Mi visita a Puerto Rico, Diciembre 15-29 2013: Observaciones

Feliz año nuevo a todos y gracias por leer mi nueva entrada.

Antes que nada, estuve en diciembre un poco ocupado a principios por par de asuntos académicos y después me fui a Puerto Rico, no tengo wireless donde estaba hospedándome y por tanto no podía conectar la computadora por eso estuvo mucho tiempo sin escribir en el blog. Ya estoy de regreso en Florida y ahora espero seguir escribiendo. No olviden compartir mis entradas si les gusta para que así puedan leerlos más personas.

Estuve recientemente en Puerto Rico durante un período de 15 días, y aproveché el viaje para ir a muchos lugares, algunos los cuales nunca había ido. Estos lugares fueron:

1. La Piedra Escrita en Jayuya

2. El área del Mirador de Orocovis y Villalba

3. Palmas del Mar, Humacao

4. El área de la costa de Yabucoa y Maunabo

5. El Condado y el Viejo San Juan

6. El Parque la Marquesa en Guaynabo

7. Costa Azul en Luquillo

8. Las Croabas en Fajardo

9. Playa Esperanza, Sun Bay y el área de los restaurantes en Vieques

10. Cidra-Comerío-Barranquitas-Aibonito

11. Guavate

12. La Guancha en Ponce

13. Bosque Susúa en Sabana Grande

14. El área del faro, los acantilados y Playa Sucia en Cabo Rojo

15. El área del faro y la playa de surfing en Rincón

16. Playa Jobos en Isabela

17. Guajataca entre Quebradillas y San Sebastián

18. Yauco-Maricao-Las Marías

19. La Cueva del Indio en Arecibo

20. Mar Chiquita en Manatí

21. El Mirador en Añasco

22. Plaza Las Américas

De manera que ha sido uno de los viajes más completos que he dado, aunque obviamente aún faltan lugares por ver, algunos que he visto y deseo volver a ver, otros que jamás he ido (como por ejemplo el río Tanamá en el área de Utuado).

Si bien esto muestra mi gran orgullo y amor por mi tierra, esto no implica que todo durante el viaje fue de color rosado. Nuestra tierra tiene atributos que en muchos otros lugares ni siquiera existen, pero obviamente, casi siempre solo sabemos estos quienes hemos estado mucho tiempo fuera de la isla y ya no la podemos disfrutar como antes. Un gran número de personas residentes en la isla no la valoran, como ya hemos discutido anteriormente.

Puedo resumir que como siempre sucede, al salir de la isla salgo relativamente triste, aunque hay cosas que cuando dejo la isla no extraño como por ejemplo el hecho de que la sociedad está cada vez más deprimida de manera colectiva, cada vez hay menos hospitalidad y cortesía y el ambiente emocional que se respira es uno pesado y en ciertos lugares, tóxico.

Gente: Puerto Rico está mal. Muy mal.

Y antes de pensar “no podemos ser negativos, tenemos que enfocarnos en lo positivo, en aquello que nos dé alegria y paz”, tenemos que entender que no podemos seguir en la ilusión y en la fantasía. Ese es el principal problema de muchos residentes en Puerto Rico, que insisten en minimizar, tapar, cubrir, negar, o de alguna manera no aceptar la realidad de que nuestra sociedad y economía están al borde del colapso y esto va a derivarse en un caos aún mayor, donde el crimen y la depresión empeorarán a no ser que el Gobierno Federal de los Estados Unidos (por el hecho de que son quienes gobiernan y mandan en la isla) tomen las riendas del gobierno y de las agencias principales que sirven al pueblo.

Déjenme resumirlo de la siguiente manera: de cada 10 puertorriqueños que veía en las calles, y esto incluyendo empleados de diferentes negocios como gasolineras, restaurantes de comida rápida e incluso de comida “gourmet”, yo diría que no menos de 8 tenían una expresión que daba mucho que desear. Ni siquiera unos buenos días, o un “que tenga un buen día”. Algunos parecían robots, otros incluso eran groseros, como sucedió en el Parque La Marquesa cuando un empleado olvidó dejarnos en la parada de la Torre de Observación y cuando llegamos al punto donde no tenía que dejarnos pues obviamente nos incomodamos dos personas y yo y el empleado en lugar de pedir disculpa como suele ocurrir aquí en Estados Unidos, empezó a defenderse y a actuar de una manera inapropiada. Así mismo, en el puerto de Fajardo (algo que es básicamente normal, de todas formas), la actitud de los empleados cuando nos quejamos de que no se nos permitiera comprar boletos de regreso de Culebra para luego venir con que sí, cuando ya muchos habíamos comprado los boletos para Vieques en sustitución de Culebra, no fue la mejor. No hubo disposición de enmendar el error. La coordinación para que los pasajeros en el terminal de Vieques entraran al ferry fue horrenda, todo el mundo empujándose. Al final no fue tan mal pues ese mismo día en el terminal de Culebra hubo un incidente en el terminal de lanchas pero como fui a Vieques en lugar de Culebra, pues no estuve presente en ese incidente.

Y en la calle, la gente pitando, pasando por el paseo, haciendo cortes de pastelillo, guiando lento en el carril izquierdo en las autopistas, el constante tailgating que en un momento me forzó a parar en la carretera 113 en Quebradillas cuando una guagua estaba constantemente pegada a mi guagua, poniéndome nervioso, y dejarlo pasar porque me estaba sacando por el techo. Los hoyos en la carretera 1 en La Muda, la 10 de Adjuntas a Ponce y la 30 en el área de Las Piedras a Humacao; y por si fuera poco un problema de perros rialengos por doquier. Creo que vi como 50, cuando aquí en Florida solo he visto a 2 en 3 años.

