez se notan en el pueblo. Entonces, si uno se muda a Estados Unidos y observa el comportamiento de la gente, notará que aunque sea a menor escala, uno nota los mismos problemas porque al igual que en la isla, la negatividad y el morbo son lo preferido por el consumidor mediático estadounidense. Y si no son cosas negativas, son chismes de farándula o cosas intrascendentes como el nuevo amor de X artista o lo que ha hecho la hijita de Adamari López en la medida que crece, para mantener entretenido e ignorante al pueblo, en lugar de que este colectivamente llegue a la conclusión de que hay que despertar y empezar a educarnos y cuestionar. Somos esclavos de la negatividad, y nuestros únicos momentos de sosiego son preferiblemente trivialidades. En los trabajos nos entretenemos, pero a veces hay ambiente negativo en éstos, y la negatividad dominante hace que las personas psicológicamente se afecten al punto de crear actitudes pesimistas, paranoicas, exageradas y arrogantes entre otras actitudes defectuosas.

Noten que negar realidades negativas no está bien y no es la solución para atender un problema social o económico. Pero darle solo enfoque a esas realidades invitan a imaginar eventos negativos que no tienen que pasar o no son reales, creando un ambiente de ansiedad y depresión, que si se da de forma colectiva, es grave para el país.

Una persona que se acostumbra a lo negativo le buscará lo negativo a todo. Ejemplo: si sale una noticia de que X empresa piensa abrir operaciones en la isla, se dicen cosas como “¿y cuánto va a durar?”, “están locos con todos los impuestos que hay aquí”,  así en otros aspectos de la vida, se negativizan cosas buenas porque la psiquis cerebral ha asimilado el negativismo como si fuera heroína- uno se vuelve asiduo a lo negativo. Del negativismo real que hay que enfrentar y atender, se pasa a un negativismo irreal y paralizante, y esto afecta en todos los aspectos de la vida- mal desempeño en los trabajos o en un colegio, problemas matrimoniales, padres que siempre discuten con sus hijos, jefes abusivos, conductores hostiles, empleados que no te tratan amigablemente, clientes impacientes, feligreses hipócritas, rivalidades, conductas sexuales inapropiadas, y mucho más. La gente infeliz busca de todas formas ser feliz y mientras más negatividad consumen, más negativos se vuelven y menos pueden lograr ser felices. Entonces su “felicidad” es hundirse en el pesimismo y en la histeria.

Muchos residentes puertorriqueños en los Estados Unidos aún desde la distancia no se despegan de la isla ya sea en forma de venir cuanto más puedan, ver las noticias locales lo mayor posible, llamar a familiares todos los días y preguntar a éstos sobre cómo se encuentra la isla, entre otros; sin embargo, muchos de éstos son los mismos que en un foro o cuando vienen de visita hablan de lo “maravilloso que es dónde viven”, notándose que no se molestan en ver noticias de sus paraísos por preferir seguir pendiente a la isla. Esto es un ejemplo de una mente negativizada y predispuesta a buscar lo malo, porque una persona que decide que la isla ya no da para más y quiere mantener la mente positiva, si es que se le es imposible ver lo positivo de la isla (que es mucho), se olvida de ella y se inserta en su nuevo lugar. Pero claro, posiblemente saben que si se adentran en su paraíso floridiano, tejano o nueva yorkino, descubrirán que no es muy diferente de la isla si se compara lo negativo de la isla contra lo negativo de estos tres estados (que uso de ejemplo).

La mente negativa también suele ser antipática a los lugares que va, creando ambientes incómodos pues la realidad es que todos tenemos situaciones personales de peso y nadie necesita asuntos negativos sin importancia o que si la tienen no tienen solución alguna o inmediata. La acumulación de tensiones y ansiedad es dañina para la salud, no solo mental sino física. De nuevo- es necesario que uno mantenga los pies en la Tierra y no es real esperar que todo lo que uno experimente en cualquier lugar sea positivo. Habrán problemas, complicaciones y posiblemente crisis y es inevitable que pasemos por períodos, a veces largos, de dolor y sufrimiento. Pero con ayuda de cosas como meditación, tomarse tiempo solo o sola para hacer introspección, profesionales de la salud mental, grupos de apoyo o solidaridad (religioso moderado por ejemplo), e incluso si se necesitan medicamentos para ayudar al proceso de inducir positivismo real, se puede combatir la “tormenta” de negativismo a la que estamos sometidos por causa de los medios y el diario vivir.

