Los cambios en las personas: cuando alguien simpático se torna antipático y viceversa

Prácticamente todos hemos pasado por la triste experiencia de que personas que en algún momento dado nos cayeron bien e incluso llegamos a construir una buena amistad con ellas cambiaran de manera negativa y a veces de manera súbita e inesperada, y puede que algunos incluso se hayan vuelto fuertes detractores y enemigos; pero también muchos de nosotros hemos pasado por la experiencia de aprender a conocer personas que nos cayeron mal en un principio y que incluso de manera mutua se dio una actitud negativa al inicio y después cambiaron positivamente. Esto es el simple cambio que dan las personas y debemos explorar que lleva cada uno de estos casos para intentar entender.

A lo largo de mi vida he conocido muchas personas; algunas se han retirado, quizás para siempre o quizás regresen en un futuro no determinado. Otras siguen ahí, aunque no todos de la misma manera; y otros siguen ahí de alguna manera teniendo que aguantarlos porque no son sencillos de descartar (familiares, amistades de amigos mutuos, etc.). Y la experiencia me ha llevado a aprender a ser mucho más juicioso y precavido a la hora de conocer personas, observando su comportamiento para determinar de la mejor manera posible si son personas de confianza o si son personas que ocultan, tapan o sencillamente traman algo o simplemente buscan algo que uno no les puede dar y se tornan hostiles como una forma de represalia (conocidos como falsos e hipócritas).

Suelen haber muchas teorías de por qué a veces la gente cambia con uno. Si es el sexo opuesto se suele pensar que “buscaban algo a nivel romántico” y como no se les dio, se tornan hostiles y vengativos. Y puede ser cierto, pero no necesariamente siempre es así, porque suele suceder que pasa entre personas del mismo género a menudo, y puede haber muchas otras razones como buscar favor económico, algún tipo de apoyo particular que no siempre es fácil o posible dar, etc. A veces hay personas que toda una vida uno les hace favores, y cuando llega la hora de no hacer un favor que la otra persona entiende crucial, se tornan hostiles como si nada de lo que se hizo antes tuviera peso alguno. Esta es la actitud humana de la ingratitud y que define que solamente está interesada y no aprecia o quiere a nadie en verdad.

La verdad es que cuando una persona se torna hostil sin uno lograr entender el por qué, aunque lo ideal sería hablar con la persona y tratar de “localizar” la raíz del problema, a veces esa raíz obliga a que uno determine que lo mejor es descartar a esa persona. Hay muchas personas en el mundo y siempre habrá quienes no cuadren con uno, y eso se debe a la selección natural: habrá quienes nos caigan y les caigamos bien a unos y quienes no caigan o les caigamos mal a otros; y si los unos se convierten en los otros, a veces es mejor buscar la manera de cortar relación y no dejar que el “odio” de esa persona pueda aumentar. He pasado por la experiencia de conocer gente que al principio lucen chéveres pero después demuestran su verdadera naturaleza envidiosa, celosa, oportunista e hipócrita. Hace unos años conocí a uno; a pesar que de que algo siempre me decía que yo no le caía tan bien, aparentaba ser simpático y era de los que llamaba para actividades y a veces compartía como si yo estuviera equivocado en mi “mal presentimiento” de que algo no cuadraba. Al final me enteré que estaba hablando a mis espaldas y un día, cuando me vio, me viró la cara. A través de esa experiencia de esa persona que obviamente ya no existe en mi vida actual y si algún día regresara jamás le volvería a pisar su casa o dar confianza de ninguna forma, me he armado de sabiduría para detectar a otras personas con actitudes similares tal que las pueda descartar antes de que me hagan formal su traición y falsedad.

Quizás en el caso de las parejas sea algo más doloroso, aunque yo personalmente no he pasado por una traición amorosa pero debe ser aún más terrible pasar por un evento donde uno se da cuenta de una infidelidad o donde alguien que supuestamente te ama de repente te das cuenta que no tanto, e incluso en un momento de confrontación pueda revelar su verdadera naturaleza egoísta, falsa y donde se puede deducir solo estaba buscando ocasión con esa persona que le dio parte de su vida a través de su amor y dedicación.

