La situación actual social de Puerto Rico: realidad y opciones

En esta entrada quiero ofrecer mi opinión ante par de noticias recientes que exponen la realidad social que está ocurriendo en nuestra isla. Me voy a enfocar en tres cosas:

1. La sentencia del alcalde Angel Wiso Malavé y qué podemos esperar del caso de Casellas y Lorenzo basados en esto

2. El supuesto homenaje a Paul Walker ayer diciembre 3, 2013 y la fiebre ilegal (carreras en rutas NO DESIGNADAS para la llamada fiebre)

3. La reacción de la gente al libro de Jay Fonseca

Con estos tres puntos voy a exponer cual es la realidad innegable de una sociedad actualmente enferma y que no aparenta dar señales de recuperación.

Sentencia de culpabilidad de Ángel Wiso Malavé y condena

Como saben, este señor ha sido acusado durante muchos años de actos lascivos hacia empleadas del gobierno municipal de Cidra y basado en eso podemos asumir también que quizá ha incurrido similarmente en conductas perversas, pero bueno independientemente de si ocurrió algo más allá de lo que había en la acusación formal, vemos que nuevamente la justicia de la isla ha fracasado. Vemos como las personas de alto nivel social (no sólo en Puerto Rico, sino en todo el mundo) tienden a ser librados de las condenas adecuadas que merecen personas como Wiso.

No es sorpresa, lamentablemente, ver el problema tan grande de corrupción e irregularidades en el sistema de justicia de Puerto Rico. Pero aquí hay algo que alimenta ese problema: el famoso ay bendito. En nuestro país hay un serio problema con el asunto de cogerle pena a todo el mundo, y esto incluye a personas como Wiso. El hombre le agarraba el trasero a las víctimas y las hacía hacer cosas indecentes so pena de perder sus trabajos y quién sabe qué más. Pero hoy se habló del factor edad a la hora de darle la sentencia a este enfermo sexual.

La gente mala no deje de ser mala por que entren en edad. En la historia hemos visto personas malas, muchos a niveles de genocidio, que tienen edad de anciano. El anciano sigue siendo adulto, conociendo básicamente la diferencia entre el bien y el mal y con la experiencia suficiente de cómo es la vida. El adulto que es malo- que es un violador, un asesino, un depredador, o algo por el estilo, lo seguirá siendo a menos que se arrepienta, no a menos que se vuelva anciano. Si al señor se le encontró la prueba basta para determinar que es un peligro para la sociedad, la sentencia no debió haber sido probatoria.

Lo más lamentable es que este fue un caso visto por el público- transmitido por televisión y prensa- y aún así prevaleció la usual injusticia que prevalece cuando son acusados gente de la alta. ¿Cuál es el mensaje que se está dando? ¿Que una persona por ser anciana puede ser un pederasta, un pedófilo, un violador, un vuyerista, un depravado, un ladrón o un asesino y hay que tenerle respeto por su edad? El pueblo pudo ver como se dio este elemento de clara injusticia y quizás ahora los ancianos con mentes podridas se sentirán más tranquilos al hacer sus fechorías- especialmente los que sean ricos y los que ya las están cometiendo y todavía no han sido agarrados.

Ver que con todo esto hay un sector que apoya a este señor es lo más perturbador. Esto no es un problema exclusivo de Puerto Rico pero definitivamente que personas con una mente perversa tenga seguidores es lo más que incentiva a estas personas a seguir en su pocavergüenza. La gente se acostumbra a estar personas y entran en una negación para evitar enfrentar la realidad, lo que hace que estas personas que saben que tiene seguidores que no lo van a abandonar porque son manipulables y débiles de mente, sigan en lo suyo. Esto aplica también al caso de los políticos corruptos- de esto ya discutí en el artículo sobre el fanatismo en Puerto Rico.

¿Opciones? Legalmente… lo que se tiene que hacer es lo que puse en uno de los artículos- sacar a todos los políticos y personas del gobierno que han hecho de las diferentes agencias un estercolero. Hay que poner personas serias y que no le cojan pena a nadie por edad, raza, orientación sexual o cualquier aspecto que se pueda ver como “prejuicio”. Si hay un cristiano, un homosexual, una persona de X raza que comete una fechoría, tiene que pagar por la fechoría. No se puede tener temor de “ser etiquetado como una persona discriminatoria”. De lo contrario, pasa como en muchos países centroamericanos donde la gente toma la justicia en su manos y apedrean, queman vivo o torturan hasta matar a un malhechor. Es simple: ¿Cometiste un acto de abuso sexual? ¿Mataste a alguien? ¿Robaste? PAGA LAS CONSECUENCIAS. ¡Sin pena!

Supuesto homenaje a Paul Walker y fiebre ilegal

Hoy oía a Jay Fonseca hablar sobre la situación de la ausencia o escasez de pistas designadas para que los llamados fiebrúes quemen su gusto por la velocidad. Hasta ahora solo hay una pista reconocida en Salinas y otra de menor uso en Ponce, creo que también hay uno en el oeste. Ayer, cientos de fiebrúes usaron el pretexto de la trágica muerte del actor Paul Walker para convocar a una reunión para carreras ilegales en el área metropolitana.

Los comentarios a favor y en contra llovieron. Sabemos que actualmente hay un problema grave son el uso de four-tracks, y también hay mucha gente que justifica su uso ilegal en las carreteras. Aquí el problema no es “la fiebre” o “el gusto por la velocidad”. El problema es justificar la ilegalidad de un acto.