Una de las claves para que los medios no luzcan tan mal y tan desconsiderados con un pueblo enfermo y sacudido por el pesimismo colectivo es proveer soluciones y alternativas en combinación con los problemas a los cuales se refieren cuando reportan o escribir en prensa escrita. Es cierto que el trabajo del periodista no es esencialmente concientizar, aconsejar o dar consejos positivos, pero la carencia de éstos en cerca de un 90% de los medios- y reemplazando la búsqueda de soluciones a los problemas con distracciones que no ayudan en nada, los medios aportan al problema de salud mental del país, que se recrudece en la medidas que muchos por falta de ideas u oportunidades deciden irse y mientras la cultura puertorriqueña se ve amenazada a desaparecer en la medida que la población se diluye en los Estados Unidos- las familias se separan y eventualmente lo que quedarán serán descendientes con raíces puertorriqueñas- algo así como los taínos, que aunque no desaparecieron realmente cuando se combinaron con los españoles y africanos, su cultura pura ya es intrascendente y ahora le llamamos (digo, yo no, pero la mayoría) a España “La Madre Patria”. Puerto Rico es un lugar con un potencial turístico, agrícola e industrial que se pierde en la medida que la avaricia de un gobierno inepto y una negatividad y dejadez enfermiza del pueblo avanzan. Los analistas, contrario a los reporteros, sí tienen un deber formal de proveer soluciones ante los problemas y no estar con el sensacionalismo y amarillismo que tienen a la gente en un estado precario de nervios, provocando que en masse vayan al aeropuerto para ir a lugares saturados donde no necesariamente las oportunidades son garantizadas y donde los problemas sociales son los mismos, o peores en algunos casos.

No menciono soluciones per sé en este artículo porque ya muchas han sido escritas con anterioridad y lo pueden leer en otros artículos pasados. Pero si a las soluciones le buscamos los suficientes peros para no implementarlas y seguir esperando a que el barco se hunda entonces no cabe duda que lo que destruirá la isla es la negatividad y el pesimismo de un pueblo psicológicamente asediado por la crisis mental.

¿Por qué creo en la independencia para Puerto Rico?

Este es mi primer artículo del nuevo año 2016, y lo escribí el 31 de diciembre de 2015 para compartirlo inmediatamente empezado el nuevo año. En éste quiero hacer conocer mi sentir sobre la independencia para mi isla, pero no sin antes decir que entiendo que ésta, en la realidad, está muy lejos de lograrse por dos razones: la mayoría de los puertorriqueños no la quiere y no hay la suficiente gente con el ideal independentista capacitada para dirigir el país para que éste sea uno de excelencia, que tenga una economía fuerte y una sociedad estable.

¿Qué significa la independencia política de Puerto Rico? En realidad, hoy día la palabra independencia no significa que no se necesita para nada de otros países. Vivimos en un mundo globalizado y todos los países desarrollados importan y exportan productos y tienen una economía dependiente entre todos. El ejemplo está por ejemplo, en el petróleo. Lo que sucede en el Medio Oriente generalmente causa un impacto en el precio de este producto el cual baja o sube en todo el mundo, incluyendo Puerto Rico. Hay muchos productos que no se pueden dar en la isla porque no tenemos el clima para ellos- como lo es la producción de muchas frutas y verduras. Por el momento no contamos con una fábrica de diseño y ensamblaje de autos en la isla, así que importamos desde Japón, Corea del Sur, Estados Unidos y Europa. Es decir, independencia no es sinónimo de desconección del resto del planeta.

