Mi opinión sobre las conversiones de la mundanidad al cristianismo

Una de las cosas más interesantes del mundo del cristianismo es el llamado aspecto del “volver a nacer en Cristo”: cuando una persona pasa del secularismo, conocido también como “mundanidad”, al cristianismo, especialmente a causa de un evento en el que la vida puede pasar por un cambio psicológico fuerte. Para efectos de simplicidad voy a incluir en esto la conversión (en algunos casos) del ateísmo y agnosticismo a esta religión y el por qué en lo personal me inclino a no creer en estas conversiones, por lo menos si no tienen una explicación psicológica.

Sabemos de personas que han pasado por un proceso de cambio intenso en sus vidas, cuando se comportan de manera secular (es decir, sin darle importancia a la espiritualidad) y de repente, especialmente tras un evento negativo a causa de un comportamiento inapropiado, transforman su mentalidad de una secular a una espiritual. Para este proceso no hace realmente falta inclinarse a una religión; esto se llama comúnmente madurez. La inmensa mayoría de los adolescentes y jóvenes adultos incurren en conductas que no se consideran responsables: beber en exceso, promiscuidad, etc. Y llega un momento en la vida en la que si no se toma cartas en el asunto, si no se toma una conducta responsable y adecuada, puede haber problemas de índole serio. Se puede tomar una actitud psicopática, depresiva, destructiva… Miremos el ejemplo de muchos artistas y celebridades; se ven con tanto poder que no pueden controlarlo; hombres que se hacen millonarios y eso les hace pensar que pueden tener cuanto mujer deseen, y terminan a veces quebrados, presos por no poder pagar pensión, e incluso con problemas de salud (de todo tipo) y hasta muertos. Podemos tomar varios ejemplos como Whitney Houston, Amy Winehouse, Freddie Mercury, Hector Lavoe, y otros que fueron sumamente famosos pero no pudieron controlar su comportamiento emocional y terminaron muertos por enfermedades y problemas de salud derivados de, lamento decirlo, una conducta irresponsable.

Por lo tanto, lo que realmente conocemos como una conversión no es más que el elemento humano de la madurez- que de hecho, no existe de forma definitiva. Con esto quiero decir que no es algo que se logra y ya; la madurez es aprendizaje y es continuo. ¿Pero que pasa con personas como Juan Luis Guerra, Yuri, Hector el Father, Alex Trujillo y otros que tras una vida secular muy negativa o tras una enfermedad proclamaron una transformación basada en el elemento de conocer a Cristo? ¿Qué significa eso de conocer a Cristo?

Aunque el cristianismo es una religión (le guste o no aceptarlo a los cristianos), tiene elementos de filosofía, es decir que si quitamos los elementos dogmáticos, es comparable al budismo y otros. La palabra filosofía significa literalmente “amor a la sabiduría” (filo- amor, sofía- sabiduría); el cristianismo usa elementos de meditación para poder llegar a alcanzar la sabiduría, solo que cuando le metemos los elementos mitológicos y dogmáticos pues no se puede lograr porque estas estorban en la búsqueda de la sabiduría racional y la sustituye por magia, sobrenaturaleza y elementos místicos que no tienen evidencia científica de ningún tipo. Asi que hay que analizar el llamado concepto de “conocer a Cristo” de una manera filosófica para entender por qué hay personas que dejan una vida mundana para una espiritual; conocer a Cristo es simplemente adoptar el modelo de vida que llevó este personaje de la religión cristiana: una basada en el amor al prójimo, no juzgar a los demás, ser comprensivo, humilde, misericordioso, objetivo, obediente pero a la vez flexible, sabio, tranquilo, con valores, etc. (Sobre si existió o no Jesucristo no es parte del tema de este artículo; asumamos que solo importa el elemento del modelo de ser de Jesús según la filosofía cristiana). Conocer a Cristo NO ES literalmente tener un encuentro místico y mágico con un hombre de barba y bigote con túnica blanca y delantal encima con apariencia judía. Psicológicamente se considera el ver figuras que no existen como alucinaciones, de manera que cualquier persona que reclame esto podría estar presentando cuadros de salud mental que necesitan evaluación. Pero bueno esta es mi opinión. Yo nunca he visto figuras místicas en la realidad, solo en sueños y ya sabemos que los sueños son producto del subconciente y puede estar envuelta la imaginación.

A veces las personas “mundanas” viven tan inconformemente, tan turbulentamente, que cuando se les presenta con una filosofía que busca el orden para la vida, se refugian en esta, por lo cual oir palabras que agradan a su oído puede tener un efecto en el cerebro que causa una extrema tranquilidad. Muchas veces no es necesario ir a un lugar y se puede hacer por cuenta propia, especialmente en un entorno que aporte a la paz y a alejarse de los problemas. Esto se conoce como meditación. La oración cristiana es una forma de meditación, pero adaptada a los aspectos mitológicos y dogmáticos de la religión (lo lamento por el que se ofenda pero el cristianismo tiene elementos mitológicos, especialmente cuando se combinó con el mitraísmo/paganismo y elementos de la mitología griega); por eso en la oración cristiana la persona “habla con Dios”; pero la oración cristiana es en realidad una meditación estándar en la que simplemente “Dios” es la conciencia humana. La existencia de dioses sobrenaturales con conciencia y capacidad de razonar y contestar no está probada científicamente y yo en lo personal me inclino a rechazarla por dos razones muy sencillas: la aleatoriedad de la vida y la existencia de muchos dioses con carácteristicas locales a las religiones.

