La visión de un mejor Puerto Rico

En pasados artículos, he discutido sobre agricultura, turismo, sobre como mejorar nuestra situación social, cómo cuidar lo que nos ha brindado la naturaleza… Mi sueño es que nuestra isla sea un día el gran paraíso que debe ser: una isla que quizás parece pequeña pero con lo suficiente para poder ser relativamente auto-sustentable. Sin embargo, estoy muy conciente de que en la realidad actual, este sueño parece estar bien lejos de realizarse.

Y la razón es porque la población actual se acostumbró a tener una vida sedentaria, a causa de los “beneficios” de las ayudas federales y estatales, y no hay un interés colectivo a gran escala de desarrollar y explotar el país a su máximo nivel. Somos en este momento una población de 3.5 millones de habitantes, en descenso a consecuencia principalmente de las personas que han emigrado a Estados Unidos y otros países. Además la población se ha acostumbrado al “esperar a la voluntad de Dios”, y no actuar para bregar con las diferentes situaciones que nos afectan a la economía y sociedad. Hoy día estamos como estamos porque no nos percatamos que nuestra actitud no nos está conduciendo por el buen camino.

Escuchamos en las noticias, a los analistas económicos y políticos, sobre nuestra situación, sobre las consecuencias de seguir como vamos… pero ¿escuchamos o leemos soluciones? Para muchas personas la respuesta descansa en la anexión a los Estados Unidos. Otros como yo pensamos que la verdadera solución es la independencia, pero nos enfocamos en lo negativo de ambas alternativas y nos quedamos en un estado de duda mientras nuestro país (y el mundo alrededor) va cambiando y encontrar soluciones eventualmente será más difícil.

El humano descansa sus esperanzas muchas veces en suerte y milagros, en lugar de pensar y analizar un camino para encontrar soluciones reales y posibles. No hay mucha cooperación para mejorar nuestra calidad de vida, nos gusta imponer nuestros criterios y que los demás cedan. Si nos vamos con el ejemplo de la política verán que cada año de campaña, los partidos opuestos en lugar de dedicarse a hablar de una plataforma completa de ideas y soluciones para los problemas sociales y económicos en la isla (y en otros países pasa) lo que se dedican es a atacarse los unos a los otros. Muchas veces estos partidos tienen un plan pero está elaborado de una manera complicada y la masa de gente no lo puede entender, de manera que lo único que pueden entender es el lenguaje “de pueblo” usado para atacarse entre los partidos, en señalar los defectos del grupo contrario y el pueblo se ha acostumbrado a esa mediocridad.

Esta actitud hostil en la política ha aumentado el nivel de fanatismo y éste a su vez ha afectado a otras áreas como los empleos. ¿Cuántas veces han oído que para obtener un buen trabajo hay que casarse con un partido? Entonces eso de estudiar y prepararse cada vez es más falaz. De nuevo, esto no se limita a Puerto Rico.

Pero vamos a ser honestos y francos: nuestro mundo está cambiando, para siempre. Somos muchos más humanos y los empleos se están transformando, con una mano de obra humana cada vez menos necesaria. De continuar esta tendencia no habrá forma de detener un desempleo masivo y creciente. Como discutí en el artículo de la invasión tecnológica, en este momento no se está compensando los trabajos perdidos para siempre. Se está esperando a que los humanos desplazados por la tecnología encuentren otras alternativas, muchas veces menos complejas y por ende de menor paga, mientras el costo de vida no puede disminuir si hay más humanos naciendo y por lo tanto los recursos se van agotando porque no hay un balance. Estamos perdiendo balance y las consecuencias serán apocalípticamente devastadoras.

Pero ante esta realidad, es hora de dejar de pensar en “lo que va a pasar si no se cambia la mentalidad actual global y local” y comenzar a hacer un “brainstorming” de ideas que creen soluciones reales y posibles, que solo requieren de un cambio de mentalidad, y ese cambio de mentalidad solo se puede dar si cada individuo realiza en su mente que no podemos vivir en nuestro propio mundo, o sea, egocentristamente. Todo lo que está pasando nos afecta a todos y si bien hay unas cuantas personas que parece que nada de esto les va a afectar, no lo pueden garantizar y si tienen hijos, son estos los que pueden ser afectados con todo esto.