La independencia de Puerto Rico significa que tenemos un gobierno que toma las decisiones finales sobre nuestra economía local, las leyes, las penalidades por ir en contra de ellas, las normas y códigos para los impuestos, las reglamentaciones a la hora de aceptar o rechazar productos exteriores; que tengamos la capacidad de llevar una sociedad saludable, económica y socialmente hablando, sin que otros tengan autoridad sobre nosotros. En estos momentos, Puerto Rico tiene un nivel limitado de autonomía, concedido por los Estados Unidos; es decir, la razón por la cual tenemos esa “autonomía” es porque así lo permite Estados Unidos, nuestro dueño y amo aunque suene molestoso decirlo de esa forma.

Nuestra economía está atada al 100% a los Estados Unidos. Las actuales leyes de cabotaje no permiten que tengamos la capabilidad de exportar e importar productos de otros países sin el sedazo del gobierno federal. Y estas leyes- que los actuales partidos tratan de que se eliminen, solo se pueden eliminar si Puerto Rico es independiente. Derrogar las leyes de cabotaje en la isla siendo territorio o estado significa derrogarlas también en cada uno de los estados, especialmente los costeros, y eso es algo que no va a suceder porque sería tanto como que tanto estado fuera independiente. Todo estado y territorio de los Estados Unidos necesita el aval del gobierno federal para poder tener relaciones económicas con otros países. El que Puerto Rico sea el único donde el inglés no domine y tengamos una herencia latina indubitable no significa que merecemos “trato especial”. La independencia es la única salida a las leyes de cabotaje que nos limitan aún en estos tiempos de caos económico.

Cuando le mencionas la palabra independencia a los puertorriqueños, la reacción general es de temor: no más ayudas federales. Este es el común denominador para que la gente quiera seguir siendo parte de Estados Unidos. No se trata de amor real a esa nación; Estados Unidos y Puerto Rico son lugares muy diferentes, y no solo en el idioma sino en la manera de ser- aún el sector latino que reside en Estados Unidos no se parece en nada al sector latino en la isla. Estados Unidos es un país capitalista, que hala principalmente a personas con mentalidad capitalista. Aunque Puerto Rico también es económicamente capitalista, aún se conservan unos valores sociales por encima del hacer dinero y capitalizar. La mitad o más de los residentes en la isla viven de ayudas porque los salarios que obtienen no son los suficientes, porque el pago mínimo es insuficiente, o porque no consiguen empleo (ya sea porque no lo buscan o porque no se les hace fácil por lo saturado del mercado de trabajo). Sin esas ayudas, literalmente la mayoría de la población se las verían negras y podría suceder un caos social que ciertamente es de preocupar. Dos o tres generaciones han pasado desde que se implementó el Estado Libre Asociado y se indoctrinó esa dependencia “hijo-padre” con los Estados Unidos.

