¿Qué es el mal?

Desde que somos niños se nos enseña sobre dos fuerzas “poderosas” que hay en el universo: el bien y el mal. Pero, ¿Por qué se les llama fuerzas? En realidad, ambas tienen que ver con el principio de supervivencia que rige en los organismos vivos. El bien se puede definir como todo aquello que envuelve un sentido de complacencia y tranquilidad mental; el mal básicamente es la ausencia de ello; el mal se define como aquello que causa malestar, dolor y sufrimiento en las personas.

He mencionado ya en muchos artículos sobre el concepto de supervivencia pero no le he dedicado mucho en cuanto a definirlo; la supervivencia es el instinto principal en todos los seres vivos; lo que hace que se mantengan con vida lo más placenteramente posible. En cuanto a lo físico ésto se consigue a través de la alimentación, la ejercitación y los cuidados de la salud adecuados. En casi todo el mundo la facultad para lograr estas tres cosas es pagando (se necesita dinero para comprar comida, ir al médico, etc.) Pero la supervivencia también requiere de normas para evitar que otras personas y organismos se afecten; sin éstas los humanos vivirían como los demás animales- solo por instintos. Esto significa matarse entre ellos, robar, etc. (lo cual de alguna forma pasa, a pesar de las normas)


Moral y valores

La moral se basa en un principio básico: armonía entre los semejantes. Varía de cultura en cultura, pero el principio que se busca en cuanto a lo que es moral es que se viva en paz y no que estemos en guerra todo el tiempo pues si nos dejamos llevar solo por instintos la realidad a que estuviésemos todo el tiempo en guerra. En general, la moral se define como el comportamiento por el cual un humano preserva la defensa de la armonía, es decir, que una sociedad viva adecuadamente sujeta a unas normas basadas en la lógica y la razón. En muchos países también está envuelta la religión, lo cual hace que algunas normas no estén basadas precisamente en los dos mencionados preceptos. Los valores son la serie de estándares que defienden esa moral. Durante mucho tiempo, por la influencia de ideas basadas en mitos, ignorancia y deseo de control y poder, se ha “expandido” y tergiversado lo que es la moral y valores, como por ejemplo, que aquí en Puerto Rico se considera la homosexualidad como falta de ellos. Los valores no implica obligar a todos los humanos a vivir de la misma manera; esto es control.


¿Es el mal algo relativo?

Lamentablemente en nuestra cultura altamente religiosa prevalece la mentalidad en la que se considera “malo” todo lo que no sigue lo que dictan las normas de la religión (conocido como dogma). De nuevo, la homosexualidad, así como el aborto y la eutanasia se consideran “malos”, y cuando uno pregunta por qué razón se consideran así, con una explicación que sea clara, contundente e indubitable o basada en la ciencia, no pueden ofrecer respuesta satisfactoria- todo se limita a lo que dice un libro sagrado o prejuicios absurdos. Con respecto al tema particular del aborto quiero dar una opinión personal: puede resultar chocante que una mujer quede embarazada luego de haber consentido en una relación sexual, sin protección debida, sabiendo que no está preparada para asumir el rol de madre en ese momento, debido a una muestra de una actitud irresponsable y decida abortar para escapar del problema. Pero la realidad es que en la comunidad médica no se ha visto que un feto tenga capacidad de sentir dolor o tenga siquiera algún elemento de “sentimientos” durante los primeros dos-tres meses, por lo que abortar no le causa “dolor”- el feto no siente vida, por lo tanto no sentiría su muerte. Es por eso que muchos gobiernos permiten el aborto los primeros meses. No es justo tampoco que se obligue a padres a tener un hijo que no está planificado por lo que también el aborto en lugar de un “asesinato” como lo llaman grupos fundamentalistas es un acto de piedad en todo caso. Traer un hijo no deseado a un mundo sobrepoblado de humanos y con cada vez menos oportunidades y recursos no es buena idea. En el caso de la eutanasia, condenar a una persona que tiene asegurada su muerte a agonizar es algo cruel, y esperar por milagros y sanación divina es absurdo; en los muy pocos casos donde una persona desahuciada se salva muchas veces ocurren cambios dentro del cuerpo que permiten esa sanación; si fuese una deidad mágica, mucho más gente se salvaría. La eutanasia es un acto de piedad y misericordia en el que se libra a una persona de agonizar por días o meses. Si lo podemos permitir con mascotas, ¿por qué no con la gente?

La religión tergiversa lo que es verdaderamente malo aplicando lo que es “inmoral” a cosas que no lastiman a nadie pero que se salen de lo “tradicional” o “normal”. Malo es aquello que sin importar edad, raza, cultura o modo de vida, causa dolor. Por regla general podemos sin problema decir que cosas como matar, robar y violar son malos. También el mentir, engañar, estafar, ser infiel, buscar pleito, la envidia, el mal orgullo, el egoísmo, la arrogancia y la apatía son universalmente malos. La homosexualidad, la eutanasia, las relaciones interraciales, y el consumo (moderado) de alcohol se consideran malos solo por un sector mediocre de la sociedad, inspirados por dogmas y prejuicios religiosos.