1. Mentalidad socialista y capitalista combinada. Para muchas personas, la palabra “socialismo” significa dictadura, Chávez, Stalin, Kim Jong-Un o Fidel Castro. Asocian el sistema socialista con un sistema impráctico donde una persona o un gobierno eventualmente controlará a la población y la hará esclava del sistema. Esto no es socialismo. Socialismo simplemente significa que todos los individuos tenemos unos derechos inalienables, salvo en el caso de que el individuo cometa un crimen. Vamos a preguntarnos: ¿Es moral que necesitemos dinero para tener buena salud, una buena educación, un vivienda para nuestras familias, comida y lo esencial? No. No es moral. El trabajo es un elemento fundamental y necesario en la vida de los humanos, pero el método para poder tener empleo en estos tiempos, y la dificultad de poder generar dinero, requieren de que se garanticen a todos los individuos decentes y honestos unos beneficios esenciales en caso de no tener trabajo. Es simple poder evitar que se den beneficios a gente que no desea trabajar: el gobierno monitorea la actividad de búsqueda de trabajo de los individuos desempleados. Estos se les pide que cada semana reporten por lo menos cinco trabajos aplicados o gestiones de búsqueda de empleo en el que se confirma que esa persona está buscando echar adelante. Si no lo hace, se les quitan los beneficios. Hoy día esto solo está disponible para cesanteados o despedidos y es solo por un tiempo. Los que renuncian o llevan un tiempo largo sin trabajar no tienen estos beneficios, exponiéndolos a que terminar en la calle, con el crédito destruido y que puedan terminar en depresión. Como ven, el sistema 100% capitalista ya no es sustentable.

2. Fomentar que todo tipo de trabajo es honorable. En Puerto Rico tenemos un serio problema de que queremos que nuestros hijos tengan trabajos “de buena paga” o “de caché”, entiéndase leyes, medicina, ingeniería, ejecutivo bancario, etc. Si alguien trabaja en un oficio donde no se requiere estudios se le ve como un trabajo “mediocre” y se crea un estereotipo en contra de esa persona. El que hoy día solo hayan unas carreras que permitan a las personas a poder tener una vida independiente y digna cuando el costo de vida aumenta es inaceptable, pero no nos actualizamos. A veces yo leo y oigo a personas que opinan como si estuviéramos en los ’70’s, cuando no había Internet y la tecnología era limitada. Todos los trabajos se están transformando, para siempre. La mano de obra humana está siendo reemplazada, no importa sea profesiones complejas o trabajos sencillos. Les pongo un ejemplo: antes, en Puerto Rico se aceptaba cambio exacto en los peajes. Habían varios empleados en aproximadamente cerca de 200 empleados que quedaron fuera cuando se cambió el sistema a Autoexpreso. Estos trabajos no son sustituibles, porque estas personas fueron sustituídas por máquinas. Y esto está pasando en todo tipo de trabajos, por lo que todos los trabajos que hay y quedan para humanos hay que valorarlos, todos somos necesarios y sin unos o otros nuestra sociedad no puede funcionar de la manera correcta.

3. Aguantar el aumento de natalidad en todo el mundo. Somos más de 7,000,000,000 personas en todo el planeta. Nuestro planeta no se está expandiendo ni está creciendo. Aunque en estos momentos el asunto del espacio no es un problema, podemos notar que los recursos sí están llegando a un nivel de alerta a causa de que hay mucha gente (en adición a los demás animales y organismos vivos) compitiendo por comida, agua, y otros elementos de supervivencia. Nuestro planeta no es homogéneo, no se puede dar el mismo tipo de alimentos en todas las esquinas ni en todos los países y necesitamos contribuir entre todos para poder disfrutar de los recursos que nos ha brindado la naturaleza. Además no hay tanta gente para los pocos empleos que cada vez son menos por lo explicado anteriormente. Una tasa de natalidad de 0 a 1 hijos sería ideal por lo menos por las próximas tres generaciones, hasta que la población descienda a una cantidad aceptable. No olvidemos que al igual que los dinosaurios y otros organismos que estuvieron antes que nosotros se multiplicaron y la naturaleza y el universo siempre busca su balance. No quisiéramos que ocurriera un evento nefasto como que haya tanta y tanta gente que solo unos pocos tengan que irse a alguna colonia para disfrutar de los recursos mientras el resto se mata por estos. Fíjense que aunque éste punto es uno global, aplica a nuestra isla.