Pero vamos a ser honestos; si bien a veces nos sentimos que estamos rodeados de gente falsa, hipócrita y oportunista, a veces sucede al revés: hay quienes vemos y nos parecen arrogantes, creídos, no confiables y la verdad es que no son como pensamos y nos damos cuenta de que juzgamos por las apariencias. A veces pienso que cuando uno se predispone, se equivoca en muchas ocasiones; y aún con todo seguimos asociando “simpatía” con las apariencias. Especialmente a la hora de buscar o encontrar pareja a veces por ese prejuicio muchas personas dejan pasar potenciales buenas relaciones para terminar con rufianes, oportunistas y gente que no tienen la más mínima buena intención.

En el caso de las redes sociales esto se puede apreciar también; personas que añadimos o nos añaden, al principio todo chévere y de repente, cuando uno no lo espera, llega la hostilidad. También me pasó con varias personas incluyendo una compañera de escuela, una muchacha que en su tiempo parecía incluso estar interesada en mí; hubo una diferencia en una conversación por un tema de índole social y terminó borrándome de su página de Facebook, y desde ese entonces dejó de existir en mi vida. Otra señora también hizo lo mismo un día empezó a tener algunas diferencias conmigo y un día me borró; y recientemente dos muchachas, las cuales en su inicio prometían ser potenciales buenas amigas; se tornaron hostiles de la nada, de forma súbita e inexplicable, una me borró y la bloquié posteriormente y otra la bloquié antes de que me borrara tras un comentario ofensivo hacia mi persona que hizo de manera discreta (sin decir a quién) pero era obvio que se refería a mí.

De manera que sí, gente… a veces quienes creemos son personas de confianza quizá en un futuro nos traicionen, se tornen hostiles sin que uno sepa por qué. A veces influyen asuntos personales, a veces hay intereses de por medio que cuando ya no están pues resultan en la hostilidad para buscar retirarse; a veces incluso pueden ser problemas de salud mental; es curioso que muchas de las personas que me han criticado por mi supuesta negatividad son personas que también se portan de la manera que critican. Eso se llama coloquialmente “juzgar por la condición propia” (ladrón juzgando por su condición). Es muy usual que quien critique a alguien por ser negativo, o ser pesimista, o ser falso, o ser hipócrita termine siendo eso mismo que está criticando; se está proyectando y culpa a otros de la condición o actitud que ellos mismos tienen; pero muchas veces lo que hacen es buscar un entorno diferente y auto-engañarse y vivir para el agrado de los demás.

Miren, uno es como es. Las personas extremadamente realistas no van a ser ilusorias y alegres todo el tiempo. Sobre todo cuando se sabe y se conoce como es la realidad CRUEL y arbitraria de la vida y del mundo. Por más que uno quiera convertir nuestro bendito planeta en una proyección de Nunca Jamás del cuento de Peter Pan, o de la tierra de Alicia en el país de las maravillas, este mundo seguirá plagado de injusticias innumerables, terribles e infinitas. Usted como persona decide si trata de ser neutral y objetivo, asumir una actitud totalmente pesimista y empezar a ver lo negativo también donde no lo hay, o asumir una actitud fantasiosa donde todo es color de rosa aunque algunas veces las cosas realmente sean lúgubres. Observe que los extremos no son las mejores opciones.

Hay muchas circunstancias que pueden hacer cambiar a las personas también y hay que tomar eso en consideración a la hora de decidir descartar a una persona que se torna hostil; muchas veces no está bajo su control y quizás sea mejor mostrar compasión aunque definitivamente la persona debe buscar ayuda de la forma que lo crea posible. Una persona puede cambiar significativamente cuando pierde un empleo, se divorcia, pierde un hijo o un familiar querido o es diagnosticado con cierta enfermedad, entre otros ejemplos, Y cuando haya personas que nos demuestren que no son lo que pensamos en el aspecto de que sí son bastante confiables, debemos dejar los prejuicios a un lado. Yo toda mi vida de cristiano pensaba que los cristianos eran por lo general gente confiable y leal y los ateos libertinos e indecentes y hoy me doy cuenta de que es, generalmente, exactamente al revés. Ha habido algunos ateos que no son confiables, que por no estar de acuerdo con sus ponencias militantes incluso me han borrado de Facebook y me han dejado de hablar, porque hay de todo en este mundo diverso; pero por lo general son personas que simplemente se atreven a cuestionar lo que el resto fantasioso prefiere tapar y engañarse o creer sin pruebas confiables lo cual a su vez los hace ser quienes son en realidad, y no lo que la sociedad espera de ellos, de manera general.

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