Las autopistas, calles y carreteras públicas no se diseñaron para guiar vehículos de carreras a 150 millas por hora. Por lo tanto, es simple- USTED NO CORRE ESOS VEHÍCULOS EN LAS CARRETERAS. Las razones son simples. Cuando se diseñan estas carreteras se hace un estudio de ingeniería civil detallado y conciso sobre elementos presentes alrededor, geología, ubicación de estructuras aledañas y materiales usados para construir la carretera, las cuales concluyen que no se puede guiar vehículos a más de 25-65 mph dependiendo del tipo de rutas. Por tanto, cuando se hace un evento ilegal de carreras se exponen vidas innecesariamente, sobre todo por el hecho de que las carreteras no cierran nunca y a cualquier hora puede pasar un conductor en un vehículo que esté disponiéndose a alguna diligencia, sin importar la hora. Hay personas que trabajan en la madrugada, que salen al aeropuerto tarde o sencillamente vienen de una fiesta, y que tenga que parar o buscar un ruta alterna porque los fiebrúes hayan secuestrado la carretera para su eventito, es algo que no se puede tolerar.

El que hayan muchas personas defendiendo el derecho a hacer carreras ilegales es otra muestra de la enfermedad social que está arrasando con la ciudadanía. Tan simple que es entender el peligro de hacer algo ilegal de esta naturaleza, vimos como un actor de alto calibre y potencial murió a consecuencia de un accidente de auto que se estipuló iba rápido, en una ruta que no era para ir rápido, y aún así quieren ir por encima de ley. Estas personas, ¿qué le van a enseñar a sus hijos? ¿A desobedecer la ley? ¿A ir por encima de la autoridad?

Ahora aquí las opciones son claras. El gusto por la velocidad es como todo daredevil (paracaidismo, montañas rusas, rapelling, skydiving, etc.) algo que aunque no es algo que tenga una utilidad magnífica es un gusto que hay que respetar y por lo tanto se debe proveer los escenarios para que puedan “quemar fiebre” de manera segura y legal. En Puerto Rico no hay pistas de circuitos. Por lo tanto, es tiempo de hacer una. Hay pocas pistas para muchos fiebrúes. Pueden aumentar el tamaño de la pista de Salinas, reabrir el de Carolina, hacer uno en el norte y habilitar otras en diferentes puntos para así minimizar el problema de las carreras clandestinas.

Reacción al nuevo libro de Jay Fonseca

No todo el mundo siente pasión o gusto por la lectura. Aunque leer es cultura, aprendemos mucho cuando leemos y podemos ver mucha más información en un libro que en un programa de TV o radio debido a la gran cantidad de contenido que se puede poner en un libro vs. el factor tiempo en otros medios, no todo el mundo siente ese deseo de leer- quizás porque lo asocian con estudiar. No siempre leemos para tomar un examen.

El comentaristo político y abogado Jay Fonseca recientemente sacó un libro- yo lo compré- donde habla sobre asuntos actuales que afectan a la isla. Pues en el Facebook se sacó una encuesta sobre quien piensa comprarlo, y los comentarios han sido mixtos. Pero preocupa ver las reacciones de las personas que no van a leer el libro: se dejan llevar por su percepción política, de que “Jay Fonseca es PNP” o cualquier otro argumento que francamente es cojo, para justificar no leer el libro. Claro, es su derecho y no se le puede condenar- si no lo quieren leer pues no lo lean. Pero sin embargo si esa es la actitud que vamos a asumir con algo cada vez que este disponible algo que nos muestre la realidad de Puerto Rico, no podemos esperar que la isla mejore.

Hay un problema con algunas personas en la isla y es la cuestión de la insistencia en vivir bajo mentiras y falsedades. Quieren leer solo cosas positivas, muchas sumamente efímeras y sin ningún tipo de relevancia para el mejoramiento de nuestra sociedad. La realidad no se puede tapar y para encontrar soluciones a un problema real, hay que exponer el problema, con claridad y detalles. ¿Por qué estamos mal como sociedad? No basta saber que “estamos mal”. Hay que saber en qué estamos mal y buscar las soluciones reales.

Muchos de los problemas sociales en Puerto Rico tienen sus raíces en males emocionales y no se pueden arreglar con aspectos físicos como crear empleo, crear leyes o ganar dinero, ni siquiera tener salud. Un resumen de los problemas emocionales que forman parte de esas raíces son entre otros: prejuicios fundamentados en dogmas, carácter colérico descontrolado, egoísmo, mentalidad temeraria, sentido negativo de competencia y otros similares. Educarse es necesario, pero la educación sobre estos asuntos descansa en los padres. Cuando un padre es mediocre en estos temas, no se puede esperar que tengan hijos que vayan a ser una promesa para el futuro.

En Puerto Rico se ha adoptado mucho el aspecto de “vacilar” y “bromear” con todo- incluso con tragedias y eventos tristes. Se ha creado una noción de hombría y hembría equivocados, basados en sexo y fuerza física y no en emociones y bondad. Asociamos cosas con otras que no tienen nada que ver, inventamos refranes ridículos como “soltero maduro, homosexual seguro” o “dime con quien andas y te diré quien eres”,  pues se basan en la generalización por algo que ocurre en algunas ocasiones.

Jay Fonseca no es una persona admirada por todos los puertorriqueños y es obvio que algunos no lo apoyarán. Pero cuando no apoyemos algo, intentemos tener argumentos válidos y no apasionados y basados en la “percepción” porque muchas veces no todo lo que parece oro, brilla.

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