La razón por la cual digamos Hector el Father se “convirtió” no es porque tuvo un encuentro físico con un ser sobrenatural. Estaba tan metido en una situación que lo incomodaba que cuando oyó el mensaje del cristianismo su cerebro/conciencia lo recibió como una medicina de alivio y aparetemente, le funcionó (que sepamos); se siente más tranquilo, más en confianza y de hecho sabemos que el protestantismo es muy acomodaticio, de manera que quizá sigue con muchas malas costumbres pero esta liberado por el llamado concepto de la “salvación”: no se siente responsable de sus actos porque es humano y ya “aceptó a Jesús” por lo que ya con eso es suficiente para hacer y deshacer sin sentirse como una persona que necesita cambiar y madurar más. Eso explica el comportamiento tan arrogante de muchos cristianos protestantes.

¿Se “convierten” de verdad? ¿Dejan de ser quienes eran? Hay estudios que han demostrado que la creencia religiosa puede ayudar psicológicamente a una persona. Esto es esperable porque el ser humano es fantasioso por naturaleza- desde niños imaginamos y deseamos que la imaginación se vuelva verdadera- y la persona se siente motivada con un estilo de vida que aunque adopte elementos que no existen les brinda esperanza y paz. Repito: el cristianismo sin dogmas y mitología se puede ver como una filosofía y tiene elementos que ayudan a algunas personas a enfrentar la depresión o un estado de ánimo vulnerable, que aunque no las curen de raíz, sirven como medicina, como alivio; las filosofías no son medicinas que curan sino que mantienen funcional a la persona dentro de sus problemas. Las conversiones sabemos que no limpian totalmente a una persona de recaer en una conducta del pasado indeseable. Tomemos el ejemplo de Yuri, la cantante mexicana, que antes de su conversión hacía hasta videos escandalosos. O el mismo Héctor Delgado que por poco se ve envuelto en un asunto legal serio. No se volvieron perfectos. Simplemente ahora usan la medicina de la filosofía cristiana para subsistir; para muchas personas, el ateísmo o digamos el agnosticismo no funcionan como estilos de vida que les van a hacer sentir bien; la mayoría de las personas necesitan creer en algo, y no es de extrañar que debido a la inhabilidad de estas personas de funcionar sin religiones piensen que nadie puede, por eso oimos gente decir que no existen los ateos.

De manera que cosas como “transformación del Espíritu Santo” o “el encuentro con Jesús” son solo formas cristianas de decir sobre un proceso profundo de madurez o de cambio positivo y esto no necesita realmente asignarse a religiones. Juan Luis Guerra nunca fue de escándalos pero si pasó por un problema de salud severo del cual pudo salvarse, pero al igual que Puerto Rico, República Dominicana es un país mayoritariamente cristiano por lo cual “cambiar y ser agradecido tras un evento de buena suerte” es adoptar el cristianismo y ahora por eso vemos al reconocido cantante dirigir muchas de sus canciones a la deidad cristiana. Pero no es que un ser sobrenatural lo salvó; igual que él muchos pasaron por lo mismo, y no se salvaron. ¿Por qué “Dios” (ente sobrenatural que supuestamente lo sabe todo) no hizo que Amy Winehouse y Whitney Houston se convirtieran? El dogmatismo conduce al egocentrismo, por eso muchísimos cristianos cuando se “convierten” usan SU experiencia como aparente prueba de la existencia de la deidad cristiana como ente sobrenatural (la primera persona: yo, mi, mí, mío, conmigo, mis, etc.). Pero si usamos la tercera persona, el argumento se cae totalmente y solo queda cuestionar, dudar y algunos, negar.

No podemos olvidar las conversiones fatulas, muy comunes en el cristianismo. Cuando Baauer pegó la porquería del Harlem Shake (apreciación personal, si a usted le gusta se lo respeto), en lo que aparentó ser una situación completamente legal por parte de Héctor Delgado, este busco ganar regalías por el uso de la canción “Con los terroristas”, cantada en su etapa pre-cristiana. Obviamente esto hace a uno cuestionar su llamada conversión porque buscar lucrarse con algo que ya no es lo que lo define, independientemente tenga el derecho, hace que uno se pregunte si sigue siendo amante de lo que hacía antes, o simplemente hacer dinero haciendo algo que supuestamente a él ya no le gusta. Claro, todo quedó en nada y no se pudo comprobar si su conversión fue una farsa; pero en el caso de Yuri si se pudo ver un grado de farsa cuando muchos años post-conversión se vio en unos chismes donde no actuaba muy cristiana que digamos.

Hemos visto que muchas personas con vidas pasadas abandonadas por conversiones claramente fatulas vuelven a caer en lo mismo o simplemente nunca lo abandonan y adoptan una doble vida; esto es común en los llamados “ex-homosexuales”. Algunos viven con tanto miedo de ser señalados y atacados que se dejan influenciar por gente como Wanda Rolón para vivir una vida de mentira y falsedad. Algunos hasta se casan, se hacen pasar por los más “straight”, pero la verdad es que en sus momentos privados consumen pornografía gay, buscan amantes de su sexo por el lado, y terminan desechando la mentira causando el sufrimiento de quienes se casan con ellos creyendo, en su falacia, que dejaron de ser gays.

En conclusión, las conversiones legítimas son simplemente elementos de madurez. De cambios que se deben a la fuerza de voluntad y el deseo de cambiar a la persona. Da lo mismo asignárselo a entes sobrenaturales o no, pero si produce cambios positivos, realmente eso es lo que importa. Ahora: imponer y obligar a otros que no creemos en religiones o dioses locales a creer en su versión del testimonio, ya eso no lo pueden hacer. Científicamente aunque hay mucho que investigar sobre esto, todo esto se debe a elementos neurológicos en la cual el cerebro busca estabilizarse y funcionar lo mejor posible. Todo lo relacionado al comportamiento humano se trata de explicar empíricamente a base de la neurociencia, y las religiones solo pueden proveer “conforte” individual y nunca absoluto o global.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s