Puerto Rico no es muy grande territorialmente; solo mide 100 millas en promedia de este a oeste, y 35 en promedio de sur a norte, y a eso le añadimos Vieques que mide 21 de oeste a este y cerca de 4 de sur a norte y Culebra apenas pasa de los 10 millas cuadradas. Pero es un tamaño lo suficientemente grande para crear un mercado de agricultura, turismo e industrias fuerte- aunque quizás no para la cantidad de gente que vive que sigue siendo mucha a pesar del éxodo actual de cerca de 100,000 personas al año (muchos los cuales regresan porque no todos los 100,000 se van con trabajos asegurados a sus lugares de destino). A pesar de los inconvenientes reales que llevaría el hacer a Puerto Rico independiente, mis convicciones son que el potencial para un país estable y auto-suficiente (junto con la capacidad de negociar con otros países sin tener que pasar por el carísimo sedazo de los Estados Unidos) están ahí y por tanto no es que Puerto Rico no pueda ser independiente políticamente. Con gente comprometida, con un pueblo que dignifique el trabajo en lo que sea necesario para hacer de la isla una meca del turismo y la agricultura, Puerto Rico tiene potencial de ser una Irlanda o una Dinamarca. No hay que pensar pesimísticamente si fuéramos un pueblo más abierto de mente. Y tampoco el sector independentista actual tiene que tenerle tanto odio y rencor a Estados Unidos creando un estereotipo de que los independentistas somos anti-estadounidenses. Como todo, hay cosas de la nación que no nos gusta, principalmente aquellas que tampoco les gusta a los mismos residentes nacidos y criados en los Estados Unidos. No es odiar a la nación- podemos seguir teniendo relaciones económicas con Estados Unidos- como las que tienen China, Corea del Sur, Francia, Alemania, etc. La independencia no nos va a librar de la deuda billonaria que tiene la isla pero nos daría herramientas para generar una cantidad de dinero que sirva para renegociar la deuda sin tener que incurrir en subir impuestos como se hace ahora mismo porque nuestro status actual (el cual de convertirse en estado no sería mucha la diferencia) nos impide generar ingresos adicionales. Puerto Rico no es un desierto ni es un pantano de esquina a esquina- tenemos recursos naturales variados ideales para un turismo diverso y también tenemos varios tipos de suelos y geografía variada para diferentes cultivos. Si somos independientes podemos ofrecer incentivos como hacen muchos otros países para invitar a compañías multinacionales a abrir mercado en la isla. Un impuesto de un 6% de ventas y usos más un impuesto de un 5% a todo lo importado, bien administrado y monitoreado, todo eso daría unas ganancias enormes a la isla. Los puertorriqueños que viven en Estados Unidos en contra de su voluntad emocional y que no ven la hora de regresar a la isla porque detestan el frío, el capitalismo rampante, la segregación racial y el individualismo que distinguen las zonas urbanas de Estados Unidos a los que se mudan pueden regresar y con ellos el aumento a las ganancias. Puerto Rico ya cuenta con una buena infrastructura de transportación, y mucha de ella ha sido mejorada, lo cual significa que solo falta mejorar lo que quede. Demoler estructuras abandonadas, consolidar municipios, crear un escenario más estético- quitar pancartas y anuncios viejos de postes, puentes y murales, mejorar las estructuras que aún se usen, desarrollar el aeropuerto de Aguadilla para así aliviar el de Carolina- en fin, es mucho lo que se puede hacer, mucho el trabajo disponible para crear una isla funcional, y de hecho- a Estados Unidos le conviene nuestra independencia porque si creamos una estructura más barata de negocios, para maximizar las ganancias, eso invita a gente aún de la nación para hacer comercio aquí.

La independencia es, teóricamente, y si se quiera- prácticamente también, la solución al problema actual que tenemos.

Dios, la conciencia

Durante mucho tiempo, desde que me denominé como agnóstico, he tratado de por lo menos, entender la mente de los creyentes en las religiones. Puerto Rico y Estados Unidos tienen mayorías cristianas, y por lo tanto vivir entre ellos requiere de la necesidad de convivir y compartir constantemente con ellos y así como se hace que se aprende un idioma para poder entender a las personas del lugar donde se vive, me parece pertinente analizar entonces en qué realmente creen los cristianos. Lo mismo aplica en el mundo árabe con el Islam, en la India con el hinduísmo y así, según la religión de mayoría en un lugar.

Por esto voy a empezar escribiendo algunas frases comunes entre los cristianos: “Dios es bueno”, “Dios te dará la fuerza”, “Confía en Dios”, “Lo lograrás con el favor de Dios”, “Si Dios lo permite”, y “Dios es amor (pero fuego consumidor)”. En el cristianismo, no se define bien a Dios (Padre, en la Trinidad), sino que se “aproxima” a un ser de luz, de total sabiduría, de poder. Incluso usando la Biblia como ejemplo, en el Pentateuco se refiere a Dios, como el “yo soy”. La figura de Jesús define a su “padre” como un ser que todo lo sabe. Pero tampoco expone características “independientes”.