Debido a los aumentos en el costo de vida en la isla, la Navidad en terminos de iluminación con adornos fue tétrico. Solo algunos municipios adornaron y fue con menos cantidad que antes: Yabucoa, Hormigueros y San Juan. Debido a la salida constante de personas de la isla, las fiestas han ido en deterioro. En casi todos los puntos icónicos que visité (la Cueva del Indio, los faros de Cabo Rojo y Rincón, Vieques) la mayoría de los visitantes eran turistas que se ve a leguas al igual que yo no residen en la isla. En otras palabras, son muy pocas las personas que residen en la isla y salen a conocerla. Por eso cuando vienen a Orlando y Miami, se maravillan… así era yo antes de mudarme… no había conocido mi isla bien y cuando me vine estaba “culeco” con el esplendor de acá y ahora digo que nada de lo que hay aquí compara con los atributos naturales que ofrece Puerto Rico.

Cuando estuve en la Cueva del Indio, y me sente en ese banco cerca del borde donde el mar entraba dentro de las cuevas, eso allí parecía como si estuviera en el paraíso. Lo mismo recostarme bajo las palmas en Sun Bay en Vieques y mirar el mar, o ver la puesta del sol en el Faro de Cabo Rojo desde los acantilados. ¿Ustedes solo se imaginan, si la situación socioeconómica en PR fuera opuesto a lo que es que la gente no tuviera que irse, que las familias extendidas pudieran dar un tour cada fin de semana o por lo menos cada dos fines de semana y visitar estos lugares, muchos en los cuales pueden hacer hasta un camping y traerse unas cartas de briscas o una mesa de dominó y pasar el tiempo chévere? ¿O que un grupo grande de amigos pueda planificar estos paseos? Si es cierto que aún algunas personas lo hacen, veamos que en muchos casos solo ocurre de manera parcial (no todos pueden estar en la isla al mismo tiempo) y en cierta temporada (Navidad, día de la Independencia, Thanksgiving) y por lo tanto se limita a no más de 2 veces al año. Los residentes del estado de Florida pueden ir con más frecuencia, pero Florida solo tiene 1 de los 4 millones de puertorriqueños que viven en Estados Unidos y no olvidemos que hay muchos puertorriqueños viviendo en otros países y no se les hace tan factible, ir cuando quieran incluso si tienen el dinero para hacerlo. Ya discutí anteriormente cómo el esparcimiento de puertorriqueños a lo largo de las 3,000 millas por 1,500 en promedio que mide la nación amenaza la sobrevivencia de la raza puertorriqueña, pues la isla pierde cada vez más gente por causas que ya conocemos y a su vez hay estados que se encuentran tan lejos que es lo mismo un boricua en CA o NY comunicarse con uno en FL, que uno en FL comunicarse con uno en PR.

Sabemos que Puerto Rico está en el borde del colapso económico y con la embestida que se le hizo a los maestros, es definitivo que ese colapso viene. La educación es uno de los pilares de la sociedad- un pilar que, de derribarse o agrietarse, afecta la estabilidad de la estructura que constituye una sociedad. Sin educadores no hay ninguna profesión, e incluso sería difícil hacer trabajos que generalmente no se consideran profesionales, como ser cajero en Wal-mart o Burger King. Nadie aprende a sumar, restar y multiplicar por su cuenta, ni siquiera leer. El magisterio es una profesión que en realidad está por debajo de lo merecido en los Estados Unidos, ahora imagínense la falta de respeto que constituye que sólo ganen $27,000 anuales (gross) o sea menos de $25,000 real, con un costo de vida más elevado que el de la mayoría de los estados y lugares en Estados Unidos. Es casi seguro que muchos de estos maestros que estaban esperando que no se atacara el sistema de retiro decidieran seguir su rumbo fuera de la isla, poniendo así a los estudiantes del sistema público en un limbo, algo sumamente peligroso porque si no toman clases seguramente desertarán y se dedicarán a delinquir a menos que sus padres decidan irse de la isla para así mantener a sus hijos en un sistema escolar y no se los lleve la calle.

Honestamente les digo que quizá lo mejor que puede sucederle a Puerto Rico en las condiciones actuales, es que la economía colapse. De manera definitiva- no especulativa ni “de opinión”. Muchos piensan que la isla ya colapsó. Pero mientras el crédito se mantenga en estado de “observación”, ni el gobierno local ni el gobierno federal van a tomar en serio la situación caótica que se vive en la isla a nivel socioeconómico. Sabemos que ni el Partido Popular ni el Partido Nuevo Progresista, con sus actuales políticos van a mejorar a la isla. Ya hemos visto el fraude que resultó ser el trío popular que lidera el gobierno, que más bien parecen ser puyas del tridiente del diablo (Alejandro, Bhatia y Perelló). Sabemos que Ricky Rosselló, con nada de experiencia política y un comportamiento cuestionable al entrar de manera inapropiada al RCM por pala al ser hijo de uno de los gobernadores más corruptos que han habido en la isla, no representa ningún cambio, mucho menos Rivera Schatz ni Pierluisi. Lo que necesita PR es que el Gobierno Federal declare la isla como una ingobernable, para que así puedan tomar las riendas, enviar gente preparada y con experiencia como ya hicieron con la Policía pero para Fortaleza y el Capitolio, y reformar la isla, pero esto solo puede suceder si la isla colapsa. Pero esto es un tema que discutiré en otra entrada.

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