4. Amar a la patria. Algunos dicen que amar a la patria no te paga los billes, no te da de comer, no te ofrece empleo automáticamente. Pero indirectamente, nuestra despreocupación por nuestra isla contribuye a los males sociales que están haciendo que muchos tengan que irse lejos a buscar oportunidades porque no ven como las pueden obtener en la isla. Cada persona tiene una situación diferente y verdaderamente hay quien desea irse, pero la mayoría de los humanos no son afines con mudarse lejos de su familia y de su tierra. La inmensa mayoría de los puertorriqueños no desean irse. Algunos se van con ganas y cuando se dan cuenta de que lo que le pintan no es la realidad, desean regresar. No hay razón teórica aceptable para que la mayoría de los puertorriqueños residan lejos de su patria. Lo que pasa es que no hay convicción ni amor patriótico real. No demostramos que amamos a Puerto Rico porque hayan puertorriqueñas hermosas, artistas del país talentosos ni nada por el estilo. Cuando vemos las carreteras destrozadas con roturas, cuando asistimos a las playas y las dejamos sucias, cuando veo que los lugares turísticos están siempre repletos de extranjeros, puedo darme cuenta de que la mayoría de nosotros no amamos la isla. ¿Qué tal si el gobierno demuestra compromiso con la isla usando el dinero de las contribuciones para arreglar nuestra infrastructura? Contamos con redes de carreteras que son la envidia de otros países parecidos a nosotros. Fomentar al 100% la agricultura y el turismo es sólo el comienzo. ¿Qué tal anuncios de turismo en la televisión? Que manden comerciales de turismo grabados en la isla para fomentar el turismo al extranjero. En cuanto a otras industrias, se puede hacer algo parecido: vender la isla al exterior mostrando todas las posibilidades de comercio tecnológico, manufacturero y de comunicaciones entre otros. Puerto Rico podría ser la sede de Hollywood, no California. Hay muchas regiones para el desarrollo de infrastructura urbana, nunca voy a olvidar aquel sueño que tuve en el que Mayagüez lucía como la ciudad de Osaka, en Japón. Bancos, compañías de computación y programación, oficinas de doctores, abogados, especialistas en diferentes tareas. Siempre miro a Japón como un gran ejemplo que podemos seguir. Aunque la isla de Hinshu es más grande que Puerto Rico, tiene un tamaño parecido al de la República Dominicana con casi 100 millones de habitantes y miren cuán fuerte está la economía en Japón. Son el centro de la tecnología más avanzada, y son totalmente independientes políticamente. En Puerto Rico podemos empezar desde lo más simple, como embellecer nuestros alrededores: pintar las estructuras, puentes, aceras, sacar todos esos papeles viejos de conciertos y eventos que ya pasaron. Poner más zafacones en las áreas de las playas; grupos activos de ornato que todos los días limpien los alrededores; arreglar todas las carreteras de forma definitiva y dejar los parchos temporales; mejorar la transportación pública y hacerla gratis; por supuesto, reducir municipios y consolidar para ahorrar más dinero; e idealmente si podemos independizarmos hacer libre comercio con todos los países cercanos a nosotros incluyendo Estados Unidos. Este amor por nuestra patria deber ser lo más colectivo posible: si somos pocos los que tenemos esta visión mientras la mayoría sigue como estamos, nada de esto será posible.

5. Apertura de mente. Nuestra población actual es altamente fundamentalista, apasionada y supersticiosa. No estoy diciendo que dejemos las religiones y las creencias, sino que dejemos de imponer unos criterios religiosos que no todos compartimos. Japón y los tres países escandinavos tienen unos porcentajes de gente no religiosa altísima y son súmamente prósperos. La razón es porque aman su país y respetan a los demás pero no permiten que otros se impongan sobre ellos como raza. Un principio fundamental para que un país prospere es que sea compuesta por gente tolerante. En nuestra isla hay un nivel de xenofobia, homofobia y prejuicios religiosos que son sumamente dañinos. Por eso Puerto Rico no atrae al turismo gay, que es uno de los grupos con mayor poder económico.

En general, somos un pueblo sedentario que no se actualiza a la realidad del mundo que nos rodea. Habiendo vivido en Estados Unidos y viendo la realidad- positiva y negativa de susodicho país, he aprendido que lo más que nos conviene es la independencia. No por nada malo contra EU. Podemos ver el ejemplo de como EU ha prosperado desde que se independizó del Reino Unido. ¿Por qué nosotros no podemos serlo?

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