¿Entonces que es Dios? Realmente es absurdo que con estas expresiones, en los ejemplos, y según lo que acabo de mostrar usando el libro sagrado del cristianismo, se trate de un ser sobrenatural independiente, análogo a un ser de un cuento de hadas. Alguien que no se ve, pero que supuestamente nos escucha y nos contesta cuando oramos. Creer en Dios de esta forma, literal y que personalmente no me hace sentido, es lo que ha hecho del cristianismo una religión con un sinnúmero de conflictos filosóficos. Los ateos, especialmente los militantes, llegan a la conclusión de que tal Dios no existe. Y bueno, ciertamente el Dios mágico independiente que tiene poderes “mutantes” no da ninguna muestra de existir: el mundo funciona al azar y todo lo que sucede aparenta suceder por suceder, sin ninguna “premeditación”.

Pero la mente humana sabe que no todo es literal y concreto. Notemos que la creencia en dioses es milenaria, por no decir que existe desde los primeros humanos que adoraban cuerpos celestes. Dios, como he dicho en otros artículos y fuera de mi blog, no se puede definir de manera simple. Por lo menos, ese “Dios” en el que creen la mayoría de los humanos aunque algunas percepciones varíen culturalmente, no se puede simplificar.

Si volvemos a leer las expresiones que usé de ejemplo, vamos a cambiar “Dios” con “tu conciencia” y notarás que las expresiones comienzan a tener claridad. Los humanos tenemos dos “fuerzas”: la racional y la instintiva. En la instintiva se dan todas las cosas que nos hacen humanos en el sentido animal: nuestras necesidades fisiológicas, alimentarias, sociales, sexuales; lo que nos pide sobrevivir y existir. Pero también tenemos la racional, que es la que permite que evolucionemos intelectualmente, nos eduquemos y seamos más cercanos a seres perfectos- aunque jamás podremos ser perfectos. Esa parte de nosotros que nos dice “esto puede traer consecuencias” o “esto no me da buena espina”- eso que no nos hace hacer las cosas arriesgadamente. Aunque esta fuerza no necesariamente se limita a los humanos, por lo menos científicamente somos por el momento quienes únicos, parece ser, tener dicha fuerza- porque no podemos por ahora entender el posible razonamiento de otros animales. ¿De dónde sale esa fuerza? Por el momento, se sabe que la causa para poder razonar se debe a aspectos complicados en el cerebro. Pero no se sabe bien por qué somos como somos.

La palabra ‘Dios’ se usa dependiendo de la línea de pensamiento de cada persona. En el cristianismo, hay aspectos mitológicos envueltos a la hora de definir esa palabra. Resumidamente, Dios es un ente conciente y todopoderoso, aparentemente independiente, que interactúa con los humanos por medio de “comunicación mística”. Esta parte mitológica no tiene sustento científico alguno, por lo que depende del deseo o necesidad de creer en eso de la persona- o sea, de la fe. ¿Podemos quitar la parte mitológica de ese entendimiento de Dios sin afectar su potencial existencia? Si hacemos esto, quedaría entonces la posibilidad de la existencia de un “Dios de Spinoza”, o “Dios einsteiniano”, también formalmente conocido como el dios panteísta, o como mucho, deísta. Este dios no está definido por religiones y por lo tanto no sabemos si existe o no y tampoco sabemos cómo es; científicamente parece ser que Dios es simplemente la energía expansiva del universo y parte de ese Dios entonces al que le oran, adoran, etc. los religiosos es simplemente la conciencia humana; una percepción humanizada a modo simple de algo muy complicado de entender y que como mucho, solo puede existir en esta forma de metáfora. Se necesita personificar e independizar de nuestra conciencia para no sentirnos solos en terminos de ser completamente entendidos. Ante la aleatoriedad de la vida y el terror a la muerte y a que estemos solos, y que todo se termine cuando nuestra vida termine, los humanos decidieron que inventar dioses antropomórficos con poderes sobrenaturales combatirían esa aflicción y eso se ha transformado hoy día en decenas de religiones, las cuales carecen de una “convergencia” que pueda ser razonable. El conflicto por saber cuál es el verdadero “Dios” ha dividido a la humanidad- aún internamente, pues aún dentro del cristianismo hay muchas contiendas sobre cuál es la doctrina correcta.