Para que se considere mala a una persona tiene que haber un elemento claro de ausencia de empatía hacia los demás; una actitud maquiavélica (el fin justifica los medios), y una falta de escrúpulos y disposición a hacer daño. Sin esto, no hay elemento de maldad; muchas veces una persona hace algo malo pero sin la intención, como lo es el caso triste y lamentable de niños que disparan armas dejadas irresponsablemente por sus padres u otros adultos al alcance de ellos y accidentalmente matan a alguien. Tampoco hay un elemento de maldad cuando una persona mata a otra en defensa propia (ejemplo: un portador de arma con licencia mata a un asaltante)


La intención es importante

Por lo tanto, para que algo sea malo, se tiene que tener una intención clara de hacer daño. ¿De donde viene lo malo? Son muchas las personas con aparentes deseos de hacer daño, o que nos les importa lastimar a otros para lograr sus objetivos. ¿Será que el instinto de supervivencia supera la capacidad de razonar? Si usamos como ejemplo la cadena alimenticia, en esta es necesario matar para sobrevivir- ya sean plantas o animales. Esto a la vez sirve de evidencia (de las muchas que hay) de que los humanos somos animales sin importar quien lo niegue. Este es uno de los casos en las que a pesar de que se recurre a matar a otros seres usar el adjetivo de malvado puede ser no muy preciso. La intención es seguir el instinto de supervivencia básico de la alimentación- no hay intención de que otro ser sufra. Otro caso: cuando una persona roba por extrema necesidad. Supongamos que tenemos un hombre desempleado, con familia, que pasa el tiempo y no consigue trabajo y no recibe ayuda de nadie. En el desespero por ver sus hijos con hambre decide robar en un supermercado. Claramente bajo la ley comete un delito, pero, ¿sería justo decir que es malvado? La insensibilidad, la apatía, la falta de misericordia y los perjuicios son cosas que conllevan cierto grado de maldad. Si estuviéramos pasando por la situación de ese hombre cualquiera de nosotros podría hacer lo que él hizo.


Psicopatía

Ahora, hablando de algo diferente; supongamos que tenemos a una persona que nació y creció en un ambiente totalmente disfuncional. Vivió en medio de un patrón de abuso físico y psicológico. No sintió amor en su casa, en la escuela era víctima de bullying y en general sintió que la sociedad lo rechaza. Crece almacenando rencor, resentimiento, deseos de venganza y desconfianza por los demás. Sin la ayuda psicológica necesaria, esta persona muy posiblemente se convierta en un psicópata; una persona carente de sentimientos y emociones hacia los demás. Esta persona hará daño sin temor a nada- ni a la cárcel ni a la muerte. Vemos que a veces la maldad es algo que se forma por consecuencia indirecta o directa de cómo la sociedad nos forma. Las autoridades en muchos países no hacen nada para bregar con este problema, ejemplo- Estados Unidos, donde el número de psicópatas es altísimo y parece ir en aumento, pero cree que la raíz del problema son “las armas”. 25% de la población estadounidense se siente solitaria (en inglés lonely) y la mentalidad individualista aumenta los niveles de ansiedad y depresión en la población, que a su vez termina a veces en psicopatía y suicidios. La falta de espiritualidad (contacto con la conciencia) por el ajoro fuera de lugar de vida aumenta los riesgos de padecer psicopatía.


Negatividad promovida por los medios

Como he mencionado en otros artículos, los medios generalmente enfatizan el morbo y lo negativo y por razones no del todo conocidas pareciera psicológicamente atraídos hacia ese tipo de noticias. Sentimos como esa “necesidad” o deseo morboso de buscar lo trágico y las noticias positivas las encontramos “aburridas”. Y los medios lo saben. ¿Tenemos una naturaleza maligna? Es probable que haya mucho que ver con el instinto de supervivencia; al conocer de cosas malas creamos mecanismos en la mente para enfrentar la adversidad en caso que seamos nosotros los afectados. Pero creo que es importante también que desarrollemos empatía y buscar lo positivo, lo que nos hace sentirnos orgullosos.


La hipocresía y la maldad

En realidad, todos los seres humanos tenemos algo de hipócrita. Solemos juzgar acciones en otros que cometemos nosotros mismos y después no nos agrada que se nos critique. En lugar de enmendar el error, muchas veces optamos por justificar y dar excusas, demostrando así una actitud inmadura e infantil. Esto generalmente es hipocresía accidental- o sea, no es la intención ser hipócrita. Sin embargo, en otros casos hay personas que son hipócritas a lo descarado. En este caso, ya la hipocresía contiene maldad porque la persona lo que busca es hacer daño. Una persona conscientemente hipócrita presenta rasgos de psicopatía, falta de humanidad y maldad incontrovertibles.


Para ser malo, hay que saber que se es malo

En conclusión, una cosa es cometer errores sin intención y otra es hacer algo incorrecto con maquinación y conciencia plena del acto. La maldad es algo que de tenerlo, hay que saber que se tiene. A veces como sociedad, somos los responsables que hayan muchas personas malas, especialmente aquellos que un momento fueron diferentes y por razones diversas, se corrompieron.

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