Pero cuando mencionamos el concepto de orar, entonces podemos ver un parecido a los que practican cosas como el yoga o cualquier forma de meditación; pero en lugar de hablarse a sí mismos, confieren su necesidad a un ente independiente, mítico y que no muestra señales de existir. El poder de “Dios” al que confieren sus preocupaciones es realmente el poder de ellos mismos- su conciencia. En la Biblia se menciona que “la fe sin obras es muerta”. Por tanto, aún dentro de la doctrina esperar soluciones mágicas ante problemas reales es inaudito. Tanto creyentes como no creyentes deben buscar en sí mismos enfrentar las situaciones que nos tocan vivir y encontrar soluciones, especialmente si se trata de aspectos emocionales, que es muchas veces por lo que oran los creyentes esperando la ayuda sobrenatural y por el momento no probada por la ciencia de un ente que es muy probable que no exista según como lo describen.

¿Existe Dios? Nadie lo sabe. Por lo menos, podemos concluir que el Dios al que oran los cristianos y otros religiosos es en realidad, entonces, la conciencia humana interna. Sobre un “Dios” creador, entonces estaríamos hablando de, posiblemente, la misma energía que expande nuestra universo, pero es difícil que se pueda personificar y humanizar dicha energía cuando, hasta el momento, el único planeta de los millones que existen en el universo que alberga a humanos es la Tierra. También Dios puede ser el multiverso que contiene a los universos paralelos, si es que esta teoría fuese cierta. Tampoco se puede personificar esta forma de Dios. La energía que dio origen a lo que somos no se entiende, gran parte de ella (energía oscura y materia oscura, casi un 95% de todo lo que hay en el universo) es desconocida, y si llamarle Dios es consuelo para los creyentes, no hay problema- pero definirlo de forma religiosa es lo que no hace sentido pues ahí entra lo mitológico.

La inmadurez en el ateísmo

Como he mencionado en otros artículos, la religión es algo que muchas personas necesitan tener en sus vidas para poder funcionar- ya sea porque fueron indoctrinados al punto de que necesitan mantener la creencia a lo largo de sus vidas o simplemente porque vivir una vida donde acepten que todo ocurre al azar les causa desesperanza y, posiblemente, depresión. La religión de por sí es un sistema de creencias que combina pensamientos filosóficos con mitología. Y como muchas cosas en la vida, las personas muchas veces se sienten con esa necesidad de tener unas ideas organizadas y estandarizadas. Si bien es cierto que por el tiempo que llevan muchas religiones éstas comienzan a dejar de tener sentido- sobre todo cuando la ciencia avanza y contrarresta las bases mitológicas de las religiones, como por ejemplo, cuando Copérnico y Galileo evidenciaron que el geocentrismo es falso- la realidad es que el poder la indoctrinación, dependiendo del entorno en el que se crían y viven las personas indoctrinadas, pude ser permanentemente grande, haciendo que las personas se afiancen a sus religiones con pasión hasta su muerte. Es por eso que por ejemplo, aún cuando la evolución ya no es una teoría sino un hecho comprobado, muchos todavía creen literalmente en el relato de la creación de la Biblia en Génesis 1 y 2. De hecho ayer mismo uno preguntó en un foro ¿de dónde sale el universo?, a lo cual sugerí que leyera diferentes teorías científicas que sugieren cómo “surgió” y luego procedió junto con otros a mofarse de mi sugerencia. Esa necesidad de creer en algo- por más absurdo que sea- es casi fisiológica. Compara con la necesidad de ir al baño, comer o dormir. Así de fuerte puede ser la indoctrinación religiosa.

Algunos ateos, sin embargo, insisten en creer que la religión (en general) es algo erradicable y que todos podemos vivir sin ella. Comprendo que a nombre de la religión se han cometido muchas injusticias- la Inquisición, la conquista de las Américas, las Cruzadas, y más recientemente el Estado Islámico, Al Qaeda, Boko Haram, etc. Pero se debe separar, como mencioné antes, el concepto de la religión del fanatismo religioso.

¿Por qué algunos ateos se empeñan en burlarse de la religión? ¿Por qué en los foros ponen imágenes de Jesús haciendo algún tipo de acto que se considere blasfemia para los creyentes? ¿Por qué muchos dicen que la religión es un mal social, si la religión de por sí no es mas que la creencia personal de una persona respecto a una idea, que si no se impone, realmente no hace daño y la persona tiene derecho a creer? Las religiones comparan, en cierto punto, con cuentos de hadas. Los niños leen historias de fantasía porque se entretienen y lo que leen agrada a la imaginación inocente y fértil de sus mentes. Pero se supone llega el momento en que la capacidad mental del menor aumenta al punto de descubrir que eso que ha leído es solo parte de una esencia irreal y procede a enfocarse más en lo que está ahí, en lo que es presente y real. En la religión, lamentablemente, se crea, a través de la indoctrinación, un estándar de vida en el que se asocia lo real a lo imaginario o supersticioso. En la medida que la indoctrinación sea más fuerte, la persona empezará a asociar todo a aspectos religiosos. Ejemplo: si logras algo, es porque “Dios” te premió; si haces algo malo, es porque “Dios te está castigando” o “Dios te está probando”. Si sucede algo increíble, “son señales de Dios”; si surge una tragedia por algún evento natural inusual, “son señales del fin”. Todo, absolutamente todo se limita a lo religioso y es ahí cuando se puede pasar a un estilo de vida errático y que puede incurrir en algún tipo de incapacidad mental y transtorno psiquiátrico. Esto es notorio en los fanáticos que pierden la habilidad de empatía hacia otros y proceden a alegrarse del mal de otros porque es “castigo de Dios por vivir en pecado”.

Quizás esta es la razón por la que muchos ateos entienden que para eliminar el mal del fanatismo religioso hay que ir a la religión per sé. Pero yo no estoy de acuerdo. Las religiones son solo un instrumento que usan las personas para tener un estilo de vida; si el cristianismo se acabara, eso no significa que las personas no buscarán otro tipo de explicación fantasiosa para explicar sucesos aleatorios que no tienen explicación científica inmediata.

Yo conozco cristianos buenos, moderados y empáticos. No sé si sea una mayoría dentro de todo el sector cristiano, pero el hecho de que no todos sean fanáticos me dice que la religión no es la causante del fanatismo. Depende muchas veces del entorno en la que el cristiano se cría. Si va a una iglesia inclusiva, posiblemente será un cristiano moderado; si va a una iglesia fundamentalista, es muy probable que se convierta en un fanático que eventualmente necesite ayuda psicológica o psiquiátrica. Las iglesias fundamentalistas fomentan la irracionalidad, el exclusivismo, la arrogancia y otros tipos de males y por eso es muy normal que sociedades fundamentalistas sean retrógradas, enfermas y con altos niveles de calidad de vida deplorable. Y eso es lo que vemos en Puerto Rico: una isla llena de iglesias fundamentalistas, quebrada, con un pueblo que sigue votando sin razonar y que más de cien personas de van permanentemente al día por el alto nivel de desempleo, crímenes y mediocridad social y política.

Sin embargo, el cristianismo no se limita al fundamentalismo y al fanatismo. Ciertamente el sector enfermo del cristianismo se hace ver como “los que tienen la verdad”, pero en un debate con ellos puedes percatarte que no son personas educadas e intelectuales. Les haces preguntas que no pueden contestar, escriben con ortografía pobre, los oyes y te sorprendes de su nivel de razonamiento infantil; ciertamente si son muchos, o si son los que más hacen ruido crean la impresión de que todos los cristianos son así. No es necesario ni siquiera hablar de la mitología cristiana para identificar las cosas negativas que afectan la religión porque en realidad la mitología no es lo malo, sino el fanatismo de quienes creen en la mitología.

Y este es el problema de los llamados ateos militantes: para dar batalla al mal del fanatismo, se enfocan en la parte superficial del problema. Atacar la parte mitológica de la religión para protestar o señalar los males del fanatismo religioso es como tratar de arreglar una casa dañada, con grietas y a punto de caerse solo con pintura. El fanatismo religioso no nace de la parte mitológica ni la parte filosófica; nace de un problema emocional en el fanático que hace que la persona se refugie de males internos y de pasados oscuros, o simplemente de problemas emocionales internos que solo pueden ser tratados por profesionales de la salud mental. El cristianismo puede consistir de un cien porciento de moderados, que claro- tienen sus creencias las cuales los no-cristianos no vamos a estar de acuerdo- pero no las imponen, no amenazan a quienes no los apoyemos, ni mucho menos tratan de meterse en el estado para llevar su mensaje. ¿Qué no estamos de acuerdo con la mitología cristiana? Claro que no, pero la mitología, mientras no se tome a pecho, y se sepa bien cual es la realidad, realmente no es dañina. No fomenta la intelectualidad- pero no es dañina.

Ejemplo: muchas personas creen en el poder de la oración- pero sin embargo, si sucede algo con seres queridos, a nivel de salud, la mayoría los llevarán al hospital. Los ateos dirán “para qué oran entonces” (de hecho, yo lo he hecho también y sé que no está bien hacer este tipo de mofa) y la respuesta es que las personas tienen un límite sobre como ayudar a los demás. Si no cuentan con lo necesario para hacer más por una persona, al menos el hecho de que oren, para la persona que tratan de ayudar es señal de que se preocupan por ellos. La oración se puede ver como una forma de “apoyo” aunque la oración per sé no tenga el poder (científicamente hablando) que los cristianos reclaman tener.

Sobre los memes… ¿qué logran? Tú no vas a convencer a un cristiano de que su creencia está errada poniendo imágenes de Jesús en una circunstancia de mofa. Sí, se entiende el mensaje de la mofa- pero ese mensaje se puede hacer de una manera más madura. Ciertamente en cuanto a los fanáticos, no importa si les debates con respeto o inmaduramente siempre buscarán estar a la defensiva; pero por lo menos si te interesa sembrar la semilla de la duda en el cristiano moderado, no lo vas a lograr poniendo un meme donde se ofende la mitología cristiana. Quizás eres de los que piensas que las creencias por no tener esencia no tienen por qué ser respetadas, pero si no comprendes que para el creyente estas creencias son muy importantes, entonces tu comportamiento es inmaduro. Imagina que eres fiel fanático de un tipo de música, y que a mí no me gusta y entonces me dedico a poner memes ofensivos sobre tu música. Si eres fiel amante de ese tipo de música te va a molestar, ¿verdad? Si eres de las personas que decides bloquear a la persona que te ofende con sus memes, entonces no puedes después tener la moral de decir que los cristianos no pueden ofenderse cuando les ofendes sus creencias.

El respeto es la clave de un mundo inclusivo y gente… las religiones, de la forma que sean, no van a desaparecer totalmente de nuestro mundo. Ciertamente la parte mitológica puede perder su vitalidad en la medida que la ciencia vaya avanzando, pero la parte filosófica siempre estará ahí y mientras no hayan explicaciones evidentes de las cientos o miles de preguntas que hay sobre el universo, la vida, la esencia del cosmos, etc. la gente tiene derecho a tener sus teorías. Muchas personas piensan que tuvo que haber habido un dios, o deidad, envuelta- aún sin creer necesariamente que se trate del dios cristiano, musulmán o de cualquier otra religión, y aún con todo eso muchos ateos se mofan y ridiculizan esa visión. Ninguna teoría puede ser descartada (aunque algunas tengan casi ningún sentido, pero esto es algo relativo a la persona) cuando se trate de algo de lo cual no se tiene evidencia de alguna explicación lógica.